miércoles, 25 de septiembre de 2013

EL PERONISMO ES PROFUNDAMENTE CRISTIANO.!!


EL PERONISMO ES PROFUNDAMENTE CRISTIANO.!!



“Los pueblos sin esperanza terminan por perder la fe; y cuando se pierde la fe en un país no puede predecirse a ciencia cierta cuál será su porvenir”.

“El justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.”

Compañeros y embajadores de la Doctrina Peronista, día a día nos enfrentamos atónitos con aquellos que sencillamente se treparon de paso a la estructura política sin ver la razón filosófica de nuestro de movimiento consolidado en el tiempo.

Muchos son los oportunistas de turno que se enquistan el peronismo para no irse (salvo para otros cielos), del poder que de no usarse de cara al Pueblo, es peor que el cáncer. Es lúgubre ver el trabajo de hormiga que hacen estos rufianes y más lamentable aún, es saber que no vamos a cambiar la decadencia de este peronismo mezquino hasta tanto nosotros “las bases” no nos eduquemos como hijos del Gral. Perón es decir hasta que no tengamos en nuestro corazón la herencia del Padre.

La Familia, la Doctrina de la Iglesia y la Doctrina Peronista son nuestro mayor capital. Así es y siempre será.

Los tiempos cambian y con ellos la manera de hacer política. El momento que vive nuestra vapuleada Patria, nos hace entrever que existen por doquier empresarios del poder y que obviamente el trabajo político-empresarial rinde su beneficio, es el filtro que deja que las riquezas no queden en el Pueblo Argentino y pocos se pronuncian frente a esta distorsión del “Gobierno” y de la “Justicia Social” desnaturalizando la Democracia y al Peronismo.

Así las cosas, se usufructúa una base doctrinaria en lugar de rendirle ese honor que debe llegar a transformarse en estilo de vida. Nadie puede dar más de aquello que le pertenece, por lo tanto, no transmite Peronismo quien no posea esa virtud política que complementa la esfera de la conducta humana. El Gral. Perón sustentó el Justicialismo (continente) en la Doctrina Cristiana (contenido).


La XIV Verdad define al Justicialismo con suma claridad. Cada una de sus notas características, traducen el espíritu que animó al Gral. Perón para posicionar a su doctrina dentro del terreno puramente filosófico, para distanciarla de una corriente egocéntrica o materialista y alejarla del colectivismo totalitario. Es, en definitiva, una restauración de los principios de la Doctrina Cristiana.

El Justicialismo dirige su mirada al Pueblo, tal cual lo reza nuestro Himno Nacional “... al gran Pueblo Argentino...”, por ello no se trabaja ni se gobierna para un pequeño grupo de hombres ni para un diminuto cuerpo de elite donde se manifiestan gustos y preferencias frente a los del común.

Decía el Gral. Perón: “El alma argentina, bajo el signo de su prócer estirpe, ha sabido convertir el odio en amor; el egoísmo, en generosidad; la pasión vengadora, en alianza de firmes amistades. Las virtudes innatas del pueblo argentino inspiran los fundamentos de la política social y económica que propulsa la Revolución nacional” (VIRTUDES ARGENTINAS 10-8-44).

Justamente por ser popular, es hondamente cristiana y humana. El Pueblo es el punto de encuentro entre la Doctrina Peronista y la Doctrina de la Iglesia. Ambas salen del pueblo para volverse Pueblo a partir de verdades simples y eternas según corresponda.

2.1.5.- profundamente cristiana;

Así lo explica el Gral. Perón: “Una fuerza que clavase en la plaza pública, como una lanza de bronce, las máximas de que no existe la desigualdad innata entre los seres humanos, que la esclavitud es una institución oprobiosa y que emancipe a la mujer; una fuerza capaz de atribuir al hombre la posesión de un alma sujeta al cumplimiento de fines específicos superiores de la vida material, estaba llamada a revolucionar la existencia de la humanidad. El cristianismo, que constituyó la primera gran revolución, la primera liberación humana, podría rectificar felizmente las concepciones griegas, pero esa rectificación se parecería mejor a una aportación. Enriqueció la personalidad del hombre e hizo de la libertad, teórica y limitada hasta entonces, una posibilidad universal. En evolución ordenada, el pensamiento cristiano, que perfeccionó la visión genial de los griegos, podría más tarde apoyar sus empresas filosóficas en el método de éstos y aceptar como propias muchas de sus disciplinas. Lo que le faltó a Grecia para la definición perfecta de la comunidad y del Estado fue precisamente lo aportado por el cristianismo: su hombre, eterno, imagen de Dios. De él se pasa ya a la familia, al hogar; su unidad se convierte en plasma que a través de los municipios integrarán los Estados y sobre la que descansarán las modernas colectividades” (EL CRISTIANISMO 9-4-49).

Asimismo existe una alianza: “Quizá el fundamento y el principio más importante de la Revolución consiste en lo que nosotros en nuestra proclama llamamos simbólicamente “La unión de todos los argentinos”. No hay solución para ninguno de nuestros grandes problemas si antes no realizamos, palmaria y prácticamente, la unión de nuestro pueblo, que, a través de tantos años, ha venido disociándose en banderías ficticias por la mala acción de sus dirigentes. Para realizar esa unidad se impone pensar en los altos objetivos de nuestra vida: Dios y la Patria, que son, sin duda, las dos nociones que unen de modo totalmente indisoluble. Pero antes de pensar en una absoluta unidad del pueblo argentino, es necesario hacer desaparecer algunas diferencias que, por olvido o inacción de los hombres de gobierno, han venido formándose en el país hasta cristalizar en clases demasiado ricas frente a clases demasiado pobres” (DIOS Y PATRIA 15-10-44). Así se nos invitó a la comunión que es lo mismo que participar en aquello que nos es común (la unión entre todos).

