jueves, 14 de enero de 2016

PRIMERA Y SEGUNDA FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES.


PRIMERA Y SEGUNDA FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES

La Ciudad de Buenos Aires tuvo dos fundaciones. La primera en 1536 por Pedro de Mendoza (destruida en 1541por los propios habitantes a raíz de las constantes amenazas de los nativos), y la segunda en 1580 por Juan de Garay y en ambas ocasiones perteneció al Virreinato del Perú del Imperio Español. Buenos Aires fue durante casi dos siglos una de las ciudades más pobres e insignificantes del Imperio español en América frente al esplendor de México, Lima, La Habana, Quito o Potosí. El Gran Buenos Aires fue uno de los principales destinos del proceso inmigratorio que tuvo la Argentina.





La primera expedición que llegó al Río de la Plata fue la de Juan Díaz de Solis en Enero en 1516, que desembarcó en las costas de Uruguay. Luego de esta instalación, Solis es atacado y muerto por los indios de la zona. Cuatro años más tarde, la flota de Hernando de Magallanes costea el litoral de la provincia de Bs. As. y descubre el estrecho de Todos los Santos el 21 de Octubre de 1520. Pero recién, en Junio de 1527, Sebastián Caboto, se interna en el Río Paraná y funda el Fuerte Sancti Spiritus; luego regresa en 1530 a España, llevando consigo la leyenda de "La sierra de Plata y las tierras del Rey Blanco". Esta leyenda fue la que indujo a Carlos I a financiar la expedición ultramarina de Pedro de Mendoza en 1536.

Cuando en el año 1580 Don Juan de Garay fundó la ciudad de Buenos Aires, en el límite de los actuales barrios de San Nicolás y Monserrat, miró al Sur. Ubicó la Plaza Mayor, el Cabildo, el Fuerte, y la Catedral a orillas del Río de la Plata y el puerto en la zona Sur. El sector creció con rapidez por la radicación de trabajadores portuarios.


La primera fundación de Buenos Aires, por Don Pedro de Mendoza


El 3 de febrero fundó la ciudad de la "Santísima Trinidad y el puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires" (recibió este nombre en homenaje a Nuestra Señora de los Buenos Aires, advocación de la Virgen María originaria de Cagliari, Cerdeña, posesión en esa época de la corona de España, y cuyo culto como protectora de los navegantes era muy difundido entre los marinos del Mediterráneo). Fue en el año 1536, destruida poco tiempo después por los indios, que también mataron a todos sus habitantes. Por no haber quedado documentación ni sobrevivientes, los historiadores calculan que esa primera fundación se produjo unos dos kilómetros al sur de la actual Plaza de Mayo, en un área cercana al actual Parque Lezama, en uno de cuyos extremos, en el cruce de las calles Brasil y Defensa, se encuentra el monumento a ese primer fundador Don Pedro de Mendoza. Pedro de Mendoza fue nombrado en 1534 Primer Adelantado, Gobernador y Capitán General, por el rey Carlos I de España.



Su expedición estaba integrada por más de mil doscientos hombres trasladados por catorce navíos, además de caballos y vacas que al escapar y reproducirse formaron las primeras manadas, alcanzando para la llegada de Juan de Garay, miles de animales. La primera fundación de lo que Mendoza llamó Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire, ocurrió el 2 de febrero de 1536 (o 3 de febrero según otros historiadores), y según algunos historiadores su función no era la de convertirse en ciudad, sino que el fuerte fue instalado por motivos estratégicos, para ser utilizado en la defensa de la zona. El fuerte estaba construido en forma precaria, rodeado por un muro de tierra de 150 varas por lado y casi dos metros de alto, y una fosa con una palizada. En el fuerte había varios ranchos construidos de barro y paja, utilizados como viviendas, y cinco iglesias. Pedro de Mendoza sufría de sífilis, y debido al agravamiento de su enfermedad dejó la expedición en manos de Irala y volvió a España en abril de 1537, muriendo en el viaje. Los habitantes del fuerte finalmente fueron trasladados aAsunción en 1541 y se ordeno la destrucción del Fuerte.


La segunda -y definitiva- fundación de Buenos Aires, por Juan de Garay


Realizada por Don Juan de Garay, en 1580, en el área que ocupa la actual Plaza de Mayo y sus alrededores, especialmente las áreas al sur de ella, conocidas en la actualidad como Montserrat y San Telmo. Sobre el lado norte de la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo de la Nación, se encuentra una pequeña plaza con el Monumento a Don Juan de Garay. El sábado 11 de junio de 1580, Garay fundó definitivamente Buenos Aires y plantó el rollo en la Plaza Mayor, actual Plaza de Mayo. Juan de Garay, no atravesó el océano para hacerlo, sino que bajó desde Asunción, donde habitaba desde hacía más de veinte años.


La ciudad nació en esta colina que hoy es la plaza de Mayo, y se desarrollo recostada contra el rió vigilando los dos horizontes para defenderse de los piratas y corsarios, por un lado, y de los indios salvajes, por el otro.

Cuando en el año 1580 Don Juan de Garay fundó la ciudad de Buenos Aires, en el límite de los actuales barrios de San Nicolás y Monserrat, miró al Sur. Ubicó la Plaza Mayor, el Cabildo, el Fuerte, y la Catedral a orillas del Río de la Plata y el puerto en la zona Sur. El sector creció con rapidez por la radicación de trabajadores portuarios. La tarea fue encomendada a Juan de Garay, que partió desde Asunción comandando una expedición de cien hombres, sesenta y tres de ellos futuros pobladores que fueron favorecidos con la entrega de tierras dentro y fuera de la ciudad y hoy inmortalizados en el nombre de alguna de sus calles.






Del antiguo fuerte no quedaban rastros, por lo que el 11 de junio de 1580 estableció la Ciudad de La Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre, con el reparto de tierras entre él, su esposa y sus 63 acompañantes.



Los límites del loteo estaban circunscriptos en lo que hoy son las avenidas Independencia y Córdoba y las calles Libertad y Salta; mientras que el tejido urbano llegaba a las actuales Arenales, San Juan y avenida Rivadavia aproximadamente al 4000. Las aguas poco profundas hacia el estuario del Río de la Plata no permitían la llegada directa de naves enemigas, mientras que las barrancas que bordean el territorio entre el Riachuelo y el Arroyo Maldonado permitían controlar a quienes se acercaban por el río.



