jueves, 13 de febrero de 2014

EL GIRO ARETAICO... POR EL FILÓSOFO ARGENTINO ALBERTO BUELA.

 El giro aretaico [1]

Alberto Buela (*)                                                                      
























Desde el último cuarto del siglo XX se ha venido produciendo un significativo resurgimiento de la teoría de la virtud. Este renacimiento no sólo se debe al pensamiento expresado en inglés, como comúnmente se afirma, sino también y, sobre todo, a los pensadores de formación aristotélica. Filósofos de la talla de Otto Bollnow, Joseph Pieper, Reinhold Niebuhr, Alasdair MacIntyre son ejemplo de ello[2].
No hay escrito de los muchos que se produjeron en este último cuarto de siglo que no reitere la errónea idea de que fue la filosofía anglonorteamericana quien produjo el resurgimiento y recuperación de la teoría de la virtud, expresada en el concepto de virtue ethics o ética de la virtud. Una vez más hay que reiterar que fue el señero trabajo de Otto Bollnow Wessen un Waudel der Tugenden, publicado en 1958, pero desarrollado quince años antes, el que marca la reaparición de la temática de las virtudes en la esfera de la ética.
Pero lo importante son los hechos y nos los autores y sus libros, y a nuestro entender hay dos hechos que desatan lo que después va a ser denominado el giro aretáico en ética: la inoperancia práctica del deontologismo y del neokantismo en la resolución de los problemas concretos del hombre y la ciudad, y la comprobación de que las ciencias sociales (sociología, economía, política, ciencias jurídicas, etc.) están cargadas de contenidos valorativos a los que hay que explicar.
Desde el trabajo del escocés Alasdair MacIntyre A short history of ethics de 1966, todos los trabajos sobre ética de las virtudes nos cuentan una y otra vez que en la ética contemporánea se desarrollan tres corrientes fundamentales:
a) la ética deontológica, esto es, la ética del deber por el deber que encuentra su máxima expresión en Kant, quien sostenía que había una ley moral válida para todos los hombres y que llamó el imperativo categórico “obra de tal forma que la máxima de tu acción se convierta en ley universal”.
b) el utilitarismo, esto es, la ética guiada por la utilidad de la acción y sus consecuencias. Su máximo representante fue el inglés Stuart Mill. Este consecuencialismo ético viene a sostener que la acción correcta es la que ocasiona mayor cantidad de felicidad a la mayor cantidad de gente.
c) la ética de las virtudes, esto es, la ética dirigida a la formación del hombre bueno. Su máximo representante en la filosofía expresada en inglés es el mencionado MacIntyre.
De modo tal que así como la deontología se centra en los deberes y las normas y el utilitarismo en las consecuencias de las acciones, la ética de las virtudes hace hincapié en la formación del carácter del agente moral.
[1] Comunicación para el proyecto de investigación La virtue ethics como ética aplicada, Departament de filosofia teorética i práctica, Facultat de filosofia, Universitat de Barcelona, 2014

[2] Reinhold Niebuhr: Hombre moral y sociedad inmoral (1932); Otto Bollnow: Esencia y cambio de las virtudes (1958); Joseph Pieper: Las virtudes fundamentales (1964); Alasdair MacIntyre: Tras la virtud (1981).

Siempre nos ha parecido que la sencilla belleza de la frase atribuida a Miguel de Montaigne es la mejor expresión de la finalidad que guía a toda la ética de las virtudes: No hay mejor destino para el hombre que el desempeñar cabalmente su oficio de hombre”.

Ese oficio de hombre solo se puede lograr a través de una vida laboriosa en donde la regularidad de hábitos, modos, maneras y acciones buenas hacen de un ser humano no solo un buen hombre sino un hombre bueno. [3]

Todos los juicios sobre la acción correcta se pueden reducir a juicios de carácter, sin embargo usamos conceptos de deber, pero teniendo presente que éstos se fundan en conceptos aretáicos. Y es la virtud misma la que establece sus propios criterios de atribución y es por eso que cuestiona la apelación a criterios formales. De modo tal que más que criterios el agente moral es un agente con criterio.

Esta es la gran crítica que realiza la ética de las virtudes a la deontología neokantiana en el sentido que el hombre es bueno, no porque realiza actos buenos, sino que realiza actos buenos porque es bueno. Existe una primacía ontológica del bien sobre el deber, por lo tanto el deber se funda en el bien.
Es que lo bueno se realiza de una sola manera, que es cuando las cosas se hacen bien o se actúa bien. En cambio lo malo se puede realizar de muchas maneras. Por ejemplo: un asado criollo se hace de una sola forma, cuando se asa bien. Mientras que existen muchas formas de hacerlo mal: sacarlo crudo, quemado, arrebatado o sancochado.
Es que existe una sola manera en que se expresa lo bueno, cuando algo se hace en forma acabada, perfecta, terminada. En el fondo lo bueno es expresión de la excelencia, es expresión de la virtud en la vida práctica política.
Metafísicamente hablando, el bien es uno para cada ente, es más el bien se convierte con el ente (ens et bomum convertuntur, decían los antiguos), mientras que el mal es una privación de ser y como tal se expresa de múltiples maneras.
El hombre cuando realiza algo mal o actúa mal, en general lo hace por ignorancia o por placer. Si es por ignorancia es un problema de la inteligencia y si es por placer, lo es de la voluntad. Tanto la inteligencia como la voluntad se educan, una en las virtudes dianoéticas y otra en las virtudes éticas.

Esto nos lleva directamente al planteo del acto libre y del acto moral.
El acto libre es el acto voluntario por el cual la inteligencia, el aspecto noético que hay en el hombre, regula o domina los apetitos, que son manifestación en el orden sensible del cuerpo.
La relación entre el aspecto noético y el sensible no es de contrariedad, de exclusión de uno por el otro, sino de contradicción, pero como en esta contradicción el hombre no podría vivir, ella es superada por la unidad psicofísica del ente humano.
[3] Aclaramos, aunque lo damos por sabido, que usamos el término hombre (homo) tal como lo usó toda la tradición filosófica clásica. Concepto que engloba tanto al varón (vir) como a la mujer (mulier). 


Ahora bien, como en el hombre ni el orden práctico ni el orden inteligible, ni el apetito ni la inteligencia se dan en forma pura porque sino quedaría  éste reducido a la mera animalidad o a la inteligencia pura de un ángel, el orden noético informa al orden apetitivo y lo transforma en humano: esto es, en libre.
De modo tal que los actos libres son los informados de inteligibilidad o de conocimiento. Así pues la voluntad no es una facultad pues el acto voluntario, nace de la relación entre inteligencia y apetito. Si fuera una facultad como en el caso del voluntarismo (el franciscano de antaño o el de nuestros días en Paul Ricouer) dañaría la función noética, reservándose para sí la dirección de los apetitos. Sin la información que produce el conocimiento, el acto del apetito será dañoso pues va en contra de la unidad del hombre.
Pero esta reducción eidética que estamos realizando del acto libre donde nos movemos solamente en el terreno puramente racional del ente humano, nos  lleva forzosamente a un campo distinto: el moral.
Con esa ironía, a veces cruel, tan típica de los ingleses, el ensayista Aldous Huxley afirma: “la pobreza y el sufrimiento ennoblecen sólo cuando son voluntarios. La pobreza y el sufrimiento involuntarios hacen a los hombres peores[4]
Nosotros vamos más allá pues sostenemos que: la validez moral de un acto libre no se mide por la libertad del acto sino por la intencionalidad del mismo.
Los griegos al considerar lo racional: la justicia, la ley, la medida, la equidad en la administración de los bienes, como lo más elevado, se quedaron en la descripción del acto libre. Por ej. Aristóteles cuando habla a propósito de la deliberación de la proheiresis o elección.
Tampoco los judíos al otorgar valor moral solo a “lo debido” entendido por lo equivalente: Por ej. La ley del Talión del ojo por ojo y diente por diente. O de resarcimiento económico en la época talmúdica posterior.
Menos aún llegan a explicar el acto moral  Nietzsche y gran parte de la filosofía moderna donde el valor moral se funda en el resentimiento que consiste en el sofisma de “interpretar la genealogía del ideal desde su contario: el derecho tiene su origen en el provecho común; la verdad, en el instinto de falsificación, de engaño; la santidad, en un transfondo poco santo de instintos y rencores” [5]

En realidad el acto moral solo puede nacer de la libre renuncia de los bienes positivos reconocidos como necesarios en todo ser humano, y de los cuales se está en posesión efectiva.
El hombre se transforma en agente moral cuando en posesión de la riqueza o con capacidad sexual plena o voluntad propia, por decisión personal renuncia a estos bienes y se somete a la pobreza, la castidad y la obediencia.
Es decir que lo valioso del acto moral no está en la castración o represión de los impulsos de dominio, de los sexuales, de los vengativos sino en el libre renunciamiento a la satisfacción que producen. Y así, se deja de mandar, de tener sexo y de vengarse no porque no se pueda, sino porque, poseyendo estas cualidades, se somete a la obediencia, a la castidad y a perdonar.
[4] Huxley, Aldous: Viejo muere el cisne, Ed. Losada, Buenos Aires, 1950, p. 95

[5] Fink, Eugen: La filosofía de Nietzsche, Alianza, Madrid, 1966, p. 64



Tenemos que dejar de pensar al agente moral como un eunuco de la vida para pensarlo como un hombre íntegro en todos sus aspectos, porque “el libre renunciamiento” no es para cualquiera sino que necesita, antes que nada, de la seguridad de sí mismo. Saberse acabadamente quién es y qué es uno. Cuál es el sentido de la vida y para qué está en este mundo.

El agente moral es un hombre situado que no conoce el amor a la humanidad sino que su concepto fundamental es el amor al prójimo, que siempre es un próximo. Alguien a quien conoce y del que está cerca. Se dirige a la persona, al singular concreto. Y este amor al próximo se manifiesta políticamente como amor a la Patria.