Si no hay valores espirituales no hay trascendencia y sin ella el hombre no se dispara en elevación por encima de un límite fijado por su condición humanamente material. Nos decía Albert Einstein (1879-1955): “El verdadero valor de un hombre se determina examinando en qué medida y en qué sentido ha logrado liberarse del yo”. El materialismo es enemigo de la Doctrina Peronista como también lo son los enemigos de Jesús, porque los peronistas nos sentimos hermanos en Cristo (lat. Cristu gr.; christós, ungido). - DIOS 9-9-44 “El mundo del futuro será solamente de los que posean las virtudes que Dios inspiró como norte de la vida de los hombres”

¿Qué es el peronismo?. Han preguntado algunos legisladores en el Congreso, hace pocos días. El peronismo es humanismo en acción; el peronismo es una nueva concepción, en lo político, que descarta todos los males de la antigua política; es una concepción, en lo social, que iguala un poco a los hombres, que les otorga iguales posibilidades y les asegura un porvenir para que en esta tierra no haya ninguno que no tenga lo que necesita para vivir, aun cuando sea necesario que los que están derrochando a manos llenas lo que tienen no dispongan de ese derecho, en beneficio de los que no tienen; en lo económico procura que todo lo argentino sea para los argentinos y que reemplace la política económica que decía que ésta era una escuela permanente y perfecta de explotación capitalista por una política de economía social donde la distribución de nuestra riqueza, que arrancamos nosotros a la tierra y elaboramos nosotros, pueda distribuirse proporcionalmente entre todos los que intervienen para realizarla con su esfuerzo.

“Eso es peronismo. Y el peronismo se siente o no se siente. El peronismo es una cuestión del corazón más que de la cabeza. Afortunadamente, yo no soy de los presidentes que se aíslan, sino que vivo con el pueblo, como he vivido siempre, de manera que comparto con el pueblo trabajador todas sus vicisitudes, todos sus éxitos y todos sus fracasos. Yo siento íntima satisfacción cuando veo que un obrero va bien vestido o asiste con su familia al teatro. Estoy entonces tan satisfecho como me sentiría yo en la misma situación del obrero. Eso es peronismo” (¿QUÉ ES EL PERONISMO? 20-8-48).

Humanidad que con sus limitaciones y por sus miserias, se topa con la realidad del mundo de los más despojados de paz, amor y justicia. Decía nuestro conductor: “Lo más triste que le puede pasar a un país es que haya muchos hombres que clamen justicia y no la obtengan; cuando esa justicia es clamada por los humildes, el panorama es más triste todavía, porque ellos son los que necesitan más esa justicia” (LOS HUMILDES 25-7-45).Hacer diariamente Peronismo es nuestra misión, potenciar los principios y las verdades comunicadas el 17 de octubre de 1950 (Año del Libertador General San Martín) es de tal magnitud, que equivale a mantener vivo el preámbulo de la Doctrina Peronista al par de acercarnos sin miramientos a la Doctrina de Cristo.

El Peronismo es la solución a todos nuestros problemas y el ejemplo para el mundo político de una opción para no ser extranjeros en nuestra propia Patria y para la recuperación de los valores patrios mediante el Amor y al decir de Evita: “caiga quien caiga y cueste lo que cueste”.

La “Tercera Posición” (77 países), sigue siendo una salida igualitaria para aquellas oprimidas Patrias que no se dejan vencer por los más irrespetuosos de la mentada “libre determinación de los pueblos”.

Nosotros somos simplemente cristianos y queremos serlo. Queremos ser cristianos en nuestras obras y no por la ropa que nos ponemos ni por los actos formales que realizamos; y también por ello, compañeros, nos hemos puesto a la obra de difundir nuestra doctrina. Difundiendo la doctrina peronista, expresándola por toda la República, sabemos que estamos haciendo el bien. Hacerla sin mirar cómo ni a quién, favoreciendo donde podemos favorecer; así es nuestro cristianismo, el cristianismo práctico justicialista.
Hoy nos faltan paradigmas, el materialismo ha ganado parte de la batalla, pero la Doctrina sigue viva, siempre y cuando la enarbolemos como la enseña de la lucha por la calidad de vida de todos los trabajadores argentinos.

El ejemplo de los de arriba es escuela para los de abajo y los valores insitos en el Peronismo son además la herramienta principal para buscar el camino que desemboque en la justicia social, que es lo mismo que la solución a los problemas de los pobres del mundo.

La Doctrina Cristiana esta contenida en la Doctrina Peronista. Por más que no se respete la militancia a la hora de ubicar compañeros idóneos en los puestos de trabajo, por más que la mediocridad de los ineptos gobernantes nunca supere la chatura y por más que un politiquero jamás se vincule con capaces porque no compite con pensantes, no bajemos los niveles del peronismo de Evita y de Perón.

Siempre se persigue un fin, conforme Aristóteles: “El objeto de todas las ciencias y todas las artes, es un bien; y el mayor de los bienes se encuentra en la más elevada de todas las ciencias. Esta ciencia más elevada que todas las otras en la política, y el bien que la política busca es la justicia, es decir, la utilidad general” (La Política. Libro Tercero, Capítulo VII).

La Familia, la Doctrina de la Iglesia y la Doctrina Peronista son nuestro mayor capital. Así es y siempre será.

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