A principios del siglo XVII la ciudad estaba constituida por el fuerte, tres conventos y varias casas de barro y paja, y existía un régimen disciplinario estricto por el cual los habitantes estaban obligados a tener armas y nadie podía ausentarse sin permiso del gobernador.







El nuevo poblado estaba constituido por 250 manzanas, cubriendo la superficie delimitada por las actuales calles Balcarce - 25 de Mayo hasta la Av. Independencia, y por las calles Salta - Libertad hasta la Avenida Córdoba. También se consideran como límites el Zanjón de Granados al sur, que desembocaba por la actual calle Chile; la orilla del Río de la Plata al este; las actuales calles Salta y Libertad al oeste; y el Zanjón de Matorras hacia el norte, que desaguaba en el río por donde corre la calle Viamonte y el pasaje Tres Sargentos. Cada manzana medía 140 varas de lado, y si bien muchas eran urbanas, el resto estaba destinado a la instalación de "chácaras" o chacras.



El mismísimo hijo de Garay no confiaba en la ciudad fundada por su padre como quedó demostrado cuando entregó su herencia, la esquina principal frente a la plaza mayor, a cambio de un par de botas y una capa. En 1590 los habitantes de Buenos Aires, a través del Guardián del Convento de San Francisco, le escriben al Rey Felipe II quejándose de su suerte.

Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias), Gobernador de Buenos Aires

En 1602 el gobernador de Asunción, Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias) (1564 -1634), fue nombrado gobernador de Buenos Aires, puesto que ocuparía hasta 1609. En ese puesto tomó numerosas medidas para estimular el crecimiento de la entonces pequeña villa portuaria, incluyendo la creación de las primeras escuelas de primeras letras, la instalación de hornos de cocción de ladrillos y tejas para sustituir la construcción de adobe y la reconstrucción del fortín que protegía la ciudad de los piratas.

Ordenó además la construcción de un torreón defensivo para el puerto, ubicado a la desembocadura del Riachuelo en la actual Vuelta de Rocha, tras el robo y saqueo de dos navíos anclados por parte de corsarios ingleses el 18 de marzo de 1607. Tomó también medidas contra el contrabando, causado por la prohibición del comercio de frutos del país y de negros esclavos. En 1604 Hernandarias fue capturado por los nativos "mapuches" de Chile casi 1.000 kmal sur de Buenos Aires, aunque pudo escapar con vida.


En 1611, (Hernandarias) introdujo el ganado vacuno y equino que, gracias a las buenas pasturas y el clima, se reprodujo en gran escala. Fue él quien reconstruyó el fuerte de buenos Aires y bajo su mando, los pobladores comenzaron a edificar el Cabildo. Lo reedificó completamente, construyó en él habitaciones particulares para vivir con su familia y lo dotó de un espléndido mirador desde el cual se divisaba una hermosa vista sobre el río. También dio comienzo a la construcción de un fortezuelo o torreón en la entrada del Riachuelo, que era el puerto de Buenos Aires.




Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias)





Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata

Debido al contrabando existente en la región, sumado al peligro que representaba Portugal eInglaterra, en 1776 fue creado el Virreinato del Río de La Plata, y Buenos Aires fue establecida su capital, por ser el lugar por el que tenía más fácil acceso España desde el Atlántico. Desde su segunda fundación hasta 1776 la ciudad tuvo un bajo desarrollo, pero esto cambió cuando aumentó su jerarquía administrativa y el tráfico comercial. La ciudad fue beneficiada por la Corona española con un tipo de comercio más abierto, flexible y liberal, dado por el Reglamento de Libre Comercio. Podía introducir mercaderías de cualquier región, y conectarse con otros puertos, sin pedir permiso a las autoridades reales. De esta manera cortó con su dependencia política y comercial de Lima.


La ciudad se convirtió en principal proveedor de productos importados en el Interior del país, y aumentaron las exportaciones de productos ganaderos de la región pampeana haciaEspaña. Esto produjo una mejora en la situación económica, por lo que se realizaron diferentes inversiones: se instaló el primer alumbrado público, se empedraron algunas de sus calles y se sustituyeron algunos viejos templos construidos con barro y paja.

La ciudad vivió un exponencial progreso entre 1780 y 1800, recibiendo además una fuerte inmigración, fundamentalmente de españoles, y en menor medida de franceses e italianos; y se pobló fundamentalmente de comerciantes y unos cuantos estancieros. Tenía, en comparación con las demás ciudades vecinas, pocos prejuicios aristocráticos, o de castas. La prosperidad también favoreció la llegada de las ideas liberales desde Europa, lo que aumentó su desarrollo cultural y produjo la creación de movimientos emancipadores.








Qué llevó a un rico noble de Castilla como Pedro de Mendoza a aventurarse a estas tierras y arriesgar su fortuna? No hay que descartar entre las motivaciones de Don Pedro, la desesperada búsqueda de un misterioso remedio llamado "guayacán" que, suponía su médico Hernando de Zamora, era la única esperanza de curación para su avanzada sífilis.


 Los sobrevivientes de la expedición de Mendoza quedaron al mando de Ayolas, remontaron el Paraná y fundaron Asunción del Paraguay en 1541. Allí encontraron buenas maderas, materiales de construcción y tribus de aborígenes sedentarios, los carios, quienes propusieron un pacto a los intrusos: no ser sojuzgados ni diezmados a cambio de hacer a los españoles agradable su estadía en sus territorios. Fue así que les ofrecieron sus mujeres, al extremo de que cada conquistador dispuso de un harén. También les procuraron vivienda y alimentos.





Vista panorámica de la fuente del Parque Lezama a principios de siglo. Debajo de este apacible lugar, se buscaron infructuosamente los restos de la primera fundación de Buenos Aires. Los frondosos árboles actuales entremezclan sus raíces con precarios vestigios de sociedades pasadas.