Sin darnos cuenta, pintando este agente moral hemos llegado al spoudaios de Aristóteles: “el canon y medida del obrar” (EN. 1113 a 29-32). Pero este ya es otro tema.
Si bien hemos hablado de las grandes renuncias para ejemplificar, no podemos olvidar que la vida cotidiana está hecha de pequeñas renuncias. Y así, charlando con un buen filósofo argentino hace unos meses, me contaba acerca de los renunciamientos que supone la actividad filosófica, como el estar meditando un tema y dejar de ir a una fiesta o participar de una comida. Dejar un paseo o una cita amorosa por concluir una meditación. Existe una ascesis diaria que no es ni la filantrópica (me sacrifico por la humanidad) ni la del odio al cuerpo, ni la abstención de los bienes espirituales de la cultura, ni la obediencia ciega, sino que va dirigida al dominio de los impulsos naturales y a la liberación del aspecto espiritual de la persona de los condicionamientos y dependencias mundanas. Por ej. las necesidades falsas de la sociedad de consumo, la carrera infinita del confort (Hegel dixit).
Y acá, y otra vez sin darnos cuenta, llegamos a la otra punta de la madeja, al ascetismo cristiano de Max Scheler cuando afirma que: “es claro y alegre; es conciencia caballeresca de poder y de fuerza sobre el cuerpo. Sólo el sacrificio consagrado por una alegría positiva superior es, en él, grato a Dios.[6]

Resumiendo, puede haber acto libre pero no necesariamente es un acto moral, para ello se necesita ejercitar el libre renunciamiento que se apoya en la integridad del agente moral, quien no puede existir sin una ascesis cotidiana.
Dicho a la inversa, los pequeños sacrificios y renunciamientos cotidianos van conformando un agente moral que estará en condiciones de realizar un libre renunciamiento y así sus acciones adquirirán un valor moral.  Todo ello orientado hacia el amor de amistad con Dios y a través de Él, de amistad con el próximo, que se transforma así en un prójimo. Esto es, en definitiva, la caridad católica que a diferencia de la protestante o de la filantropía moderna tiene la exigencia de vinculación inmediata (no mediada ni por la “sola fe” ni por un cheque) con el otro. Es interesante notar que fe y crédito se dicen en griego casi de la misma manera: pistis y pisteos. Así trapeza tes pisteos significa banco de crédito. A su vez, crédito, en latín creditum, es el participio pasado del verbo credere=creer.
[6] Scheler, Max: El resentimiento en la moral, Espasa Calpe, Buenos Aires, 1944, p. 174

Dado que la virtud es una disposición arraigada en el agente moral  que termina formando su carácter, el poseer una virtud determinada es ser un cierto tipo de persona. El problema fundamental para la ética de las virtudes es la búsqueda de qué tipo de persona pretendemos ser. Ser persona es esto lo más importante. Y la cuestión fundamental es ¿cómo debo vivir?
Así para el consecuencialismo una mentira es mala por sus consecuencias, para la deontología es mala porque viola una norma o regla, mientras que para la ética de las virtudes una mentira es mala porque no es lo que una persona honesta haría.
La formación y educación del hombre está en el fondo y es el sentido de toda ética de la virtud. La guía de la vida moral no son los principios o reglas que hay que seguir, sino más bien modelos de vida a realizar. Se aprende del ejemplo de hombre justo y virtuoso, que es denominado por Aristóteles spoudaios, quien se alza como canon y medida del obrar, según citamos antes. Ese gran caracterólogo que fue Rene Le Senne realiza en su Traité de morale générale una precisa y preciosa descripción de arquetipos morales[7], donde la bondad emana simplemente del ejercicio de las virtudes y del evitar los vicios  de los modelos descriptos.
El filósofo español Leonardo Polo en un imperdible reportaje[8] va a sostener que de las tres dimensiones clásicas de los estudios éticos: a) el estudio de los deberes en tanto normas, b) de los bienes en tanto fines y c) de las virtudes; existe una real primacía de estos últimos en tanto van dirigidos al perfeccionamiento del hombre.
Es verdad que al girar en torno a la formación del carácter la ética de las virtudes pierde la universalidad que se atribuye la ética normativa, más por el contrario, ello favorece la autonomía de las personas y la recuperación de las identidades culturales y comunitarias.
Llegamos acá a un tema de sumo valor político y en donde gran parte del pensamiento comunitarista norteamericano desbarrancó, se equivocó.
Autores como Michel Sendel o Charles Taylor terminaron avalando la teoría del multiculturalismo, según la cual la minorías tienen razón por el hecho de ser minorías y no por el mayor o menor valor que portan en sí mismas. En Iberoamérica esta teoría encuentra su aplicación práctica tanto en el indigenismo como en la exaltación del mundo gay.
El ensayista catalán Rodrigo Argulló observó agudamente: En realidad el multiculturalismo apunta en su estadio final no a la coexistencia de culturas sino a su fusión en el seno de un mercado global”[9].
En un trabajo publicado en Madrid en 2012 hemos hecho notar que “La mayor, mejor y más profunda respuesta al multiculturalismo ha nacido del filósofo cubano Fornet Betancourt, radicado hace muchos años en Alemania con su trabajo Filosofía Intercultural (México, 2008)”[10]

[7] Le Senne, Rene: Traité de morale générale, Paris, Presses universitaires de France, 1961
[8] En la revista Atlántida Nº 14, Madrid, 6/6/93. Reproducida en El Mercurio de Santiago de Chile el 29/8/93
[9] Argulló, Rodrigo: “El progresismo enfermedad terminal del izquierdismo”, en revista El Manifiesto Nº 10, Barcelona, junio 2008

[10] Buela, Alberto: Disyuntivas de nuestro tiempo, Ed. Barbarroja, Madrid, 2012, p. 120


El hombre es un ser intercultural pues viven en él varias culturas aun cuando existe una que tiene primacía o mayor valor significativo que el resto.
Dentro del comunitarismo el filósofo que supera el cierto relativismo de la ética de las virtudes es el escocés Alasdair MacIntyre quien al sostener que el hombre piensa dentro del marco de una tradición cultural y se encuentra dentro de una comunidad, elimina todo tipo de ideologismo y de relativismo.

La virtue ethics como ética aplicada

La búsqueda de una aplicabilidad práctica ha sido desde siempre el objeto de la ética de modo que no es un descubrimiento reciente el realizado por el pensamiento anglo-norteamericano en este aspecto. Eso sí, lo que ha puesto de manifiesto este pensamiento es la recuperación del pensamiento aristotélico en su aplicabilidad a los problemas del mundo contemporáneo.
Autores como Leo Strauss, Eric Voegelin, Hannah Arendt, Hans Jonas, Alasdair MacIntyre, Martha Nussbaum han realizado un rescate extraordinario para la sociedad norteamericana, que debido al imperialismo que ejerce sobre todo el orbe, podemos decir que han realizado un rescate para la sociedad mundial.
Obviamente que en el mundo, al no ser un universo sino un pluriverso, el pensamiento de Aristóteles se ha estudiado también en en profundidad en otras latitudes, pero que al no tener una capitalidad política productora de sentido como la usamericana no ha tenido eco y a quedado reducida al ámbito académico. Así los trabajos de Enrico Berti, Pierre Aubenque, Leonardo Polo, Nimio de Anquín, para nombrar a unos pocos, no han sido tenidos prácticamente en cuenta. O peor aún, son desconocidos e ignorados usamericanos. 
Nosotros hemos leído, trabajosamente en inglés, con lo cual los hemos leído como si todos fueran importantes, los siguientes trabajos: Anscombe, Elizabeth, “Modern Moral Philosophy”, Philosophy, vol. 33, Nº 124, 1958. Murdoch, I.: The sovereignty of Good, 1970. Foot, Philippa: Virtues and Vices and Other Essay in Moral Philosophy, Oxford, Blackwell, 1978. Sosa, Ernst, “The Raft and the Pyramid: Coherence versus Foundations in the Theory of Knowledge”, Midwest Studies in Philosophy, Malden, vol. 5, núm.1,1980. Nussbaum, Martha: “Virtue Ethics: A Misleading Category?”, The Journal of Ethics, vol. 3, núm. 3, 1999, pp. 170-179. Slote, Michael: Morals from Motives, New York, Oxford University Press, 2001, Swaton, Christine: Virtue ethics, a pluralistic view, Berkeley, Clarendon Press, 2005,  y nos encontramos con una serie de intuiciones no desarrolladas, pero no con un programa de estudio y de realizaciones.

Es dable reconocer, a fuer de ser sinceros, que es mucho más práctico un tratado de ethica utens, de ética aplicada, producido por la vieja escolástica que este cúmulo de ensayos angloparlantes. Es que esos descartados tratados, fruto de muchas generaciones de autores que incluso se copiaban literalmente unos a otros, abren el campo de las virtudes a mayores posibilidades de desarrollo en el campo de la ética práctica. Claro está, que no se leen por prejuicios o porque el texto es de difícil acceso o porque el investigador no sabe leer latín.
Sin  ir más lejos, y ahora que tenemos un Papa de nombre Francisco por el santo de Asís, recordemos que dice Il Poverello allá por el año 1200 en Laude a las virtudes: “Salve reina sabiduría con tu hermana la sencillez; santa pobreza con tu hermana la humildad; dama caridad con tu hermana la obediencia… La sabiduría confunde a Satanás mientras que la sencillez avergüenza la sabiduría de este mundo. La pobreza confunde a toda codicia, mientras que la humildad triunfa sobre la soberbia. La caridad desbarata las tentaciones y la obediencia ahuyenta todos los antojos y veleidades. Y termina esbozando su teoría de las virtudes: quien tiene una y no ofende a las demás, las tiene todas, y quien a una sola ofende, ninguna tiene”. 

[11] Es decir, que las virtudes desde siempre fueron pensadas para la formación del éthos del hombre como un todo, que si una parte no funciona, en realidad no funciona bien el todo. Es que un hombre bueno es todo bueno, y no una parte sí y otra no. Mientras que un buen hombre lo es en algún aspecto pero no en todos. 

Así decimos comúnmente: es un buen hombre, te puede cuidar la casa de fin de semana, pero es un poco borrachín. Así el buen hombre lo es para algunas cosas, mientras que el hombre bueno lo es para todo y en todo momento.

Lejos de nuestra intención está el hacer la apología o proponer una vuela a la escolástica, sino simplemente llamar la atención acerca de la diferencia de planteamientos. Pongamos un ejemplo para que se vea mejor. Es sabido que los múltiples tratados de escolástica, escritos y reiterados durante el nada despreciable período de mil años, surgen a partir de los ensayos de apologética que se extienden desde el comienzo mismo del cristianismo. Estos ensayos, libritos u opúsculos tienen el mismo formato y desarrollo: en primer lugar se habla de la existencia de Dios y su naturaleza, luego se presenta la herejía, después la religión católica y desde allí se la refuta y por último de los deberes que hay que cumplir para merecer el cielo. Y allí se dice expresamente lo que hay que hacer, que es practicar la virtud. Y de las virtudes se distingue siempre entre las teologales (fe, esperanza y caridad) de las cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza). A las que se agregaban los consejos evangélicos: pobreza voluntaria, castidad perpetua y obediencia perfecta. A ellos se sumaron luego las regulae monarchorum de los monjes: San Basilio, San Benito, San Jerónimo, San Gregorio Magno et alii, cuyo objetivo es la práctica de las virtudes para alcanzar el cielo.
Por su parte los tratados de ética sueltos o incluidos posteriormente en las grandes Summae theologicae (Hugo de San Víctor, Alejandro de Hales, San Alberto, Santo Tomás, et alii) al tratar las virtudes lo hacen en forma puntillosa, precisa y extensa porque ello es lo que permite después aplicarlo en la práctica sobre los agentes morales, sobre los hombres a educar.
Es que la vieja ethica utens, al igual que la actual virtue ethics no crea su objeto de estudio sino que se limita reflexionar sobre él.  
Pero vayamos a la diferencia de tratamiento.
Por ejemplo, la escolástica cuando nos habla de la imprudencia la distingue inmediatamente de la impericia, pues ésta se da en el orden técnico (conducir mal un carruaje, hoy un automóvil) y aquélla en el orden moral. La imprudencia tiene dos fuentes: la lujuria, que es el placer de todo tipo llevado al grado de lo antinatural (sexual, sensual, narcisismo, orgullo, apetito de poder, etc.) y la avaricia, que es la que quiere todo para sí. No se reduce solo al afán desmesurado por el dinero sino que se extiende al que no presta atención a nadie sino solo a sí mismo.
[11] San Francisco de Asís: Palabras, Ed.Colombino Hnos, Montevideo, 1946, p.169

