domingo, 7 de octubre de 2012

GENOCIDIO POBLACIONAL POR SEMILLAS TRANSGENICAS


Bill Gates, Rockefeller y los gigantes de la 
biogenética saben algo que ignoramos.


Por William Engdahl


En 2006, cuando la mayoría de las personas en una situación semejante podrían pensar en retirarse a una tranquila isla en el Pacífico, Bill Gates decidió dedicar sus energías a su Fundación Bill y Melinda Gates, la mayor fundación privada ‘transparente’ del mundo, como dice, con una dotación impresionante de 34.600 millones de dólares, y la necesidad legal de gastar 1.500 millones de dólares al año en proyectos benéficos en todo el mundo para mantener su condición benéfica libre de impuestos.

En 2006, un regalo de unos 30.000 millones de dólares en acciones de Berkshire Hathaway de su amigo y asociado empresarial, el mega inversionista, Warren Buffett, colocó a la fundación de Gates en la liga en la que gasta casi el monto total del presupuesto anual de la Organización Mundial de la Salud de Naciones Unidas.

Así que cuando Bill Gates decide gastar, a través de la Fundación Gates, unos 30 millones de dólares de su bien ganado dinero en un proyecto, vale la pena considerarlo.

Ninguna empresa es más interesante en la actualidad que un curioso proyecto en uno de los sitios más remotos del mundo, Svalbard. Bill Gates invierte millones en un banco de semillas en el Mar de Barents cerca del Océano Ártico, a unos 1.100 kilómetros del Polo Norte. Svalbard es un árido trozo de roca reivindicado por Noruega y cedido en 1925 por un tratado internacional.



En esa isla dejada de la mano de Dios, Bill Gates invierte decenas de sus millones junto con la Fundación Rockefeller, Monsanto Corporation, Syngenta Foundation y el gobierno de Noruega, entre otros, en lo que llaman ‘el banco semillero del día del juicio final.’ Oficialmente, el proyecto se llama la Cámara Semillera Global Svalbard en la isla noruega de Spitsbergen, parte del grupo de islas Svalbard.

La cámara de semillas del día del juicio final



El banco de semillas es construido dentro de una montaña en la isla Spitsbergen cerca de la pequeña aldea Longyearbyen. Está casi listo para entrar en acción, según sus comunicados de prensa.

El banco tendrá puertas dobles a prueba de explosiones con sensores de movimiento, dos esclusas de aire, y paredes de hormigón reforzado con acero, de un metro de grosor. Contendrá hasta tres millones de variedades diferentes de semillas de todo el mundo, ‘para que la diversidad de cultivos pueda ser conservada para el futuro,’ según el gobierno noruego. Las semillas serán especialmente envueltas para excluir la humedad. No habrá personal a tiempo completo, la relativa inaccesibilidad de la bóveda facilitará el control de toda actividad humana posible.

¿Pasamos algo por alto? Su comunicado de prensa declaró: ‘para que la diversidad de cultivos pueda ser conservada para el futuro’. ¿Qué futuro prevén los patrocinadores del banco de semillas, que amenazaría la disponibilidad global de las actuales semillas, casi todas las cuales ya están bien protegidas por bancos de semillas en todo el mundo?

Toda vez que Bill Gates, la Fundación Rockefeller, Monsanto y Syngenta se juntan en un proyecto común, vale la pena escarbar un poco más profundo, más allá de las rocas en Spitsbergen. Y encontramos algunas cosas fascinantes.


VIDEO : El banco de semillas es construido dentro de una montaña en la isla Spitsbergen.





El primer punto notable es quien auspicia la bóveda de semillas del día del juicio final. A los noruegos se suman, como hemos señalado, la Fundación Bill & Melinda Gates, el gigante estadounidense del 
agro negocio DuPont/Pioneer Hi-Bred, uno de los mayores dueños del mundo de semillas de plantas patentadas genéticamente modificadas (OGM) y agroquímicos relacionados; Syngenta, la importante compañía de semillas y agroquímicos basada en Suiza, a través de su Fundación Syngenta; la Fundación Rockefeller, el grupo privado que creó la “revolución genética” con más de 100 millones de dólares de capital semilla desde los años setenta; CGIAR, la red global creada por la Fundación Rockefeller para promover su ideal de pureza genética mediante el cambio agrícola.
CGIAR y ‘El Proyecto’