La segunda fundación de Buenos Aires

Cuando partió desde Asunción hacia Buenos Aires, Juan de Garay llevaba treinta años viviendo en 
América; había llegado a los 14 años y era sobrino del Oidor Pedro Ortiz de Zarate, de gran figuración 
en las guerras civiles del Perú. Desde que se hizo público el bando que promulgaba la fundación, Garay 
pasó seis meses en preparativos. A mediados de abril de 1573 partió de Paraguay con la idea de fundar 
un puerto en el Plata, llegó a lo que años después sería Buenos Aires y retrocedió: estaba demasiado 
lejos de Asunción y, si elegía otro sitio, "después, más fácilmente, se podría poblar lo de abajo". Fundó 
Santa Fe el 12 de noviembre de 1573. 

buenos aires argentina
Gran Provincia del Paraguay. "L. Amerique Meridionale" Parte del mapa colonial de Hiaillot del Siglo XVII. Biblioteca Nacional de Santiago de Chile.La capitulación del 21 de marzo de 1534 entre Pedro de Mendoza y la Corona española, creó la primera Gobernación del Río de la Plata, que luego fue también conocida como Gobernación del Paraguay con sede en Asunción, ciudad que fue fundada por Juan de Salazar y Espinosa en 1537. La primera vez que aparece la denominación de Paraguay fue en la respuesta del Licenciado Virrey La Gasca a la carta información de Irala del 22 de septiembre de 1548, en la cual se nombra a Diego Centeno como Gobernador del Paraguay. 
En 1617 se produjo la división de esta gobernación.
 



El 10 de julio de 1569 Juan Ortiz de Zarate capituló con el Rey la colonización del Río de la Plata. Le 
ofreció "meter en la gobernación quinientos españoles, doscientos de todo género de oficio y trescientos 
de guerra". El Rey le ordenó poblar "dos nuevos pueblos de españoles entre el distrito de la ciudad de 
La Plata (Potosí), Chile y la Asunción y otro en la entrada del río, en el puerto que llaman de San 
Gabriel o Buenos Aires". 

Dos años después una cédula real facultó al Presidente de la Audiencia de Charcas para que, "si 
Zarate no cumpliera" tomara de su hacienda dos mil ducados y encargara a una persona que "fuera, a 
costa de ellos, a hacer la población de los dichos dos pueblos entre esa ciudad y la Asunción". 

Recién en octubre de 1572 partió y después de una triste invernada de seis meses en Santa Catalina 
llegó al Río de la Plata en noviembre de 1573 "para probar nuevas miserias", tanto en San Gabriel como 
en Martín García. En abril de 1574 llegó Garay con vecinos de Santa Fe y en mayo fueron a San 
Salvador, donde construyeron un Fuerte y delinearon la zona. En la noche del 30 de junio los charrúas 
incendiaron el Fuerte y volvieron al Paraguay. 

Nueve meses después, el 5 de febrero de 1580, Juan de Garay, delegado del Adelantado Torre de 
Vera y Aragón mandó pregonar un bando en Asunción ofreciendo mercedes de tierras, encomiendas de 
indios y aprovechamiento del ganado yeguarizo existente a quienes "por su cuenta y minción" fueran a 
poblar el puerto de Buenos Aires

Para la fundación de Buenos Aires no hubo fondos: la capitulación de Ortiz de Zarate sólo les 
entregaba dinero en el caso de una rebelión de los indios o de los españoles, pero todo lo demás debían 
hacerlo a su costo. 

Lograron reunirse sesenta y cuatro jefes de familia –sesenta y cinco, con Garay– entre ellos una mujer 
mayor de edad. La "Segunda Fundación" de Buenos Aires fue paraguaya: sólo diez de los sesenta y 
cinco eran españoles, el resto eran americanos, "hijos de la tierra" que hablaban guaraní y también 
aquellos descritos por Garay como "mancebos desordenados", quienes "tienen poco respeto a la justicia, 
son amigos de cosas nuevas, vanse cada día más desvergonzados con sus mayores, fuertes en los 
trabajos, curiosos, diestros y amigos de la guerra". 

Junto a sus familias sumaban unas trescientas personas. Así como los fundadores de Asunción habían 
salido de la "primera Buenos Aires", ahora los fundadores de Buenos Aires salían del Paraguay. 

La expedición partió de Asunción el 5 de marzo de 1580: dieciocho hombres lo hicieron por tierra 
arreando trescientos vacunos, quienes costearon la margen izquierda de los ríos Paraná y Paraguay. Los 
restantes cincuenta soldados, con sus mujeres e hijos y doscientos indios guaraníes con sus familias 
viajaron por río a bordo de la carabela San Cristóbal de la Buenaventura, los bergantines Santo Tomás y 
Todos los Santos, cuarenta balsas y numerosas canoas. El 29 de mayo, día de la Santísima Trinidad 
llegaron al puerto de Buenos Aires, que se encontraba en la boca del Riachuelo de los navíos, a la altura 
de la actual calle Hipólito Yrigoyen. (La salida del Riachuelo por la Boca fue abierta un siglo y medio 
después.) La expedición terrestre había perdido la mayoría del ganado y fue forzada a hacer posta en 
Santa Fe, por lo que llegó una semana más tarde. La ciudad recién fue fundada el 11 de junio, y se llamó 
Trinidad, en el puerto de los Buenos Aires. "Estando en este puerto de la Santa María de los Buenos 
Aires –estableció Garay en el Acta de Fundación– hago y fundo en el dicho asiento una ciudad, la 
iglesia de la cual pongo su advocación a la Virgen de la Santísima Trinidad... y la dicha ciudad mando 
que se intitule Ciudad de la Trinidad". El nombre oficial de Trinidad se mantuvo en Buenos Aires hasta 
el acta del Cabildo del 18 de diciembre de 1810. El acta del 25 de mayo del mismo año, comienza diciendo: "En la muy Noble y muy Leal Ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de los 
Buenos Aires...". 