A su vez la lujuria produce cuatro efectos principales: la precipitación, que es una desordenada celeridad. Así, el lujurioso no consulta mientras que el hombre prudente debe consultar. Hoy se vive aceleradamente pero aquellos a quien les cabe la responsabilidad de la dirección deben sustraerse a la vorágine.
El segundo efecto es la indecisión, el lujurioso es un indeciso crónico, pues descuida las cosas de las que procede el juicio recto. El tercero es la inconsistencia, pues la lujuria produce la inconstancia pues aparta al hombre del buen propósito. Y por último, tenemos la ociosidad, que es tanto la madre como la hija de todos los vicios.
En cuanto a la avaricia, la segunda fuente de la imprudencia, tiene por efectos en primer lugar la astucia. Así el hombre prudente delibera y consulta, mientras que el astuto trata a los demás para aprovecharlos mejor practicando el arte de la simulación. El segundo efecto es el dolo, que se produce cuando se toma una decisión con mala intención para que redunde en su beneficio exclusivo. El dolo es la ejecución de la astucia. Luego está el fraude que es el engaño que perjudica a otro para sacar provecho. Y por último tenemos el titanismo donde se muestra el avaro ultra diligente, tesonero al máximo, vive para su egoísmo y mezquindad. Su actuación es incansable, titánica.
Veamos ahora en un ejemplo clásico, propuesto por una de sus fundadoras (Philippa Foot) y comentado por muchos autores de como procede la virtue ethics. Procede en general por el planteamiento de dilemas. Así, a propósito de distinción que hace entre matar y dejar morir, propone: Diana viaja en un tranvía que circula sin control.[12] El conductor ha perdido el conocimiento y el tranvía se dirige hacia cinco turistas que caminan por la vía sin percatarse de que el tranvía los atropellará necesariamente. Diana puede conseguir que el tranvía se desvíe hacia la izquierda accionando una palanca que obra en su poder, pero en la vía izquierda hay un operario trabajando, que morirá si ella acciona la palanca. En un segundo escenario, Francisco está en un andén por donde pasa el tranvía descontrolado porque su conductor se ha desvanecido. En la vía hay cinco personas que no podrán salir a tiempo. Junto a Francisco hay una persona muy obesa, a la que puede empujar y arrojar a la vía, que quedará cerrada en este caso, evitando así que mueran las cinco personas, pero morirá la obesa necesariamente.
A partir de estos dilemas desarrollan, entonces, los scholars of virtue ethics infinitos razonamientos conchudos, para decirlo en el castellano más castizo, que, en general, no llevan a ninguna parte. Este tratamiento de las virtudes no forma hombres sino a lo sumo eruditos a la violeta.
Es interesante hacer notar lo que dice la buena profesora española Adela Cortina al respecto: “Los dilemas son construcciones artificiales de laboratorio, que seleccionan un número reducido de variables, cuando en la vida cotidiana las gentes nos encontramos con problemas no con dilemas, y cualquier variable puede llevar a la persona concreta a adoptar una actitud completamente distinta”[13]
[12] Deben ser los de San Francisco, porque en Buenos Aires ya no hay más tranvías.

[13] Cortina, Adela: “Neuroética: ¿Las bases cerebrales de una ética universal con relevancia política”, en Isegoría N 42, Madrid, enero-junio 2010, pág.144

Nosotros llevamos más de doscientos años de pertinaz liberalismo político, cultural, económico y social y vemos hoy, a mediados de la segunda década del siglo XXI, que esto no va más. Que para funcionar margina cada vez más gente, que en general son los más indefensos. Que no puede dar respuestas adecuadas a las necesidades siempre insatisfechas del hombre de la sociedad de consumo. Entonces, se explica, como desde la sociedad central por antonomasia, los Estados Unidos, intentan pensar en otros términos y buscar otras soluciones.

La ética deontológica, la normativa, que es la que fue adoptada por todos los Estados y los organismos internacionales está dirigida sólo a prevenir los conflictos pero no a resolverlos. Esta ética no produce la transformación interior del hombre sino sólo le prohíbe tal cosa y lo obliga a tal otra. De lo contrario aparece la sanción.
Y el mundo moderno se ha manejado así y ha terminado gobernado no ya por la normatividad ética, como pretendió en su momento Kant, sino por la simple y pedestre normatividad jurídica. De ahí que el gran temor de cualquier gobierno en Occidente sea la anomia.

Quien se dio cuenta de esto fue, Franz Brentano, el eslabón perdido de la filosofía contemporánea, perdido porque fue en contra de la Universidad alemana y su erudición al ñudo, quien llegó a afirmar en forma tajante: Tengo a la filosofía de Kant por un error, que ha conducido a errores mayores y, finalmente, a un caos filosófico completo”.[14]
Un siglo y medio después un autor de la talla de MacIntyre irá también contra la universidad y la normalidad filosófica, diciendo: la filosofía académica especializada ha engendrado el más excéntrico de todos los géneros filosóficos el artículo destinado a una revista especializada. Esta filosofía profesional se convierte en una empresa exclusivamente intelectual y, la erudición se torna un fin en sí misma y pierde de vista que el fin original era la búsqueda de la vida buena y el afán de vivir bien. Características que, en la tradición de la ética de las virtudes, distinguían al verdadero filósofo del sofista.[15]   
La ética de las virtudes encierra un tipo de racionalidad, a través de la enseñanza y el ejemplo, capaz de orientar el obrar humano. Racionalidad dialéctica la llama Enrico Berti, quien afirma que: a diferencia de la ética kantiana tiene el mérito de no ser formal, porque contiene una motivación fuerte, la búsqueda de la felicidad… pero esta felicidad es de carácter frágil pues depende de la fortuna, de los bienes exteriores, de los bienes de relación… además tiene la pretensión de no valer “siempre”, es decir, no en todos los casos, del mismo modo que las proposiciones de la matemática, sino “en la mayor parte de los casos”, vale decir, tiene el mérito de proveer reglas que admiten excepciones y de resultar más afín a la vida y a todas sus situaciones particulares.[16]
[14] Brentano, Franz: Sobre el concepto de verdad, Ed. Complutense, Madrid, 2006, p. 19
[15] MacIntyre, Alasdair: La relación de la filosofía con su pasado, en  Rorty, Schneewind, Skinner: La filosofía en la historia, Paidos, Barcelona, 1990, p.51

[16] Berti Enrico: “Entrevista a Enrico Berti”, realizada por Alejandro Vigo, en Anuario Filosófico XLII, 3, de la Universidad de Navarra, 2009, p 518.


Es una ética de lo verosímil, de lo plausible y como tal posee una íntima souplesse que le permite superar la universalidad de la norma para ser aplicada al caso particular de las demandas y necesidades de cada persona.
Así, si el fin es la felicidad y éste tiene razón de bien, la tarea práctica de la ética de las virtudes consiste en formar al hombre como un spoudaios, como un hombre íntegro y que éste, entonces, elija los medios más convenientes y adecuados que le indica su phrónesis, su sapiencia, para lograr ese bien y esa felicidad.
La eudaimonía como finalidad de la ética de las virtudes tiene que ser entendida como una actividad conforme al ejercicio de la virtud o excelencia. Una aproximación a la idea de felicidad, más allá de su vinculación moral, aún se conserva en el lenguaje cotidiano cuando afirmamos: fue una ejecución feliz o tuvo una actuación feliz. Es decir, una actividad acabada, perfecta. En la Ética Nicomaquea tanto en el libro primero como en el último encontramos una veintena de definiciones que nos aproximan al sentido que queremos rescatar.
Y es, al fin final de la magna obra, libro X capítulo noveno, que el Estagirita nos recuerda: “no es suficiente el saber teórico de la virtud, sino que hay que esforzarse por tenerla y servirse de ella para hacernos hombres de bien” (EN. 1179b 1-4) para reafirmar la convicción más profunda de la ética de las virtudes: un hombre es bueno no porque realice actos buenos sino que realiza actos buenos porque es bueno.

Ex cursus

La rehabilitación de la filosofía práctica de Aristóteles en Alemania, luego de la crisis del marxismo, realizada por H. Gadamer; G. Bien; J. Ritter; R. Bubner, Leo Strauss, Wilhelm Hennis, Otto Brunner, Werner Conze y tantos otros y puesta de manifiesto sobre todo por el fenomenólogo Manfred Ridel [17] y divulgada una década después por Franco Volpi en el orbe latino, nos da una pista del por qué el pensamiento anglonorteamericano se ha ocupado en este último cuarto de siglo mayoritariamente de la virtue ethics, pues la mayoría de estos pensadores alemanes han dictado clases o se han radicado en los Estados Unidos.
Por otra parte, el puritanismo ancestral de la sociedad usamericana derivó en una polémica entre los liberals y los communitarians, entre los partidarios del deber y los del bien, entre John Rawls y Alasdair MacIntyre, para poner como ejemplos, lo que provocó un auge de las meditaciones sobre la virtue ethics.
Además esta corriente ética ha sido muy publicitada en los Estados Unidos y en innumerable sitios de Internet. Sin ir más lejos, el sitio  http://en.wikipedia.org/wiki/Virtue_ethics nos abruma con información acerca de la historia, desarrollo, estilos, corrientes, temas, aplicaciones  y autores que se han ocupado y se ocupan del asunto. Mientras que el trabajo de Amalia Amaya http://www.filosoficas.unam.mx/~amaya/publicaciones/Virtudes-y-Filosofia-del-Derecho.pdf nos ofrece en castellano la más detallada monografía sobre los autores anglo-usamericanos que estudian el tema.
[17]En el pensamiento filosófico de la actualidad (1975) se ha producido (sobre todo en el ámbito de la lengua alemana, pero también fuera de él) una especie de renacimiento de la filosofía práctica de Aristételes.” Metafísica y metapolítica, Alfa, Buenos Aires, 1976, p. 92

Existe otra razón y es la influencia decisiva que ha tenido sobre los estudiosos de lengua inglesa el magistral y siempre perdurable estudio Notes on the Nichomachean ethics of Aristote, del denominado “príncipe de los comentaristas de la ética aristotélica” [18], el escocés John Alexander Stewart (1846-1933). Y toda la pléyade de scholars oxoniesis que han estudiado puntual y profundamente  Aristóteles durante los  siglos XIX y XX: Baywater, Ross, Barnes, LLoyd, G.Murray, Joachim, Rackham, Rosen, Burnet, Case, Heath, Allan, Erickson, W. Roberts, Gaisford, Barker, et alii.
Pero la razón última y más profunda que encontramos nosotros por la cual se viene privilegiando la virtue ethics en el mundo anglosajón es porque no se hace o, lo que es más grave, no se puede hacer metafísica. Si nos detenemos a mirar el desarrollo histórico de la filosofía en inglés, casi no hallamos, modernamente, ningún metafísico.[19]


[18] Así lo denomina el más grande y profundo conocedor y traductor de las éticas nicomaquea y eudemia, el mejicano Antonio Gómez Robledo. Ninguneado por Julián Marías cuando editó, cinco años más tarde que Robledo, la Ética nicomaquea. Hoy tenemos una excelente versión castellana del texto aristotélico debida la helenista argentino Eduardo Sinnott, pero claro, no es filósofo como el mejicano. Y es por eso que termina traduciendo felicidad eudaimonia, por dicha.