Como lo detallé en el libro “ Seeds of Destruction” [Semillas de destrucción] (1), en 1960, la Fundación Rockefeller, el Consejo de Desarrollo de la Agricultura de John D. Rockefeller III y la Fundación Ford unieron fuerzas para crear el Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI) en Los Baños, en las Filipinas. En 1971, el IRRI de la Fundación Rockefeller, junto con su Centro Internacional de Mejora del Maíz y del Trigo basado en México, y otros dos centros internacionales de investigación creados por Rockefeller y la Fundación Ford, la IITA para la agricultura tropical, en Nigeria, y el IRRI para el arroz, en las Filipinas, se combinaron para formar un Grupo Consultivo global sobre la Investigación Internacional de la Agricultura (CGIAR).

CGIAR fue formado en una serie de conferencias privadas realizadas en el centro de conferencias de la Fundación Rockefeller en Bellagio, Italia. Los principales participantes en las conversaciones de Bellagio fueron George Harrar de la Fundación Rockefeller, Forrest Hill de la Fundación Ford, Robert McNamara del Banco Mundial y Maurice Strong, el organizador medioambiental internacional de la familia Rockefeller quien, como fideicomisario de la Fundación Rockefeller, organizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo en 1972. Formó parte del enfoque durante decenios de la fundación por convertir a la ciencia al servicio de la eugenesia, una versión execrable de la pureza racial, que ha sido llamada ‘El Proyecto.’

Para asegurar el máximo impacto, el CGIAR incorporó a la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO), el Programa de Desarrollo de la ONU y el Banco Mundial. Por lo tanto, a través de un apalancamiento cuidadosamente planificado de sus fondos iniciales, la Fundación Rockefeller estuvo en condiciones a comienzos de los años setenta de conformar la política agrícola global. Y así lo hizo.

Financiado por generosas becas de estudio de Rockefeller y de la Fundación Ford, CGIAR
 aseguró que destacados científicos agrícolas y agrónomos del Tercer Mundo fueran llevados a EE.UU. para ‘dominar’ los conceptos de la producción del agro negocio moderno, a fin de llevarlos de vuelta a sus patrias. Al hacerlo crearon una invaluable red de influencia para la promoción del agro negocio de EE.UU. en esos países, especialmente la promoción de la “Revolución genética” OGM en los países en desarrollo, todo en nombre de la ciencia y de la agricultura eficiente de libre mercado.

¿Ingeniería genética de una raza superior?

Ahora el Banco de Semillas Svalbard se pone interesante. Pero se pone mejor. ‘El Proyecto’ al que me refería es el proyecto de la Fundación Rockefeller y de poderosos intereses financieros desde los años veinte para el uso de la eugenesia, rebautizada posteriormente como genética, para justificar la creación de una Raza Superior genéticamente modificada. Hitler y los nazis la llamaron la Raza Superior Aria.

La eugenesia de Hitler fue financiada considerablemente por la misma Fundación Rockefeller que actualmente construye una cámara acorazada de semillas del día del juicio final para preservar muestras de cada semilla de nuestro planeta. Ahora la cosa se vuelve verdaderamente fascinante. La misma Fundación Rockefeller creó la disciplina pseudo-científica de la biología molecular en su inexorable búsqueda de la reducción de la vida humana a “secuencias de genes definidoras” que esperaban, podrían luego ser modificadas para cambiar a voluntad las características humanas.
Los científicos eugenistas de Hitler, muchos de los cuales fueron silenciosamente llevados a EE.UU. después de la Guerra para continuar su investigación eugénica, crearon gran parte del trabajo en la que se basó la ingeniería genética de varias formas de vida, en gran parte apoyada abiertamente hasta bien avanzado el Tercer Reich por generosos subsidios de la Fundación Rockefeller. (2)

La misma Fundación Rockefeller creó la así llamada Revolución Verde, después de un viaje a México en 1946 de Nelson Rockefeller y del antiguo Secretario de Agricultura del Nuevo Trato y fundador de la Pioneer Hi-Bred Seed Company, Henry Wallace.