Según detalla Hialmar Gammalsson en Los Pobladores de Buenos Aires y su descendencia, el estudio 
más completo realizado sobre la fundación de Garay, éstos fueron los primeros sesenta y cinco 
pobladores (en la referencia respecto del origen debe leerse "paraguayos" como nacidos en Asunción y 
"americanos" como criollos, sin mayor precisión): 

1 / AMBROSIO DE AGOSTA, paraguayo 
2 / ESTEBAN DE ALEGRE, paraguayo 
3 / CRISTÓBAL ALTAMIRANO y su mujer ANA MÉNDEZ, españoles 
4 / Luis ÁLVAREZ GAITÁN, SU mujer ANA DE SOMOZA y su hijo FRANCISCO, paraguayos 
5 / PEDRO ÁLVAREZ GAITÁN, paraguayo 
6 / DOMINGO DE ARCAMENDIA, paraguayo 
7 / JUAN DE BASUALDO 
8 / SEBASTIÁN BELLO, americano 
9 / ANTÓN BERMÚDEZ, español, su mujer INÉS y su hija MARIANA, ambas americanas 
10 / FRANCISCO BERNAL, su mujer JUANA DE LOS COBOS y su hijo FRANCISCO, paraguayos 
11 / BALTHASAR CARBAJAL, paraguayo 
12 / JUAN CARBAJAL, paraguayo 
13 / VÍCTOR CASCO DE MENDOZA, paraguayo y su mujer LUISA DE VALDERRAMA, americana 
14 / MIGUEL DEL CORRO, paraguayo y su mujer MARÍA DE AGUILERA, americana 
15 / ANA DÍAZ, paraguaya 
16 / JUAN DOMÍNGUEZ, paraguayo 
17 / ALONSO DE ESCOBAR y su mujer MARÍA CEREZO, paraguayos, y sus hijos TOMÁS y 
MARGARITA, americanos 
18 / JUAN DE ESPAÑA, paraguayo 
19 / JUAN FERNÁNDEZ DE ENCISO, paraguayo 
20 / JUAN FERNÁNDEZ DE ZARATE, paraguayo 
21 / PEDRO FRANCO, paraguayo 
22 / JUAN DE GARAY y su mujer ISABEL DE BECERRA, españoles 
23 / JUAN DE GARAY, EL MOZO, americano 
24 / ALONSO GÓMEZ, SU mujer LORENZA FERNÁNDEZ y sus hijos FELIPA y GERÓNIMO, todos 
paraguayos. 
25 / MIGUEL GÓMEZ, SU mujer BEATRIZ LUIZ DE FIGUEROA y sus hijos BENITO y ÚRSULA, 
paraguayos 
26 / RODRIGO GÓMEZ, paraguayo 
27 / LÁZARO GRIBEO y su hermano DOMINGO, paraguayos 
28 / PEDRO HERNÁNDEZ, paraguayo 
29 / SEBASTIÁN HERNÁNDEZ, paraguayo 
30 / ANTÓN HIGUERAS DE SANTANA, español 
31 / RODRIGO DE IBARROLA, español 
32 / DOMINGO DE IRALA, paraguayo 
33 / PEDRO ISBRAN y su mujer AGUSTINA DE AGUILERA, americanos 
34 / PEDRO DE IZARRA, español 
35 / MIGUEL LÓPEZ MADERA 
36 / PEDRO LUYZ y su mujer ELENA DE PAYVA, paraguayos 
37 / JUAN MÁRQUEZ DE OCHOA, paraguayo 
38 / GONZALO MARTEL DE GUZMÁN, español y su mujer ISABEL DE CARBAJAL, americana 
39 / JUAN MARTÍN y BARTOLA MARTÍNEZ, paraguayos 
40 / PEDRO DE MEDINA, paraguayo 
41 / ANDRÉS MÉNDEZ, SU mujer MARÍA y su hijo JUAN, paraguayos 
42 / HERNANDO DE MENDOZA y su mujer AGUSTINA DE ZARATE, americanos 
43 / PEDRO MORAN y su mujer MARÍA CRISTAL, paraguayos 
44 / MIGUEL NAVARRO, español y su hijo FELIPE, americano 
45 / GERÓNIMO NÚÑEZ 
46 / RODRIGO ORTIZ DE ZARATE, español y su mujer JUANA DE LA TORRE, paraguaya 
47 / DIEGO DE OLABARRIETA, español 
48 / FEDERICO PANTALEÓN, paraguayo 
49 / ALONSO PAREJO, español 
50 / GERÓNIMO PÉREZ 
51 / ANTÓN DE PORRAS 
52 / PEDRO DE QUIRÓS, español 
53 / ANTONIO ROBERTO, español, y su HIJO americano 
54 / JUAN RODRÍGUEZ DE CABRERA, paraguayo 
55 / PEDRO RODRÍGUEZ DE CABRERA y su mujer JUANA DE ENCISO, paraguayos 
56 / JUAN RUIZ DE OCAÑA y su mujer BERNARDINA GUERRA, paraguayos 
57 / PEDRO ESTEBAN RUIZ DE OCAÑA, paraguayo 
58 / JUSEPE DE SAYAS, paraguayo 
59 / PEDRO DE SAYAS ESPELUCA y BEATRIZ DE CUBILLAS, paraguayos 
60 / PEDRO DE LA TORRE, paraguayo 
61 / ANDRÉS VALLEJO, paraguayo 
62 / BERNABÉ VENECIANO, paraguayo 
63 / ALONSO DE VERA Y ARAGÓN, español 
64 / PEDRO DE XEREZ, paraguayo 
65 / PABLO ZIMBRÓN, paraguayo 