[19] No ignoramos que ha habido filósofos de lengua inglesa de la talla de Samuel Alexander, F. H.Bradley,  Whitehead y J.N. Findlay en Inglaterra y Josiah Royce y Charles S. Peirce en Estados Unidos, pero ellos no han podido colorear el pensamiento expresado en inglés como lo han hecho los cientos de scholars que durante los siglos XIX y XX desarrollaron sus enseñanzas, prioritariamente, sobre la ética de Aristóteles. 


(*) arkegueta, aprendiz constante, mejor que filósofo

UTN (Universidad Tecnológica Nacional)
Centro de estudios estratégicos suramericanos (CEES-CGT)














[1] Comunicación para el proyecto de investigación La virtue ethics como ética aplicada, Departament de filosofia teorética i práctica, Facultat de filosofia, Universitat de Barcelona, 2014
[2] Reinhold Niebuhr: Hombre moral y sociedad inmoral (1932); Otto Bollnow: Esencia y cambio de las virtudes (1958); Joseph Pieper: Las virtudes fundamentales (1964); Alasdair MacIntyre: Tras la virtud (1981).

[3] Aclaramos, aunque lo damos por sabido, que usamos el término hombre (homo) tal como lo usó toda la tradición filosófica clásica. Concepto que engloba tanto al varón (vir) como a la mujer (mulier).
[4] Huxley, Aldous: Viejo muere el cisne, Ed. Losada, Buenos Aires, 1950, p. 95
[5] Fink, Eugen: La filosofía de Nietzsche, Alianza, Madrid, 1966, p. 64
[6] Scheler, Max: El resentimiento en la moral, Espasa Calpe, Buenos Aires, 1944, p. 174
[7] Le Senne, Rene: Traité de morale générale, Paris, Presses universitaires de France, 1961
[8] En la revista Atlántida Nº 14, Madrid, 6/6/93. Reproducida en El Mercurio de Santiago de Chile el 29/8/93
[9] Argulló, Rodrigo: “El progresismo enfermedad terminal del izquierdismo”, en revista El Manifiesto Nº 10, Barcelona, junio 2008
[10] Buela, Alberto: Disyuntivas de nuestro tiempo, Ed. Barbarroja, Madrid, 2012, p. 120

[11] San Francisco de Asís: Palabras, Ed.Colombino Hnos, Montevideo, 1946, p.169
[12] Deben ser los de San Francisco, porque en Buenos Aires ya no hay más tranvías.
[13] Cortina, Adela: “Neuroética: ¿Las bases cerebrales de una ética universal con relevancia política”, en Isegoría N 42, Madrid, enero-junio 2010, pág.144
[14] Brentano, Franz: Sobre el concepto de verdad, Ed. Complutense, Madrid, 2006, p. 19
[15] MacIntyre, Alasdair: La relación de la filosofía con su pasado, en  Rorty, Schneewind, Skinner: La filosofía en la historia, Paidos, Barcelona, 1990, p.51
[16] Berti Enrico: “Entrevista a Enrico Berti”, realizada por Alejandro Vigo, en Anuario Filosófico XLII, 3, de la Universidad de Navarra, 2009, p 518.
[17]En el pensamiento filosófico de la actualidad (1975) se ha producido (sobre todo en el ámbito de la lengua alemana, pero también fuera de él) una especie de renacimiento de la filosofía práctica de Aristételes.” Metafísica y metapolítica, Alfa, Buenos Aires, 1976, p. 92
[18] Así lo denomina el más grande y profundo conocedor y traductor de las éticas nicomaquea y eudemia, el mejicano Antonio Gómez Robledo. Ninguneado por Julián Marías cuando editó, cinco años más tarde que Robledo, la Ética nicomaquea. Hoy tenemos una excelente versión castellana del texto aristotélico debida la helenista argentino Eduardo Sinnott, pero claro, no es filósofo como el mejicano. Y es por eso que termina traduciendo felicidad eudaimonia, por dicha.
[19] No ignoramos que ha habido filósofos de lengua inglesa de la talla de Samuel Alexander, F. H.Bradley,  Whitehead y J.N. Findlay en Inglaterra y Josiah Royce y Charles S. Peirce en Estados Unidos, pero ellos no han podido colorear el pensamiento expresado en inglés como lo han hecho los cientos de scholars que durante los siglos XIX y XX desarrollaron sus enseñanzas, prioritariamente, sobre la ética de Aristóteles. 

sábado, 8 de febrero de 2014

CIENTIFICOS ADVIERTEN QUE EE.UU. INICIO UNA GUERRA CLIMATICA ( HAARP) CONTRA SUDAMERICA.

INVESTIGACIÓN | El Haarp es un bombardero de ondas eléctricas para aumentar la densidad del plasma de la ionósfera, causando alteraciones metereológicas. El Pentágono anunció un nuevo experimento programado para inicios del 2014. En Bolivia el Observatorio de Tarija registró manchas solares antes de las inundaciones…

Científicos advierten que EE.UU. inició una guerra climática contra Sudamérica






La base de transmisión del Haarp se encuentra en Gakona, Alaska, donde una red de 180 antenas instaladas sobre una superficie de 14 kilómetros cuadrados, dirigidas al cielo, operan como un potente radiotransmisor de alta frecuencia capaz de producir 10 megavatios de potencia y modificar la composición la capa de la ionósfera situada a 50 kilómetros sobre la superficie terrestre. | Fotomontaje Sol de Pando
La Red de Información Humanitaria para América Latina y el Caribe (RedHum) identifica a Bolivia como una especial zona de desastre climático en Sudamérica, con aproximadamente 200.000 habitantes damnificados en áreas agrícolas devastadas por un colapso sin precedentes de las cuencas fluviales en todo el territorio boliviano, con decenas de fallecidos; pero también destaca similar situación en Brasil, Perú, Paraguay, Argentina, Ecuador y Uruguay. Fabriz’zio Txavarria Velásquez, miembro del  Centro Nacional de Investigación en Ciencias de Bolivia (Cenic-B), asegura que esta ola de inundaciones en Sudamérica coincide con las señales de intensa actividad durante el mes de enero en las antenas del Haarp, un disparador de ondas electromagnéticas con sede en Alaska que tendría el poder de alterar el clima en puntos específicos del planeta, provocando desde inundaciones, huracanes, terremotos y tsunamis, hasta sequias, olas de calor y actividad volcánica. Sol de Pando confirmó que el Haarp programó hace un año un nuevo experimento que ya empezó en enero…
© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando

La inundación del río Acre, en Cobija, Pando, febrero del 2012. |Foto Archivo Sol de Pando
Toda esta “teoría de la conspiración” parece inspirada en el guión humorístico de la película “Superman III”, de la saga dirigida por Richard Lester en 1983, donde el comediante Richard Pryor representa a un genio informático desempleado que es contratado por un capitalista codicioso para diseñar un software conectado al satélite con el fin de alterar el clima en cualquier punto del planeta, provocando un devastador huracán en Colombia para destruir los cultivos de café. Sólo Superman pudo evitar y revertir el desastre telúrico, en la película, usando su super-soplido para hacer retroceder los mortales vientos.
Han transcurrido tres décadas después de filmarse aquella comedia de Superman y la realidad parece haber superado a la ficción. Pero, a diferencia de la comedia, el drama ahora es que no existe un superhéroe que nos salve.
Si es evidente que las antenas del Haarp están emitiendo rayos electromagnéticos de alta frecuencia hacia la ionósfera con el fin de modificar el clima en esta parte de Sudamérica como una agresión de tipo militar, causando incontrolables riadas con efectos devastadores para la población civil y la economía —como nunca antes había sucedido a pesar de ser una temporada del año habitualmente lluviosa en países como Bolivia— habrá que aceptar que una nueva forma de guerra está surgiendo en el mundo. La guerra climática.
El Haarp (High Frequency Active Auroral Research Program, que en español se lee “Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia”), es un proyecto de investigación creado en 1990 para monitorear las variaciones de ondas dentro esa sección de la atmósfera llamada ionósfera que absorbe los rayos ultravioletas del sol transformándolos en iones y electrones, transmisores de ondas radiales y telúricas, que pueden modificarse artificialmente con descargas electromagnéticas para compactar y re-direccionar esas ondas con fines diversos.

El portal del Haarp en internet. Esta Web ha sido restringida al público en las últimas horas.
Sol de Pando resume a continuación la información oficial del Haarp contenida en elsitio oficial de este programa; y que en las últimas horas ha sido desactivado de la web, por razones militares y políticas según cree el investigador Fabriz’zio Txavarria Velásquez que radica en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia.
La base de transmisión del Haarp se encuentra instalada en Gakona, Alaska, donde una red de 180 antenas instaladas sobre una superficie de 14 kilómetros cuadrados, dirigidas al cielo, operan como un potente radiotransmisor de alta frecuencia (capaz de producir 10 megavatios de potencia cuando el sistema opera a plenitud), que se emplea para modificar las propiedades electromagnéticas en una zona delimitada de la ionosfera. Los procesos que ocurren en dicha zona son analizados mediante otros instrumentos tales como radares UHF, VHF y de sondeo digital, y magnetómetros de saturación y de inducción.
En otras palabras, el Haarp es un “calentador ionosférico” que se utiliza para experimentar la modificación focalizada de la turbulencia del plasma (gas de baja densidad en condiciones normales) contenida en la ionósfera, con el objetivo de aumentar la densidad de dicho gas iónico. Cuando la densidad de ese gas aumenta, surgen turbulencias y nubes de plasma multicolores que se conocen como auroras.
Es decir, el Haarp es capaz de fabricar auroras artificiales bajo la forma de nubes de plasma con mayor densidad, en cualquier punto del planeta que se le ocurra al Pentágono. Y por tanto puede también modificar el clima a su antojo.