Acta de fundación 

En el nombre de la Santísima Trinidad, padre é hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero, que vive y reyna por siempre jamás amen, y de la gloriosísima Virgen Santa Maria, su madre, y de todos los santos y santas de la corte del cielo, yo Juan Garcia Garay, teniente de Governador y Capitan General y Justicia mayor y alguacil mayor en todas estas provincias, por el muy Ilustre el Licenciado Juan de Torres de Vera y Aragon, del Consejo de su magestad, y su oidor en la Real Audiencia de la ciudad de la Plata en los Reynos del Pirú, Adelantado y gobernador y Capitan General y justicia mayor y alguacil mayor en estas dichas provincias del Rio de la Plata, por la magestad Real del Rey don Felipe nuestro señor, conforme y al tenor desus Reales provisiones y capitulacion, dadas y hechas con el muy Ilustre señor adelantado Juan Ortiz de Zárate, difunto, su antecesor, y por virtud de la cláusula de su testamento y disposicion por lo cual le sostituyó y eligió por sucesor segun que todo mas largamente por las dichas escrituras consta, á que me refiero: digo, que en cumplimiento de lo capitulado y asentado con su magestad por el dicho señor Adelantado Juan Ortiz de Zárate, y en lugar del dicho señor Adelantado Juan de Torres de Vera y Aragon, su sucesor, y en nombre de la magestad Real del Rey don Felipe nuestro señor, hoy sábado, dia del señor San Bernabé, once dias del mes de junio del año del nacimiento de nuestro señor Jesucristo de mil y quinientos ochenta años, estando en este puerto de Santa Maria de Buenos Ayres, que es en la provincia del Rio de la Plata, intitulada la nueva Vizcaya, é fundo en el dicho asiento é puerto una ciudad, la cual pueblo con los soldados y gente que al presente tengo, é traido para ello, la yglesia de la cual pongo su advocacion de la Santísima Trinidad, la cual sea é ha de ser yglesia mayor é perroquial, contenida y señalada en lata que tengo fecha de la dicha ciudad y la dicha ciudad mando se intitule la ciudad de la Trinidad por que conforme á derecho en las tales ciudades alliende de los governadores y justicias mayores, á de haver alcaldes ordinarios para que hagan y administren justicia, y regidores para el govierno y otros oficiales y en nueva poblacion, á mi como justicia mayor me compete el derecho de coelegir y establecer y nomerar y señalar y dar principio de su año y señalar el remate y dia en que han de acabar y ser otros elegidos; por tanto, acatando las calidades, abilidad y cristiandad de vos, Pedro Ortiz de Zárate, por Gonzalo Martel de Guzman, conquistadora y pobladora desta ciudad y puerto é provincias, vos señalo y nombro por tales alcaldes ordinarios; y ansi mesmo á vos Pedro de Quiros y Diego de Lavarrieta y Antonio Bermudez y Luis Gaitan y Rodrigo de Ibarrola y Alonso de Escobar por Regidores desta dicha ciudad, á los cuales y á cada uno de ellos doy entero poder, cumplido, en lugar del dicho señor Adelantado y en nombre de su Real Magestad, para que usen sus oficios conforme á las leyes y pracmáticas de su magestad, y los dichos Alcaldes hagan justicia asi de oficio como de pedimento de partes segun y como y tan copiosamente lo hacen é usan y ejercen los dichos oficios en las otras ciudades, villas y lugares dellos Reynos y Señorios de su magestad, é les sean á los unos y los otros guardadas las gracias, honrras é franquezas y libertades y exenciones á los que tales oficios tienen, les suden ser guardadas y les sean acodidos con sus salarios ó derechos conforme á las leyes é pracmáticas y aranceles de su magestad, en nuevas tasaciones fechas en estas provincias por los governadores de ellas; que para todo lo susodicho y lo á ello anexo é dependiente é concerniente, les doy entero poder cumplido con todas sus incidencias y dependencias y con libre y general administracion, y mando á los caballeros, escuderos, soldados y hombres buenos deste Real, los hayan y tengan y obedezcan por tales, so las penas en derecho establecidas ó por que segun costumbre en muchas ciudades se tiene por estilo vacar los dichos oficios el dia de San Juan de cada un año, por la presente establezco é mando que los dichos oficios vaquen el dia de San Juan, de junio del año próximo venidero de ochenta y uno, y por la mañana el tal dia antes de misas mayores se junten á cavildo los dichos Alcaldes y regidores, todos los que hubiese é pudiesen ser abidos en esta ciudad, é voten é elijan nuevos Alcaldes é Regidores para el año siguiente que les sucedan en los dichos oficios, y los que conforme á derecho por la dicha eleccion fueren electos, sirvan los dichos oficios por el año siguiente en fin del cual se guarde la órden dicha; y asi vaya cada un año graduandose la dicha órden, para siempre, en tal manera que su magestad sea servido y esta ciudad y vecinos y conquistadores estantes é abitantes sean tenidos en justicia, con tanto que los dichos alcaldes y Regidores ante todas cosas hagan azetacion de los dichos oficios y la solenidad del juramento que en tal caso se requiere, en fé de lo cual hize é hago la presente escritura de ciudad é señalamiento de justicia y Regimiento ante el presente escribano é testigos que fecho en el dicho dia mes y año susodicho: testigos, Antonio Tomas y Anton Higueral y Pedro Hernandez y otras muchas personas é pobladores que estaban presentes, el cual dicho señalamiento digo, que hago de ciudad y sitio en esta parte é lugar, atento que es el mejor que hasta hagora hi hallado y le hago con reservacion que en mi hago, y de los otros capitanes que sucedieren en esta ciudad, que si se hallare otro que mejor sea asi Higueral y Pedro Hernandez y otras muchas personas é pobladores que estaban presentes. el cual dicho señalamiento digo, que hago de ciudad y sitio en esta parte é lugar, atento que es el mejor que hasta hagora hi hallado y le hago con reservacion que en mi hago, y de los otros capitanes que sucedieren en esta ciudad, que si se hallare otro que mejor sea asi para el puerto como para la comunicacion de los naturales, para que sean comunicados con menos trabajo é mas en servicio de su magestad, la pueda é puedan remover é mudar esta dicha ciudad al tal sitio y lugar, con acuerdo de los Alcaldes y Regidores que aquella sazon hubiese en esta dicha ciudad, y asi lo dijo y declaró y mandó — testigos los dichos. 


Juan de Garay 


Pedro de Jerez, Escribano público y de gobernación. 






EL SÍMBOLO DE LA DESGRACIA DE LOS ARGENTINOS,EL OBELISCO, Y EL TRIÁNGULO ENERGÉTICO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES


EL SÍMBOLO DE LA DESGRACIA DE LOS
ARGENTINOS,EL OBELISCO,Y EL TRIÁNGULO 
DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.




Hay unas pocas ciudades en el mundo que tienen un diseño extraño, se diría masónico tanto en su trazado como en sus monumentos públicos, colocados en lugares estratégicos y energéticos.



Obelisco de la ciudad de Washington.

La ciudad de Washington es una de esas ciudades, otras similares son París, Londres, Roma y hasta el mismo Vaticano tienen obeliscos, pirámides y estatuas inquietantes, estratégicamente ubicadas. Curiosamente fueron y son capitales y sedes del Poder con mayúsculas.


La ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, tiene también una disposición masónica que es para otro artículo, y la ciudad de Buenos Aires le sigue en cuanto a su diseño, a partir de 1880 momento de la federalización de la capital de la República Argentina, encabezado por el primer Intendente Municipal Torcuato de Alvear.




Palacio Cangallo, sede de la Gran Logia
masónica de la Argentina, en Perón 1242.

Si trazamos un círculo alrededor de la sede de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, ubicada en la calle Perón (ex Cangallo) Nº 1242 tenemos que a su alrededor se encuentran las instituciones más poderosas del país. Al norte el Poder Judicial de la Nación, ubicado en el Palacio de Tribunales frente a Plaza Lavalle. Al oeste se el Poder Legislativo ubicado en el Congreso de la Nación y al este la Casa Rosada, el Poder Ejecutivo. Esto no es ninguna casualidad, uniendo los tres puntos se forma un triángulo con el edificio de la masonería argentina en el medio.





Obelisco de la ciudad de Buenos Aires.

Pero, el Obelisco, colocado en 1936, quiebra la línea energética entre la Casa Rosada y el Palacio de Tribunales, acortando el triángulo. No es tampoco por casualidad que para erigir el Obelisco masónico se demolió la antigua Iglesia de San Nicolás de Bari, construida en 1733 y demolida en 1931, lugar donde casualmente flameó la bandera argentina por vez primera, el 23 de agosto de 1812.






Se destruyó un templo sagrado e histórico para construir lo que sería la destrucción del país, un Obelisco horrendo que es como una aguja clavada permanentemente en la sien, generando dolor y sufrimiento. Además, su construcción, no estuvo a cargo de argentinos, sino a cargo de la compañía inglesa Siemens, Bawnion, Geope, Green & Bilfinger, que tardó apenas cuarenta días en construirlo con más de 150 obreros que trabajaron en dos turnos. Incluso hubo en la obra, una muerte de un italiano que trabajaba en el Obelisco, de apellido Cosentino.


A continuación publicamos una interesante investigación al respecto, realizada en julio de 2012 por el arquitecto Carlos Urría, nacido en 1948 en la ciudad de Rosario.


El Obelisco de Buenos Aires, el hito perturbador de la armonía de las tres sedes de los poderes del Estado.





En el esoterismo se acepta que los edificios atraen y generan las energías que representan. Todos los escudos, banderas, señales, signos, obeliscos, edificios de culto, de poder o conmemorativos, incorporan elementos escultóricos, gráficos y trazados geométricos que como símbolos y mensajes secretos, impactan siempre en el inconsciente colectivo de los pueblos con propósitos e intenciones muy precisos.




Obelisco egipcio en la Plaza de
San Pedro, en el Vaticano.


Desde la antigüedad, los sabios guías y conductores de las grandes culturas de la humanidad,conocieron y aplicaron conocimientos secretos para elegir los sitios en donde fundar sus ciudades y establecer dentro de ellas las sedes de los edificios simbólicos más representativos.






Un ejemplo clásico es la fundación de Roma realizada por los magos etruscos aproximadamente alrededor del año 752 antes de Cristo. La historia de Roma refiere a un trazado de su perímetro realizado mediante la huella dejada por un instrumento de labranza, el que era levantado en aquellos lugares específicamente elegidos para marcar las puertas de la ciudad.






Es imposible pensar que el desarrollo alcanzado por Roma en sus primeros siete siglos fuera obra de la voluntad humana. Es como si en el momento determinado y elegido para la consagración de Roma, se hubiera lanzado una flecha hacia el futuro con un destino determinado preciso y el cual de manera inconsciente fuera realizado por las sucesivas generaciones que la habitaron. Ha sido tan potente el impulso dado en su fundación, que a pesar de la caída del Imperio Romano en el año 476 después de Cristo, ése mismo sitio geográfico fue elegido y ocupado por la Iglesia Católica para instalar su sede Vaticana.




Plaza de los Tres poderes en Brasilia, donde se
reúnen los máximos dirigentes del país vecino.


Ese conocimiento esotérico se mantuvo siempre oculto y solamente emergió en circunstancias muy especiales, de las que rescato como conocidas, el trazado de la ciudad de Washington en los EE.UU., obra del arquitecto Pierre Charles L’Enfant, la Plaza de los Tres Poderes en la ciudad de Brasilia obra del arquitecto Oscar Niemeyer, y el Monumento a la Bandera Nacional en la ciudad de Rosario que encierra un mensaje esotérico y exotérico sobre el futuro de la República, obra del arquitecto Ángel Guido con la colaboración solamente inicial del arquitecto Alejandro Bustillo.




Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo.

Con ese conocimiento llegaron a estas tierras del Plata algunos inmigrantes insignes que intervinieron secretamente en laubicación geo-urbana de las TRES SEDES DE LOS PODERES DEL ESTADO en la Ciudad de Buenos Aires. Trataré de explicarlo en forma sencilla.

El primer edificio significativo para nuestro análisis es el fuerte de la ciudad de Buenos Aires, erigido a principios de los años 1600 cuando la ciudad recibe el primer trazado urbano, y que fuera la sede de las autoridades del Virreinato. Pasados los años y alrededor del año 1873, en el lugar se construye la actual Casa de Gobierno, sede del Poder Ejecutivo Nacional por iniciativa del entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento.



El Congreso Nacional, sede del Poder Legislativo.

El segundo edificio significativo es el Congreso Nacional, sede del Poder Legislativo de la Nación. El sitio fue elegido en el año 1887 y su construcción comienza en el año 1897 e inaugurado precariamente en el año 1906.


El tercer edificio significativo es el Palacio de Tribunales, sede del Poder Judicial de la Nación, inaugurado, también precariamente en el año 1910. Lo llamativo de las ubicaciones geo-urbanas de estas Tres Sedes de los Poderes del Estado Nacional, es que entre sí conforman un Gran Triángulo casi rectángulo. Recordemos que un triángulo rectángulo es aquel que tiene un ángulo recto y dos ángulos agudos.



El Palacio de Tribunales, sede del Poder
Judicial, visto desde la Plaza Lavalle.



En el ángulo casi recto de este Gran Triángulo es de aproximadamente 101 grados, se encuentra el Palacio de Tribunales, Sede del Poder Judicial de la Nación. En uno de sus ángulos agudos de aproximadamente 31 grados, se ubica la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo Nacional. Y en el otro ángulo agudo de aproximadamente 48 grados, se ubica el Congreso de la Nación, sede del Poder Legislativo Nacional. Un cateto, el de mayor longitud, une las sedes del Poder Judicial y del Poder Ejecutivo. El otro cateto, de menor longitud, une las sedes del Poder Judicial y del Poder Legislativo. La hipotenusa de este Gran Triángulo une entonces la Casa Rosada con el Congreso de la Nación.





El triángulo descubierto por el arquitecto Urría, tiene al

este, la Casa Rosada; al norte, el Palacio de Tribunales y

al oeste, el Palacio del Congreso, en el centro la sede de

la Masonería. Obsérvese como el Obelisco quiebra la

línea que une los poderes Ejecutivo y Judicial.