El valor estratégico de la ionósfera

Oficialmente, el Gobierno de Estados Unidos, a través de la Agencia de Proyectos Avanzados del Pentágono, creó el Haarp con el objetivo de estudiar las propiedades de la ionósfera y potenciar los avances tecnológicos que permitan mejorar —mediante descargas electromagnéticas desde la base terrestre— su capacidad para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia creando un denso escudo antimisil para bloquear posibles ataques nucleares o incluso una lluvia de meteoritos.
La ionósfera —que al ser parte de la atmósfera se encuentra a sólo 50 kilómetros de la superficie terrestre protegiendo al planeta de la radiación cósmica— contiene gases de baja densidad (plasma) ionizados por efecto de la absorción de las radiaciones solares de menor longitud de onda como son los rayos Gama y rayos X, tan energéticos sin embargo que son capaces de desintegrar meteoritos que atraviesan esta capa, dando lugar a las llamadas estrellas fugaces. Esta “energía fría” de la ionósfera posibilitó el invento doméstico del horno a micro ondas.
Las variaciones de onda dentro la ionósfera producen también el fenómeno de las auroras, es decir transformaciones del gas ionizado de baja densidad como efecto de variaciones en la intensidad del viento solar. De ahí que las auroras comunes y la aurora boreal aparecen generalmente en la transición de la noche al día, cuando las partículas eléctricas del plasma son atrapadas por el campo magnético terrestre.
El plasma de la ionósfera y sus oscilaciones eléctricas no solo determinan las condiciones atmosféricas y metereológicas del planeta, también ejercen un impacto importante en las comunicaciones radiales.
La ionosfera contribuye esencialmente en el desplazamiento de las ondas de radio emitidas desde la superficie terrestre, lo que posibilita que éstas puedan viajar grandes distancias sobre la Tierra gracias a las partículas de iones (cargadas de electricidad) presentes en esta capa.
Por ello el Haarp tiene como objetivo desarrollar tecnologías que permitan mitigar interferencias en las frecuencias radiales de onda corta y amplitud modulada aumentando la densidad del plasma o gas ionizado, para así mejorar el rendimiento de la comunicación radial y de los sistemas de navegación marítima y aérea que usan aquellas frecuencias radiales. El Pentágono considera que el mejoramiento de la comunicación radial aumentando la densidad del gas iónico (plasma) es también de suma importancia militar. En el ámbito civil, emisoras internacionales como la Voz de América (VOA) y la British Broadcasting Corporation (BBC) todavía utilizan la ionósfera para rebotar sus señales de radio hacia la Tierra, posibilitando que sus programas puedan ser escuchados en todo el mundo.
Asimismo, las señales transmitidas hacia y desde satélites para la comunicación y la navegación satelital (no radial) deben atravesar la ionósfera. Irregularidades ionosféricas pueden tener un impacto importante en el rendimiento y fiabilidad de los sistemas satelitales y televisivos, según explica el portal del Haarp

Viene a principios del 2014 la nueva arma de guerra

Hace menos de un año, el 25 de febrero del 2013, el Naval Research Laboratory (NRL), con sede en Mississippi, informó mediante un boletín publicado en su portal que sus investigadores adjuntos al programa Haarp, “lograron producir con éxito una nube de plasma de alta densidad capaz de mantenerse en la atmósfera superior de la Tierra durante una hora”.
Según una traducción de la periodista boliviana Silvia Antelo Aguilar, el informe del NRL —organismo de la Armada norteamericana asociado al Pentágono y al Stennis Space Center (SSC) de la NASA— explicó que “anteriormente se había logrado crear nubes artificiales de plasma cuya vida útil era de 10 minutos o menos, señaló Paul Bernhardt, físico que participa en esta investigación. Sin embargo, la recientemente creada nube de plasma de alta densidad pudo mantenerse durante una hora”.










La secuencia de imágenes satelitales que muestran la descarga de plasma artificial produciendo resplandores con la transmisión de electrones de Alta Frecuencia desde las antenas del Haarp, en Gakoma. La nubes resplandecientes de plasma artificial se produjeron transmitiendo 4,34 megahercios (MHZ). La frecuencia de resonancia arrojó una línea verde con la emisión de 557,7 nanómetros. El experimento se produjo el 12 de noviembre del 2012 en un periodo horario de 2:26:15 a 02:26:45 GMT. | Foto Elizabeth Kendall – SRI Internacional | Traducción Silvia Antelo Aguilar | Sol de Pando
El Laboratorio Naval de Mississippi reveló además para que para producir aquellas luminiscencias parecidas a las auroras, las antenas terrestres del Haarp emitieron hacia la ionósfera una descarga de 3,6 megavatios que equivalen al 45% de su capacidad de bombardeo electromagnético.
El experimento, efectuado el 12 de noviembre del 2012, había permitido incrementar la densidad del plasma a 9 x 10electrones por centímetro cúbico, lo cual permite un mejor flujo de las ondas radiales debido a la compactación electromagnética de los iones que forman la capa. En un experimento anterior se había alcanzado una densidad menor con 4 x 105electrones por centímetro cúbico.
El paso a seguir será elevar mucho más la densidad del plasma. El próximo experimento fue programado para los primeros días del 2014. Es decir ahora.
“La próxima campaña del Haarp está prevista para principios de 2014, cuando se llevarán a cabo experimentos para desarrollar nubes de ionización más densas y estables”, anunció citado el boletín de la NRL publicado el 25 de febrero del 2013.

¿Comenzó la Guerra Climátológica?








Esta infraestructura que abarca 14 kilómetros cuadrados en Gakona, al sureste de Fairbanks, Alaska, constituye el arsenal climatológico del Pentágono.
La publicación del experimento realizado en noviembre del 2012 reavivó la polémica acerca de las consecuencias negativas del Haarp para la estabilidad climática del planeta, y sobre los riesgos de un posible uso bélico de aquel programa.
Científicos de la Universidad de Stamford aseguraban que el clima mundial podría ser controlado mediante la transmisión de señales de radio relativamente pequeñas, a los cinturones de Van Allen. Por resonancia, pequeñas señales activadoras pueden controlar energías enormes.
Aunque los defensores del Haarp aseguran que los impactos del bombardeo a la ionósfera son mínimos por su “baja potencia” en comparación con las radiaciones solares que dinamizan el plasma iónico, los críticos temen que la nube de plasma artificial puede crear un agujero negro en la parte superior de la atmósfera e interferir con energías magnéticas sutiles, alterando la vida en nuestro planeta. Las estrellas fugaces desaparecerían del paisaje celeste o bien caerían como bombas a la superficie terrestre en su forma original de meteoritos.
La sospecha de que además el Haarp es el experimento de un arma climática, fue una preocupación abiertamente expresada en 1990 por el gobierno de Rusia, que en su anterior régimen como Estado Soviético intentó competir con el proyecto Haarp, ya concebido en los años ochenta como parte de la Iniciativa de Defensa Estratégica de Reagan conocida como el “Plan Star War”.
Para Rusia, Haarp es parte de una carrera armamentista que Estados Unidos corre sin competencia alguna. Es famoso el pronunciamiento del Parlamento Ruso emitido en agosto del 2002:
“Los Estados Unidos están creando nuevas armas integrales de carácter geofísico que puede influir en la tropósfera con ondas de radio de baja frecuencia… La importancia de este salto cualitativo es comparable a la transición de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las armas nucleares. Este nuevo tipo de armas difiere de las de cualquier otro tipo conocido en que la tropósfera y sus componentes se convierten en objetos sobre los cuales se puede influir”.
Bernard Eastlund, físico de la Universidad de Columbia que trabajó en la construcción de Haarp, fue uno de los principales críticos de la tecnología antes de su muerte, habiendo respaldado abiertamente las críticas del Gobierno ruso admitiendo que el Haarp surgió dentro la carrera armamentista durante la Guerra Fría y que el plan consistía en crear un escudo que protegiera a Canadá y Estados Unidos de los misiles enemigos.
En el registro de la patente del invento de Eastlund supuestamente apropiado por el Pentágono y que se basó en los principios formulados hace más de 150 años por el genio serbio Nicola Tesla, se reconoce que la modificación del clima es posible, por ejemplo, alterando patrones de viento de la alta atmósfera o alterando patrones de absorción solar. La patente registrada el 11 de agosto de 1987 bajo el nombre “Método y aparato para alterar una región en la atmósfera de la Tierra, ionósfera y/o magnetósfera”, cataloga un procedimiento que consiste en lo siguiente, según traducción de Silvia Antelo Aguilar:
“Un método y un aparato para alterar al menos una región seleccionada que normalmente existe sobre la superficie de la tierra. Esta región es alterada por el calentamiento de resonancia ciclotrónica de electrones de tal modo que incrementa su densidad de partículas cargadas. (…). La radiación es transmitida en una frecuencia que excita a la resonancia ciclotrónica de electrones  para calentar y acelerar las partículas cargadas. Este incremento en la energía puede causar ionización de partículas neutras, las cuales son entonces absorbidas como parte de la región, de este modo se va incrementando la densidad de las partículas cargadas de la región”.
Con toda esa información, los rusos acusaron al programa iónico del Pentágono ser causante de la ola de calor con más de 40 grados que la ex Urss padeció en el 2010 lamentando decenas de muertes. El físico de la Universidad Lomonósv de Moscú, Gueorgui Vasíliev, denunció que el Haarp “lejos de ser un proyecto científico para estudiar el funcionamiento de la atmósfera y los efectos del cambio climático, es un potente calentador ionosférico que modificará la electricidad que flota sobre la atmósfera, causando efectos sobre el clima que podrían dirigirse hacia una parte concreta del mundo”.





Un revelador documental de History Channel

Los años transcurridos entre el 2006 y 2010 fueron particularmente “endémicos” en desastres naturales a lo largo y ancho en todos los continentes del mundo. Y el Haarp estaba en boca de todos.
En marzo del 2010, History Channel emitió un extenso documental sobre el controvertido proyecto del Pentágono; los realizadores del programa televisivo se refirieron a la aparición de nubes químicas y estelas incandescentes que —dos años después de la emisión del programa televisivo— se pudo comprobar que eran producidas por el Haarp desde su estación terrestre en Alaska.
“En años recientes han estado apareciendo peculiares formaciones de nubes  en los cielos de todo el mundo con creciente frecuencia. Aunque solo es especulación algunos investigadores sugieren que esas extrañas formaciones nubosas son otro agente de la guerra climatológica, al principio parecen ser solo estelas provenientes de los aviones jets que vuelan a gran altura, pero algunas estelas se quedan en el cielo por muchas horas, algunas incluso todo un día”.
VIDEO | Fragmento del documental de History Channel





De acuerdo al documental, el control de las lluvias a partir de modificar el plasma de la ionósfera para crear inundaciones acelerando la formación de nubes densas con fumigaciones adicionales de yoduro de plata, que producen cristales de hielo y aceleran la precipitacón pluvial, es otra forma de guerra climatológica junto con los procedimientos electromagnéticos para provocar terremotos, sequías y olas de calor.
Igual de aterradora es otra forma de clima que se está usando como arma: la lluvia, que puede desencadenar devastadoras inundaciones y arrasar ciudades completas…”, afirma el documental en el que interviene como comentarista Nick Pope, ex Ministro de Defensa de Gran Bretaña. “Si puedes  hacer llover, puedes causar un profundo efecto en el campo de batalla”, afirma Pope.
Uno de los elementos críticos para iniciar una batalla climatológica es el poder controlar la lluvia y desatar inundaciones, aseguraba la investigación de History.

El Haarp y auroras boreales entre Chile y Haití


La resplandeciente nube de plasma artificial que apareció en el cielo de Puerto Príncipe, en Haití, horas antes de producirse el terremoto del 12 de enero del 2010.
Aunque en muchos casos sin evidencias informativas sólidas y más en el plano ideológico de la mera propaganda anti-norteamericana, los desastres naturales que han sacudido al mundo en los últimos 15 años, incluido el Huracán Katrina en territorio de Estados Unidos, han sido achacados indebidamente al Haarp. Sin embargo hay coincidencia entre la actividad del Haarp y el huracán Sandy.
Se ha pretendido vincular con los experimentos del Haarp, de manera muy generalizada,  a los terremotos y tsunamis sucedidos en Japón, Tailandia, Indonesia, Irán, Haití, Perú, Chile y México entre el 2006 y el 2013, a partir de la aparición de nubes luminiscentes, como auroras boreales, horas previas a los sismos. Sin embargo el geólogo peruano Miguel Vera, en su análisis del terremoto de Pisco, demostró con datos históricos que las luminiscencias previas ya fueron registradas y documentadas en sismos que datan de comienzos del siglo XX. Chile también deslindó del Haarp su catástrofe acaecida en febrero del 2010, cuando  aparecieron nubes luminiscentes seguidas de apagones minutos antes del terremoto-tsunami. Se tienen registros históricos de similares fenómenos también desde comienzos del siglo pasado, Chile es un país endémicamente sísmico y Estados Unidos no tendría motivo valedero para atacar con su Haarp a un país próspero y “políticamente correcto” en términos de democracia liberal,razonó atinadamente el periodista chileno Matías Rojas. En el último terremoto de México se especuló que el sismo, también precedido por una aurora boreal, fue obra de la DEA para debilitar a los carteles de la droga, en cuyos territorios sucedió el desastre; pero eso tampoco está probado.
Curiosamente existen registros de actividad electromagnética en las antenas del Haarp durante el terremoto del Japón. El magnetómetro de Gakona, en Alaska, señala que el Haarp emitió señales hacia la ionósfera antes de que ocurriera el desastre en el país asiático. ¿Coincidencia?