Hacer clic en la imagen para ampliarla.


Este Gran Triángulo formado por las Tres Sedes de los Poderes del Estado en un hecho sin duda excepcional.Conforman una armonía geométrica que difícilmente se pueda hallar en otra ciudad en el mundo. Ni siquiera la ciudad de Washington, capital de los Estados Unidos de América, posee tal cualidad, pese haber sido diseñada por Maestros Arquitectos Masones, y en donde el arquitecto L’Enfant crea el llamado Triángulo Federal, conformado por la Casa Blanca, el Capitolio y el Monumento a George Washington. Ni tampoco en la ciudad de Brasilia el diseño de la Plaza de los Tres Poderes, obra del arquitecto Oscar Niemeyer, en donde los edificios de los tres poderes del estado conforman entre sí un triángulo de tres lados iguales, equilátero.




Sala de ingreso a la sede central
de la Masonería argentina.


Pero he aquí un hecho casi secreto.En el año 1857 se construye la Sede de la Masonería Argentina en la hoy calle Teniente General Juan Domingo Perón en el número 1242 de la misma.

Y aquí está el quid de la cuestión. Veamos la secuencia de las construcciones: En el año 1873 comienza la construcción de la Casa Rosada, en el año 1897 comienza la construcción del Congreso Nacional y en el año 1890 comienza la construcción del Palacio de Tribunales.

Volviendo a la geometría. En todo triángulo hay un solo punto desde el cual es posible trazar una circunferencia tangente a sus tres lados. ¿Y en donde se ubica ese punto en el Gran Triángulo…? Pues en donde está ubicada la Sede de la Masonería Argentina, en el número 1242 de la calle Teniente General Juan Domingo Perón. Edificada en el año 1857 cuando aún ni se habían elegido los sitios que ocuparían las sedes de los Tres Poderes del Estado. Es decir, pareciera que la Masonería Argentina digitó a sabiendas y muy secretamente la ubicación de las Tres Sedes de los Poderes del Estado, y que desde su sitio dentro de este Gran Triángulo monitorea simbólicamente su coordinación energética.





Iglesia de San Nicolás de Bari, construida en
1733 y demolida en 1931 para construir en
su lugar al infame Obelisco.



Este Gran Triángulo es de una armonía espectacular, tanto desde el punto de vista geo-urbano como desde el punto de vista simbólico-esotérico.

Retomando al Gran Triángulo, si tomamos el ángulo con vértice en la Sede del Poder Legislativo, el Congreso de la Nación, y a ése ángulo lo dividimos en tres partes, es decir, si trazamos la trisección de este ángulo, una de las líneas se dirige hacia exactamente el cateto opuesto que une la sede del Poder Judicial con la sede del Poder Ejecutivo, precisamente al lugar en donde está ubicado nada menos que el Obelisco de Buenos Aires. Geométricamente es impecable.




Inauguración del Obelisco de Buenos Aires,
el 23 de mayo de 1936.



En conmemoración de los primeros 400 años de la fundación de la ciudad de Buenos porJuan de Garay en 1536, se inaugura el día23 de Mayo de 1936 a las 15 horas el Obelisco de Buenos Aires en intersección de las Avenidas 9 de Julio y Corrientes. En el mismo lugar en donde se encontraba la Iglesia consagrada a San Nicolás de Bari, que fue demolida y en donde se había izado por primera vez en la ciudad la Bandera Nacional el 23 de Agosto de 1812. Se reemplaza entonces un edificio religioso con una construcción, digamos pagana.


Curiosamente, el Obelisco de Buenos Aires tiene una escalera interna de nada menos 206 escalones, que es la misma cantidad de huesos que contiene el esqueleto humano (206), por lo que se puede inferir que nos plantaron un hito de muerte a todos los argentinos. En ese mismo lugar a la sazón, los radicales pugnaron por colocar un busto en homenaje a don Hipólito Irigoyen, fallecido en el año 1933.



El Obelisco de Buenos Aires,desde 1936 emanando 

oscuridad sobre la Argentina.


Y esto es de gran importancia para nuestro análisis. Con la construcción del Obelisco, intencionalmente se practicó una punción en el lugar, es como haber hincado una gigantesca cuña o un enorme clavo en el perímetro de este triángulo armónico y precisamente en un punto crítico, de tal modo de impedir su maravilloso equilibrio y funcionamiento energético.


Fundamentalmente, con una especie de acupuntura urbana se crea una anomalía geo-patógena, es decir un punto de disociación inarmónica que afecta el equilibrio del Gran Triángulo que conforman los Tres Poderes del Estado.


Podría emularse como si fuera una astilla o espina que se clavara en nuestra piel y que de inmediato surgiera una molesta irritación cutánea, o como si tomáramos una hoja de papel y sobre ella claváramos la punta de un lápiz, su superficie se deformaría. Valga la simple comparación para ejemplificarlo de un modo sencillo.




El Obelisco perturba la armonía entre
los tres poderes del Estado.


En el año 1939 por iniciativa de Arturo Goyeneche, a la sazón intendente de la Ciudad de Buenos Aires, la legislatura de la ciudad a través de sus concejales, aprueba por mayoría su demolición, pero el gobierno nacional, entonces bajo la presidencia del masón Dr. Roberto Ortiz, se opone a su eliminación aduciendo que se había constituido en parte del patrimonio nacional. Y allí se quedó el Obelisco. Por lo menos hasta hoy día.

Con la construcción del Obelisco de Buenos Aires se ha perturbado intencionalmente la vida institucional de la Argentina, a través de un hito geo-urbano que para cualquiera pasa desapercibido y sin ninguna importancia, pero mirando más profundamente, las consecuencias han sido y son nefastas para la vida de la República.




Alberto Prebisch (1899-1970), el
arquitecto tucumano y masón,
autor del Obelisco.


Independientemente del golpe institucional del año 1930, si se evoca la secuencia de hechos inarmónicos que se han sucedido sistemáticamente en la historia argentina desde el año 1936 de la inauguración del Obelisco hasta la fecha, parece algo inaudito. La enfermedad institucional de la República desde el año 1936 es el síntoma emergente de un sistema complejo, tal vez llamativamente incomprensible, pero su causa profunda está oculta y a la vista a la vez. Siempre un síntoma externo comunica ó informa de un suceder o acontecer no visible.

Por otra parte, la aparente calma institucional hasta el golpe de 1930 tiene su correlación con el suceder posterior al año 1936, en donde la secuencia de interrupciones constitucionales comparativamente es alarmante.

Aquí quiero dejar en claro en este análisis mi certeza de la inocencia del arquitecto Alberto Prebisch, autor de la obra, en la intención oculta que conllevaba su construcción. Cabe agregar que el arquitecto Prebisch calificó a su obra como un monumento, y estuvo en desacuerdo en llamarla obelisco.

Y he aquí que presento un modo distinto de acceder a comprender el pasado, el presente y el posible futuro del suceder institucional, basándome simplemente en el análisis de la ubicación de los hitos geo-urbanos de las Tres Sedes de los Poderes del Estado.


Cronología de gobernantes de Argentina


1854-1860: Presidencia de Urquiza. Concluye.


1860: 1862: Presidencia de Santiago Derqui. Renuncia.


1862-1868: Presidencia de Bartolomé Mitre. Concluye.


1868-1874: Presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. Concluye.


1874-1880: Presidencia de Nicolás Avellaneda. Concluye.


1880-1886: 1º Presidencia de Julio A. Roca. Concluye.


1886-1890: Presidencia de Miguel Juárez Celman. Renuncia.


1890-1892: Carlos Pellegrini finaliza la presidencia de M. Juárez Celman.


1892-1895: Presidencia de Luis Sáenz Peña. Renuncia.


1895-1898: José E. Uriburu finaliza la presidencia de L. Sáenz Peña. Concluye.


1898-1904: 2º presidencia de Julio A. Roca. Concluye.


1904-1906: Presidencia de Manuel Quintana. Fallece.


1906-1910: José Figueroa Alcorta finaliza la presidencia de M. Quintana. Concluye.


1910-1914: Presidencia de Roque Sáenz Peña. Fallece.


1914-1916: Victorino de la Plaza finaliza la presidencia de R. Sáenz Peña. Concluye.


1916-1922: Presidencia de Hipólito Irigoyen. Concluye.


1922-1928: Presidencia de Marcelo T. De Alvear. Concluye.


1928-1930: 2º presidencia de Irigoyen. Depuesto.


1930-1932: Presidencia de José F. Uriburu. “Interregno normalizador”


1932-1938: Presidencia de Agustín P. Justo. Concluye.


1936: SE INAUGURA EL OBELISCO DE BUENOS AIRES (comienza el caos)


1938-1942: Asume el gobierno Roberto M. Ortiz. Renuncia.


1942-1943: Ramón S. Castillo finaliza el periodo de R. Ortiz. Depuesto.


1943-1944: Pedro P. Ramírez asume el gobierno. Depuesto.


1944-1946: Eduardo Farell asume el gobierno. “Interregno normalizador”


1946-1952: 1º Presidencia de Juan D. Perón. Concluye.


1952-1955: 2º Presidencia de Juan D. Perón. Depuesto.


1955-1955: Eduardo Lonardi asume la presidencia. Depuesto.


1955-1958: Pedro E. Aramburu asume el gobierno. “Interregno normalizador”


1958-1962: Arturo Frondizi. Depuesto.


1962-1963: José María Guido finaliza el mandato de Frondizi. “Interregno normalizador”.


1963-1966: Presidencia de Arturo U. Illia. Depuesto.


1966-1970: Asume Juan Carlos Onganía. Depuesto.


1970-1971: Asume Roberto Levingston. Depuesto.


1971-1973: Alejandro A. Lanusse. “Interregno normalizador”


1973-1973: Héctor Cámpora asume la presidencia. Renuncia.


1973-1973: Raúl Lastiri. “Interregno normalizador”


1973-1974: Juan D. Perón es elegido presidente. Fallece.


1974-1976: Asume Isabel Martínez de Perón. Depuesto.


1976-1981: Jorge Rafael Videla asume la presidencia. “Concluye”


1981-1981: Roberto Viola sucede a Jorge R. Videla. Depuesto.


1981-1982: Leopoldo Galtieri. Renuncia.


1982-1983: Presidencia de Reynaldo Bignone. “Interregno normalizador”.


1983-1989: Presidencia de Raúl Alfonsín. Concluye.


1989-1999: 1º Presidencia de Carlos S. Menem. Concluye.


1995-1999: 2º presidencia de Carlos S. Menem. Concluye.


1999-2001: Presidencia de Fernando de la Rúa. Renuncia.


2001-2001: Presidencias interinas de Puerta, Rodríguez Saá, Camaño.


2001-2003: Eduardo Duhalde es elegido presidente por la Legislatura. Renuncia.


2003: Asume la presidencia Néstor Kirchner. Concluye.


2007-2011: 1º presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Concluye.


2011 hasta la actualidad: 2º presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.










Luis Sobrino Aranda detectó que, desde 1936 cuando se construyó el Obelisco, se repite cada 19 años un ciclo de odio entre argentinos.


Analizando la investigación del arquitecto Urría, el reconocido astrólogo y político Luis Sobrino Aranda ha encontrado a partir de la erección del Obelisco, un ciclo de 19 años contados secuencialmente a partir del año 1936, y que particularmente está vinculado al surgimiento del sentimiento del odio entre los argentinos.

Así tenemos que:


1936 + 19 = 1955 caída del Gobierno del Gral. Perón. Revolución Libertadora. Persecución al peronismo. Odio.


1955 + 19 = 1974 muerte del Gral. Perón. Subversión marxista y acciones contrainsurgentes. Odio.


1974 + 19 = 1993 Pacto de Olivos y Reforma Constitucional. Inestabilidad institucional. Odio disimulado.


1993 + 19 = 2012… otra vez el Odio se hace presente y a la vista de todos y sin tapujos.


Entonces, los ciclos iniciados en el año 1936 con la inauguración del Obelisco emergen en odio cada 19 años. Esto sucede en forma secuencial e independientemente de los aconteceres histórico-políticos que suceden en sus interregnos y lo que aparenta ser recurrente a simple vista.

Por lo tanto, la conclusión frente a este análisis del Obelisco de la ciudad de Buenos Aires, es que el Obelisco es un hito perturbador de la armonía institucional que conforman urbanísticamente las Tres Sedes de los Poderes del Estado.

Por Arq. Carlos Urría


carlosurria@gmail.com