Haití no logra recuperarse del azote del 2010.
Donde no se salva de sospechas el Haarp es en el caso del terremoto de Haití. No fue un sismo a la chilena ni a la peruana; aunque también tuvo su aurora boreal previa con extraños colores jaspeados, señal de que la ionósfera estaba más densa de lo normal. Según la periodista brasileña Tania Jamardo Failace, el terremoto de Haití pareció más un genocidio que una tragedia natural. “Es um crímen de lesa-humanidad que se comete en esa isla que también se ha vuelto un cobaya del high tech capitalista: desastres climáticos localizados, epidemias, etcétera”, dijo Faillace aSol de Pando.
El terremoto de Haití producido a media tarde del 12 de enero de 2010 tuvo un epicentro a escasos 15 kilómetros de la ciudad capital de Puerto Príncipe. El sismo tuvo una magnitud de 7,0 grados y se generó a una profundidad de 10 kilómetros. Los efectos causados sobre este país, el más pobre de América Latina, fueron devastadores. Los cuerpos recuperados superan los 150.000, calculándose que el número de muertos podría llegar a las 200.000 personas.  Según Roger Searle, profesor de geofísica en la Universidad de Dirham (Reino Unido), ese terremoto fue 35 veces más potente que la bomba de Hiroshima, y comparó la energía liberada por el sismo con la explosión de medio millón de toneladas de TNT. La tragedia resultó funcional a los intereses norteamericanos que tras el terremoto retomó el control político y económico de la isla, aplacando todo indicio de rebeldía social. Decenas de miles de haitianos huyen de la pobreza extrema que los persigue desde entonces. En las fronteras del Acre que Brasil comparte con Bolivia y Perú, el éxodo haitiano con casi 15.000 inmigrantes en su mayoría niños y jóvenes, ya tocó los limbos de una crisis humanitaria. Es un absurdo que los haitianos tengan que huir al Brasil y abandonar su país para abrir espacio a los invasores extranjeros”, dice Tania Faillace. Esto sí huele al Haarp, cuya web en tiempo real (ahora bloqueada) registró un envío de ondas a ionósfera precisamente en enero del 2010.
Se tiene también evidencia fehaciente de que los magnetómetros del Haarp estuvieron activos durante la primera semana de octubre del 2012 cuando se activó el huracán Sandy que afectó a  países como Colombia y Venezuela, atravesando el Caribe, incluyendo Cuba.
Sudamérica se inunda y un volcán amenaza
FUE EL MEGA TERREMOTO DE JAPÓN  PROVOCADO POR HAARP ?




La frontera inundada de Brasil y Bolivia sobre el río Acre, en febrero del 2012. | Foto Archivo
En Bolivia cada verano como el de estos días es normalmente lluvioso, especialmente en sus regiones tropicales y la Amazonia. Las llanuras del Beni presentan cada año, como parte del paisaje y la identidad de los pueblos originarios mojeños, ríos que se desbordan suavemente y anegan las comunidades indígenas como en un rito inmemorial de visitación anual. Pero ese diálogo concertado entre la naturaleza y las poblaciones se ha roto dolorosamente. Como nunca antes, las inundaciones se han extendido en todo el territorio boliviano. Alrededor de 36.000 familias están siendo damnificadas, en estos momentos, como efecto de las inundaciones causadas por incontrolables desbordes en las cuencas fluviales de los nueve departamentos del país, en sus diversas regiones altiplánicas, valles, Amazonia, llanura tropical y Chaco. Considerando que cada familia boliviana contiene un promedio de 5.5 miembros, se calcula que 200.000 bolivianos están siendo evacuados de sus lugares de origen; y han muerto casi 50 víctimas en el Beni, Cochabamba y Potosí. Con datos recolectados hasta el 27 de enero, la Red de Información Humanitaria para América Latina y el Caribe (RedHum) registra una pérdida de más de 3.000 hectáreas de cultivos agrícolas. La ganadería oriental perdió entre las aguas más de 40.000 cabezas y una consecuente crisis alimentaria amenaza con ahogar en seco a los bolivianos.
Detrás de las fronteras de Bolivia la situación no es menos grave, según los reportes de RedHum. En el Brasil los ríos amazónicos rebasan sus cotas normales lamiendo las plataformas de sus extensos puentes. Perú, por su parte, ha declarado Alerta Roja en la cuenca amazónica del río Madre de Dios. En Paraguay las inundaciones en la región del Chaco han dejado aisladas a numerosas comunidades en los departamentos de Presidente Hayes y Alto Paraguay. En Ecuador se reportan inundaciones, deslizamientos y deslaves en carreteras en varias comunidades de las provincias de la costa y sierra.

El Tungurahua comienza a rugir

También en Ecuador, el gobierno ha declarado emergencia ante la creciente actividad volcánica del Tungurahua.
Desde el fin de semana la red de monitoreo del Instituto Geofísico ha detectado la ocurrencia de pequeñas explosiones y de más de 83 sismos, lo que llevó a las autoridades ecuatorianas a activar un plan de contingencia.
Las autoridades ecuatorianas están alertas ante una eventual erupción del volcán Tungurahua, que desde el sábado pasado registra explosiones y emisión permanente de cenizas que han cubierto a varias ciudades el país, incluida Quito.
El Tungurahua, de cinco mil metros de altura sobre el nivel del mar, ubicado a 150 kilómetros al sur de Quito, levantó el fin de semana una columna de humo de 13 km de alto.
El martes, 4 de febrero, las fumarolas se calcularon en tres kilómetros y expertos estiman que la actividad se mantendrá -con mayor o menor grado de intensidad- por al menos dos o tres semanas, según informó El Comercio de Quito.

Científico sudamericano pone en la mira al Haarp

Fabriz’zio Txavarria Velásquez, director del  Centro Nacional de Investigación en Ciencias de Bolivia (Cenic-B), afirma que el Haarp estaría involucrado en la“irradiación de microonda de alta potencia sobre amplias regiones de Sudamérica, dentro de un programa de la CIA utilizando armamento climático con el afán de desestabilizar los regímenes de países no acordes con Estados Unidos, afectándolos con la provocación de lluvias e inundaciones con el consiguiente desastre económico”.
Txavarria hizo un seguimiento on line al magnetómetro del Haarp, y afirma que “el sitio oficial del proyecto Haarp en los reportes de su magnetómetro de inducción, extrañamente muestra intensa actividad durante los días 12,18 y 20 de enero del 2014, coincidentemente días picos de lluvias sobre amplias zonas de Sudamérica como Bolivia, Ecuador, Venezuela y Brasil”.
Inexplicablemente, informa, “días posteriores el sitio oficial de donde extrajimos la información sobre la actividad Haarp queda fuera de servicio y deja de mostrar la información de su gran actividad sobre América…”.
Sol de Pando se pregunta si, como en el caso de los terremotos, las actuales inundaciones en Sudamérica han estado precedidas por la aparición de nubes luminiscentes o auroras boreales; sin perder de vista que las inundaciones responden a condiciones metereológicas muy diferentes a lo que ocurre en los sismos. Al buscar la respuesta a nuestra interrogante, nos hallamos ante algo estremecedor…

Reporte climatológico del Space Weather Prediction Center, registrado el 3 de febrero del 2014.

El interesante dato del Observatorio Astronómico de Tarija

En un reporte publicado el pasado 10 de enero, el Observatorio Astronómico Nacional de Tarija afirmó haber registrado un gigantesco grupo de manchas solares visibles desde el territorio de Bolivia:
“La observación de la fotósfera o superficie del Sol” —dice dicho informe— “nos muestra detalles significativos, en especial las denominadas manchas solares que son torbellinos de plasma magnetizado más frías que la parte que las rodea. Estas son la manifestación más característica de la actividad del Sol, las que periódicamente crecen y disminuyen. De este modo fue descubierto el ciclo de la actividad solar que es de 11 años coincidiendo con el periodo de la mayor cantidad de manchas solares que es cuando nuestro planeta recibe mayor cantidad de tormentas solares. El 2014 entramos en un máximo solar”.
El reporte científico boliviano agrega que “las partículas cargadas de electricidad, producidas por una explosión solar al incrementarse el tamaño de manchas, como la registrada el 8 de enero en el Observatorio de Tarija, pasados de tres días y al impactar con el campo magnético de la Tierra producirán algunos fenómenos…”. ¿Qué fenómenos?, preguntamos a los metereólogos tarijeños. ¿Inundaciones?
Según el observatorio de Tarija, “en principio, las manchas solares no tienen ningún efecto sobre el clima terrestre. No suponen una disminución o incremento de temperatura en la Tierra, porque no hay diferencia apreciable entre la luz que emite el Sol cuando hay manchas y cuando no”, sin embargo, aclara el mismo informe, “no se puede decir lo mismo de otros efectos asociados a la complejidad del campo magnético en la superficie solar que interactúa con el magnetismo terrestre como ser: interrupción en comunicaciones telefónicas, apagones de plantas generadoras de electricidad, daños a las instalaciones de  sistemas de comunicaciones, mal funcionamiento de satélites, alteración en los GPS, aumento de la actividad geomagnética que produce fabulosas auroras boreales (fenómeno en forma de brillo o luminiscencia que aparece en el cielo nocturno) alrededor del círculo polar ártico e incluso auroras australes”.
Aunque para el Observatorio de Tarija aquellas manchas solares estaban previstas en su ciclo de 11 años, queda la duda de que si esos “torbellinos de plasma magnetizado” que fueron visibles en Bolivia bajo la forma de aurora boreal durante la primera semana de enero, no son más bien un bolsón de iones en la atmósfera (ionósfera) con densidad de carga electromagnética incrementada artificialmente desde una base terrestre. Sería muy saludable abrir un debate al respecto.

Snowden, los rusos y el Haarp

El 10 de julio del pasado año 2013, el periódico digital británico Internet Chronicle publicó en exclusiva una revelación del famoso disidente de la CIA Edward Snowden acerca de la naturaleza bélica del Haarp, entregando documentos clasificados al gobierno de Putin —acérrimo objetor de aquel proyecto atmosférico del Pentágono—, los mismos que llegaron a manos de los periodistas ingleses. La revelación de Snowden se produjo apenas una semana después del secuestro al avión del presidente boliviano Evo Morales, en Viena, ordenado por los mandos supremos de la Otan y la CIA.
Los documentos de Snowden corroboraron absolutamente todo lo que los rusos venían denunciando desde hace más de una década respecto a los fines bélicos y genocidas del Haarp; agregando otro dato interesante: la modificación de las ondas radiales al incrementar la densidad del plasma ionosférico, puede también ser utilizada para penetrar en la mente de las personas a través de nuevas tecnologías comunicacionales, al estilo de El Acertijo en la película “Batman Forever”, donde Jim Carrey estelariza al villano que inventa un aparato que transmite ondas cerebrales para manipular en masa el pensamiento y las conductas de las personas.
Cuando estábamos en tránsito entre Hong Kong y Moscú, el personal de WikiLeaks y yo tuvimos que defendernos de la amenaza constante de los delirios homicidas generados  por radio”, declaró Snowden al periódico inglés.
Snowden reforzó su testimonio con los documentos del Haarp recogidos de las cuentas de correo electrónico privadas de funcionarios y jefe militares del Pentágono. Internet Chronicleasegura haber confirmado la veracidad de los documentos entregados por Snowden, en fuentes oficiales ligados al gobierno de Obama

VIDEOS | La televisión chilena presentó las denuncias de Snowden sobre los fines genocidas del Haarp



http://www.soldepando.com/cientificos-advierten-que-estados-unidos-inicio-una-guerra-climatica-contra-sudamerica/

sábado, 18 de enero de 2014

CAUSAS DE LA INDEPENDENCIA. Por Jorge Luna Yepes


CAUSAS DE LA INDEPENDENCIA
Por Jorge Luna Yepes






A propósito de conmemorarse el 24 de Mayo la Batalla del Pichincha:

Como en todo hecho trascendental, debemos distinguir las causas remotas, profundas, y las que son inmediatas, más o menos circunstanciales. Hay dos causas remotas, evidentes: la decadencia de España y la formación de una personalidad hispanoamericana diversa de la hispanopeninsular.

Entre las causas inmediatas debemos considerar principalmente: 1ª El influjo de la independencia de los Estados Unidos; 2ª El de la Revolución francesa; 3ª De las ideas revolucionarias liberales que presidieron estos dos movimientos; 4ª El afán inglés de acabar definitivamente con el Imperio español; 5ª La labor de la masonería; 6ª La situación crítica que sobreviene a España por la invasión napoleónica; 7ª Resentimientos personales, y 8ª Limitaciones económicas.

A) Causas remotas
La decadencia de España obedece a un proceso de biología política de explicación sencilla. Esta nación hace un esfuerzo extraordinario durante dos siglos (fines del XV a principios del XVII), en los que combate en todos los puntos de la tierra: en África y en Flandes, en América y en Oceanía en Asia, y en los océanos; y combate contra moros y contra herejes protestantes; contra turcos y contra ingleses, contra franceses y flamencos; y al mismo tiempo envía a millares de sus hijos a que creen nuevos mundos en las tierras salvajes que devoran a los que se aventuran por ellas. Este esfuerzo continuado, creador y gigantesco, le desgasta; y sus rivales, que unidos resultan más poderosos, valiéndose de toda clase de medios, al fin le vencen. España exhausta vive de su gloria, pero deja de empuñar el cetro de Occidente, el que pasa a Francia e Inglaterra. Con su vitalidad disminuida, no tiene: fuerza suficiente ni para presidir de manera eficaz la vida del Imperio, que comienza a resquebrajarse, ni para mantener una política independiente que obedezca a su espíritu, a su misión histórica y a sus intereses, y cae en la órbita de sus antiguos rivales, cuyos fines sirve.

No sólo hay despoblación catastrófica, sino también decadencia espiritual. Si en tiempo de los Reyes Católicos contaba España con unos diez millones de habitantes, al cabo de un siglo, después de la muerte de Felipe II, no tenía más de cinco; lejos de duplicarse, se había reducido a la mitad. Concomitantemente se había ido perdiendo, a manera de evaporación, la afirmación eficaz de los propios valores y el propio destino. España ya, no era ni se sentía eje de Occidente; había pasado a ser accesoria, segundona, pronta a imitar a sus antiguas rivales, disminuida de personalidad.

Entonces las novedades francesas e inglesas se procuran copiar al pie de la letra, sea en la superficialidad de los vestidos, sea en la brillantez de las ideas enciclopedistas, sea en la misteriosa introducción de las logias masónicas. Se había empequeñecido en todo sentido; y ni siquiera, en el afán de imitación, había logrado subir al coche de la técnica en que se habían embarcado sus competidoras.

Ya se comprende que así no podía dar vitalidad a las grandes extremidades del Imperio. La falta de fe en sí de la cabeza misma, contagia a los demás. Muchas veces sin explicarse, subconscientemente, criollos y mestizos, aun honrándose de pertenecer a España, sentirían enfriamiento, alejamiento, desconfianza. La vida iba muriendo en las articulaciones imperiales. Y un proceso semejante presenciamos ahora en los países europeos que desangraron física y espiritualmente al español.

Por esa mecánica que existe en los acontecimientos sociales, correlativamente con la, decadencia española iba fortaleciéndose el organismo de las colonias. Se había formado un nuevo tipo racial, un nuevo tipo humano, que más que mestizaje sanguíneo lo tenía psíquico. Era el fenómeno que estudiamos al hablar concretamente del mestizaje; era la influencia de un medio diverso en el hombre europeo.

A cada persona humana corresponde una personalidad, un modo se ser; a los hispanoamericanos correspondía una personalidad que no era, la de los hispanopeninsulares; consecuentemente, las entidades regionales de Hispanoamérica que habrían de dar origen a los actuales Estados, tenían personalidad colectiva diversa de la española. América, con su vida igual, pacifica, religiosa, inundada de indios sojuzgados, suaviza las aristas hasta en el modo de hablar. No se oirán en gargantas americanas las duras y jotas, ni se diferenciarán las zetas lo español perderá dureza en América, pero perderá también definición el español. Se presentará más expeditivo, más francote y directo, más mandón; el hispanoamericano, más sutil; más amanerado, más cortés, más lleno de rodeos menos enérgico y menos alegre. El que tiene más acusado sentido de acción suele mirar despectivamente al que lo tiene en grado inferior; de ahí que los nórdicos miren del hombro para abajo a los mediterráneos; los occidentales a los de Oriente; algo semejante sucedía con españoles e hispanoamericanos. Era natural que esto sucediera. Allí en plena decadencia, el español conservaba, sus aristas intransigentes y duras, que las sabía hincar al rato menos pensado; si no, díganlo los franceses, que tuvieron que habérselas con un 2 de mayo, con Zaragoza y con Bailén, y dígalo la, España de 1936, que le hizo, exclamar a Claudel: “Dijeron que dormías y habías quedado estéril y en un momento has despertado y poblado los cielos con un millón de mártires”. El español, expeditivo, duro y proveniente de un medio, más culto, más civilizado y con el control de los primeros cargos y dignidades, tenía que ver desdeñosamente al hispanoamericano, menos enérgico nacido en un medio menos adelantado.

Cuando el hispanoamericano culto midió sus armas con el hispanoeuropeo culto o con otros europeos y se dio cuenta de su valer, trocó la natural admiración por lo español, en resentimiento; se sintió preterido injustamente; juzgó, luego, que era un atropello y una explotación que se prefiriera para el gobierno a gentes venidas de la Península, cuando en la propia tierra había personas capaces y de méritos. Y muchos patriotas fueron simplemente hombres de mérito que recibieron estos agravios u otros provenientes de las instituciones de la época, que les hicieron reaccionar tanto contra las instituciones como contra la autoridad española y aun contra España. Ese fue el caso de Miranda y el de Espejo, que reciben agravios personales, y el del marqués de Miraflores, que los recibió en su padre y lo mismo sucedió con muchos religiosos y habría pasado con Mejía si su pronta ida a España no le hubiera colocado en situación brillantísima que contrastaba con sus humillaciones en Quito y no hubiera llegado a apreciar a los españoles al compararles con los franceses invasores.

Al sentirse agraviados, ya se comprende cómo se haría violenta la convivencia de criollos y chapetones y cómo habrán caído, mutuamente pesadas, las personalidades respectivas. Entonces, se comenzó en América a repudiar a lo español y se oiría en las calles de Quito, en 1765, el grito de “Mueran los chapetones, ¡abajo el mal gobierno! (¡Viva el Rey!)”. Este principio de reacción antiespañola no, lo pudieron suprimir ni hombres como Carondelet, todo él gallarda generosidad, ni menos los que empezaron a emplear medidas radicales, muy españolas y muy explicables por la época y las circunstancias, por cierto, pero que acabaron por encender inconteniblemente la hoguera.
Lo único que habría, cabido entonces era una, oportuna y amistosa, aunque dolorosa y forzada, retirada española ; pero ya se comprende que era casi imposible. No cabe ejemplificar con lo actuado por Inglaterra con la India, pues ni nosotros somos hindúes, ni España Inglaterra, ni mediados del siglo XX es lo mismo que principios del XIX; y recuérdese cómo fue de dura y larga la lucha entre la metrópoli y las colonias inglesas, que se independizaron a cañonazos.
He aquí cómo la afirmación de la personalidad hispanoamericana, al dar a nuestros dirigentes consciencia de su propio valer, condujo a la separación de España. Estudiadas las causas remotas de la independencia, pasemos a las otras.

B) Causas inmediatas
Entre ellas, como dejamos indicado arriba, tuvieron influencia decisiva las ideas democrático-liberales, y las revoluciones por ellas engendradas, especialmente la de independencia de los Estados Unidos y la francesa.

Las ideas revolucionarias tienen su origen remoto y doctrinario en la revolución religiosa, protestante del siglo XVI, y en el inmediato desarrollo económico de la burguesía. Tienen filósofos alemanes e ingleses que las ayudan con sus lucubraciones y cuentan en el siglo XVIII con propagandistas entusiastas tales como Voltaire, el satírico mordaz, destructor de todo lo que hasta entonces había sido respetado; Juan Jacobo Rousseau, el teorizador del origen del Estado en el pacto social de los hombres primitivos; el barón de Montesquie, admirador de las instituciones inglesas, autor de “El espíritu de las leyes”, y los enciclopedistas tales como Diderot, D’Alembert, etc., que frecuentaban las tertulias de damas aristocráticas pagadas de su intelectualismo y que hicieron su Enciclopedia.

Aquellas ideas, propugnadas por estos intelectuales, algunos de ellos escritores sugestivos, se presentaron tumultuosamente en Francia a partir de 1789 y llenaron de entusiasmo a varias mentalidades jóvenes de América, noveleras de las últimas teorías, ansiosas, de sobresalir y con espíritu apto para aceptarlas, dada la oposición, no, exenta de envidia, con los peninsulares, favorecidos con preeminencias, y dada la aureola romántica que rodeaba a ciertos personajes que habían intervenido con el pensamiento o la acción en las revueltas de Francia, romanticismo que hace presa fácil en la gente joven.

Este conjunto de ideas se propagó en América, no obstante la vigilancia de las autoridades españolas en el mercado de libros; ostentaba como principios fundamentales el derecho de rebelión del pueblo contra la autoridad, el origen meramente popular de la misma, la independencia de los poderes del Estado, y el sufragio universal como medio de designar autoridades; y estaba informado por las tesis o dogmas rousseaunianos, tales como él de que los hombres son buenos por naturaleza, pero corrompidos por la sociedad, y el de que el origen de ésta estuvo en el contrato primitivo de los asociados, esto es, en el “pacto social”, hecho imaginario que sólo tuvo realización al tiempo en que vivía Rousseau en un país, esto es, en los Estados Unidos, y que fue tomado por los secuaces de Rousseau como mera interpretación del hecho social.

He aquí los principios que causaron novedad y entusiasmo en las postrimerías del siglo XVIII, que provocaron la Revolución francesa y que, al ser bebidos por varios intelectuales de América Hispana, sirvieron de fermento que, unido, a otros factores estudiados ya o por estudiarse a continuación, produjeron la revolución de independencia.

Pero si los principios liberales actuaron directamente sobre el espíritu de algunos americanos influyentes, también ejercieron influjo en la Independencia por medio de los hechos por ellos engendrados, tales como el ya anotado de la Revolución francesa y aun antes de ella, por medio de la independencia de los Estados Unidos. En cuanto a ésta, nos basta observar lo siguiente: 1º Que varios revolucionarios, especialmente Miranda, esgrimieron el argumento de que si España había ayudado a la independencia yanqui, Inglaterra, para, desquitarse, debía de ayudar a la de Hispanoamérica; 2º En Estados Unidos se preparó al menos una expedición revolucionaria contra el gobierno español; 3º El ejemplo de Estados Unidos, que comenzaba con entusiasmo su vida independiente, sirvió de continuo modelo de los independentistas hispanoamericanos, que se enamoraron hasta de cosas propias de los Estados Unidos, como el sistema federal, lo que, al tratar de imitar infantilmente, desde México hasta Venezuela y desde Nueva Granada hasta Buenos Aires, ocasionó guerras sangrientas entre los mismos independentistas y motivó más de uno de sus fracasos frente a la reacción realista.

Pero junto al liberalismo y a los hechos por él engendrados o por él apoyados, hubo otros elementos doctrinarios o sectarios que intervinieron en la disolución del Imperio español; nos referimos principalmente a la masonería.

El liberalismo y la masonería no sólo actuaban directamente por medio del influjo sobre los independentistas o patriotas, sino que se infiltraban en la misma Península y tomaban posiciones, maniatando a España en su defensa contra la revolución emancipadora, y así vemos a secuaces de ellos, como el general Riego, sublevarse en Cabezas de San Juan cuando se disponía a embarcarse hacia América para debelar la revolución. Inglaterra y Francia contaron con el liberalismo y la masonería como aliados poderosos para someter a los políticos españoles a sus fines nacionales, aunque ello fuera en mengua de los intereses de España. La misma expulsión de los jesuitas de América, golpe fatal para la obra de España en nuestros países, fue algo en que tuvo bastante que ver la masonería (Nota editorial: y habría que ver hasta que punto esta expulsión no fue una maniobra generada desde adentro de la misma Compañía para batir a las Españas y a su Imperio). Al estudiar este acontecimiento en el número 228 de la tesis anterior, ya lo hemos indicado, influyó en el relajamiento de los vínculos de España con las colonias; y en la tesis siguiente veremos cómo algún jesuita, al desvincularse del Imperio español, hizo de uno de los precursores en la Independencia.

En la historia y en el espíritu de la masonería pueden anotarse estos caracteres: 1º Alianza con el judaísmo y con el imperio británico; 2º Anticlericalismo y anti-catolicismo fanáticos en los países latinos; 3º Oposición a las formas tradicionales de vida de estos pueblos; 4º Secretismo y espíritu de grupo o círculo.

De la relación de estos caracteres de la masonería puede deducirse mucho saber el por qué de su intervención activa en la Revolución francesa, de su apoyo a Napoleón en los primeros tiempos, para luego volver las espaldas y coadyuvar con Inglaterra para su caída; asimismo puede deducirse el por qué de la intervención masónica en la disolución del Imperio español, Imperio católico, el primero, a partir del siglo XV, en haber tratado radicalmente el problema judío (con la expulsión de estos de todos sus territorios), aferrado a las bases constitutivas de su grandeza, como todo gran pueblo, y representante de la antítesis de Inglaterra.

La masonería, pues, como hemos visto, comenzó su labor de zapa al introducir en sus filas a varios políticos y militares españoles, desde el siglo XVIII después actuó directamente sobre los revolucionarios de América, a quienes relacionó, captó y encubrió. Así vemos, por ejemplo, que Miranda, Bolívar y San Martín ingresaron en las logias aun cuando más tarde, algunos de ellos como Bolívar, renegara de ellas y las disolviera en el Perú y Colombia, acusándolas de constituir un peligro para el orden, el progreso y la paz del Estado (1).

He aquí cómo el liberalismo y la masonería fueron factores inmediatas de la Independencia en cuanto actuaron directamente sobre los patriotas; y fueron factores mediatos o remotos (resaltado en el original) en cuanto al apoderarse de algunos dirigentes e infiltrarse en algunos organismos del Imperio español, precipitaron el espíritu disolvente que se inició al comenzar la decadencia hispana (resaltado en el original).

Nos falta, pues, hablar del otro socio de la empresa antiespañola: de Inglaterra.

Este país, como hemos dicho antes, por motivos de hegemonía imperialista y de, índole doctrinaria o sectaria, procuró en todo momento, dar al traste con el poderío de España, valiéndose de todo medio. Apoyó en un principio con cautela a los precursores de la Independencia y después, abiertamente, a los revolucionarios; todavía, conserva el Ecuador una deuda de varios millones de sucres por esa ayuda inglesa (el texto es de 1951; la “deuda inglesa” se terminó de pagar al fin en el gobierno del Gral. Guillermo Rodríguez Lara 1972-1976, después de siglo y medio de haberla adquirido). Pero juntamente con el apoyo con gente, armas y pertrechos a los revolucionarios hispanoamericanos, trató de hacer sus conquistas directamente; y así, en 1806 toman los ingleses Buenos Aires y dan los primeros pasos para, hacer cosa semejante con Chile, pero fracasan en sus proyectos por la brillante reacción de los argentinos, que los expulsan tras lucha sangrienta. Este mismo rechazo hace sentir a los criollos su fuerza y les alienta para conseguir la autonomía. Sin embargo, Inglaterra seguirá ayudando la, revolución independentista, vengando de esta manera, además, el apoyo que España dio a los Estados Unidos para su independencia.

De los resentimientos o de reacciones contra reales o supuestos agravios, hemos hablado ya al tratar en el número 297 de la acentuación de una personalidad hispanoamericana; y tocarnos ahí este problema porque se presentó como tal, ya avanzada la Colonia, como consecuencia de una diferenciación llena de amor propio entre el criollismo y el hispanismo peninsular; es decir, como resultado de una afirmación más o menos consciente de la idiosincrasia y afanes de los hispanoamericanos frente a los hispanoeuropeos. Sin embargo, por la época, en que se presentan, esto es, ya cerca de la época de la. Independencia, les hemos clasificado entre las causas inmediatas, o próximas.

Las diferencias económicas y la oposición de intereses entre España y América, tenían que presentarse tarde o temprano, en cuanto las colonias aumentasen en población -por lo mismo, en necesidades- y los colonos desarrollasen la natural tendencia de enriquecimiento y de poder, máxime si había las ofertas tentadoras de los enemigos de la Metrópoli.

Mientras a España le interesaba, para el mejor control del Imperio y aun para su mejor defensa frente a rivales y enemigos, orientar la economía hacia la unidad armónica, a los productores de diversas regiones, que veían lo suyo y no la totalidad del Imperio les interesaba la prosperidad local, lo que veían y palpaban. Si se les ponían limitaciones que restringían lo que querían producir o vender, tenían que sentirse incómodos. Esto llegó a constituir un problema sobre todo en el Virreinato de Buenos Aires; no sucedió lo mismo en la Audiencia de Quito, pese a, la gravísima crisis que vino por las calamidades geológicas y sanitarias.

Queda una última causa de la Independencia, más inmediata, la más próxima a todas, la que, unida, a las anteriormente expuestas, dio ocasión y pretexto para el alzamiento general de, las colonias hispanoamericanas: la invasión de España por Napoleón.

Este caudillo entró en la Península en son de amigo, ya que eran aliadas Francia y la Madre Patria, contra Inglaterra se proponían las dos castigar a Portugal, aliado de Inglaterra; pero cuando las tropas francesas estuvieron en gran número en España, se quedaron como dominadoras provocando la reacción heroica de los españoles. Estos luchaban como podían y principalmente mediante el sistema de guerrillas, contra los hasta entonces invencibles ejércitos napoleónicos; lograron ganar alguna victoria en batalla campal, como la de Bailén; se hicieron fuertes en algunas ciudades como Gerona y Zaragoza, que defendieron con valentía no conocida en Europa en esos días, y constituyeron juntas provinciales o regionales de defensa contra el “intruso” y “tirano Bonaparte”.
Estas Juntas al fin se reunieron en una, que adoptó el título de Suprema, la, que, acosada por los franceses, se refugió en Sevilla y luego pasó más al Sur, alojándose en la isla, de León, frente a Cádiz; nombró un Consejo de Regencia que gobernaría en ausencia de los reyes, presos en Francia, el que convocó a Cortes, las que se reunieron en Cádiz integradas también por diputados americanos, entre ellos los ecuatorianos Mejía, Olmedo, Matheu y Rocafuerte, descollando admirablemente el primero, como ya veremos y dejando de concurrir el último. En estas Cortes se dejan sentir fuertes influencias liberales y masónicas, que procuran romper el orden tradicional de España, en buena parte con el apoyo de los diputados americanos.

Esta situación caótica de España que dejamos descrita, dio lugar a que en América se formaran también Juntas Patrióticas de defensa semejantes a las españolas, pero que en general constituyeron una mera simulación organizada por americanos independentistas (autonomistas en verdad) quienes, so pretexto de oponerse a las autoridades afrancesadas y a los emisarios que mandó Napoleón, trabajaban por la Independencia, engañando o tratando de engañar doblemente, sea a las autoridades españolas, sea al pueblo, que, generalmente, no sentía el afán de independizarse.

C) Causas internas, externas y -mixtas.
De todas estas causas de la Independencia, que hemos diferenciado en remotas y próximas, podemos hacer una segunda clasificación tripartita: 1º La decadencia del Imperio español, la formación de una personalidad hispanoamericana, la oposición entre criollos y peninsulares, y las dificultades económicas, son factores internos; 2º La influencia inglesa, francesa y yanqui, son causas externas; 3º Los factores doctrinarios o sectarios participan de las dos primeras categorías; son causas externas, porque fueron promovidas desde afuera; y son causas internas, porque se infiltraron en el organismo del Imperio.
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Notas:

[1] Extraído de la obra de Jorge Luna Yepes: “Síntesis histórica y geográfica del Ecuador”, 2ª Edición, Ediciones de Cultura Hispánica, Madrid, 1951, pp. 332-343.
[2] Dr. Jorge Luna Yepes (Quito – 1909) Político y escritor revisionista, autor entre otras obras: “Síntesis Histórica y Geográfica del Ecuador” -2 ed. Quito y Madrid-, “El pensamiento de ARNE”, etc., Fundador de Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana, en 1943.