La Revolución Verde pretendía solucionar considerablemente el problema del hambre en el mundo en México, India y en otros países seleccionados en los que trabajaba Rockefeller. El agrónomo de la Fundación Rockefeller, Norman Borlaug, obtuvo un Premio Nobel de la Paz por su trabajo, aunque no es algo de lo que alguien se pueda enorgullecer si gente como Henry Kissinger también lo comparten.

En realidad, como quedó en claro años más tarde,
 la Revolución Verde fue un brillante ardid de la familia Rockefeller para desarrollar un agro negocio globalizado que luego podría monopolizar igual como lo había hecho medio siglo antes con la industria petrolera mundial. Como declarara Henry Kissinger en los años setenta: “Si se controla el petróleo, se controla el país; si se controlan los alimentos, se controla a la población.”
El agro negocio y la Revolución Verde de Rockefeller iban de la mano. Formaban parte de una grandiosa estrategia que incluía el financiamiento por la Fundación Rockefeller de la investigación para el desarrollo de la ingeniería genética de plantas y animales unos pocos años más tarde.


John H. Davis había sido Secretario de Agricultura Adjunto bajo el presidente Dwight Eisenhower a comienzos de los años cincuenta. Abandonó Washington en 1955 y fue a la Escuela de Postgrado de Administración de Empresas de Harvard, un sitio poco usual para un experto en agricultura en esos días. Tenía una estrategia bien definida. En 1956, Davis escribió un artículo en la Harvard Business Review en el que declaró que “la única manera de resolver de una vez por todas el así llamado problema agrícola, y de evitar engorrosos programas gubernamentales, es pasar de la agricultura al agro negocio.” Sabía precisamente lo que se proponía, aunque pocos tenían la menor idea en aquel entonces – una revolución en la producción agrícola que concentrara el control de la cadena alimentaria en manos corporativas multinacionales, lejos del agricultor familiar tradicional. (3)

Un aspecto crucial que impulsaba el interés de la Fundación Rockefeller y de las compañías de agro negocios de EE.UU. era el hecho de que la Revolución Verde se basaba en la proliferación denuevas semillas híbridas en los mercados en desarrollo. Un aspecto vital de las semillas híbridas era su falta de capacidad reproductiva. Las híbridas incorporaban una protección contra la multiplicación.
A diferencia de especies normales polinizadas abiertamente, cuyas semillas permitían rendimientos similares a los de sus progenitores, el rendimiento de las semillas dadas por plantas híbridas era significativamente inferior al de la primera generación.

Esa característica de rendimiento disminuyente de las híbridas significa que los agricultores deben normalmente comprar semillas cada año a fin de obtener altos rendimientos. Además,el reducido rendimiento de la segunda generación eliminó el comercio en semillas que es a menudo realizado por productores de semillas sin la autorización del cultivador. Impidió la redistribución de las semillas del cultivo comercial por intermediarios.

Si las grandes compañías semilleras multinacionales podían controlar las líneas paternales de semillas en casa, ningún competidor o agricultor podría producir la semilla híbrida. La concentración global de patentes de semillas híbridas en un puñado de gigantescas compañías semilleras, dirigidas por Pioneer Hi-Bred de DuPont y Dekalb de Monsanto estableció la base para la ulterior revolución de la semilla OGM. (4)




En efecto, la introducción de la tecnología agrícola moderna estadounidense, de fertilizantes químicos y semillas híbridas comerciales, contribuyeron en conjunto a hacer que los agricultores locales en los países en desarrollo, particularmente los mayores, más establecidos, dependieran del aporte del agro negocio y de las compañías petroquímicas, en su mayoría estadounidenses. Fue un primer paso en lo que se convertiría en un proceso cuidadosamente planificado, que duró décadas.

Bajo la Revolución Verde, el agro negocio hizo importantes avances en mercados que previamente ofrecían un acceso limitado a los exportadores de EE.UU. La tendencia fue posteriormente apodada“agricultura orientada al mercado.” En realidad se trataba de agricultura controlada por el agro negocio.

Mediante la Revolución Verde, la Fundación Rockefeller y posteriormente la Fundación Ford, trabajaron mano en mano conformando y apoyando los objetivos de política exterior de la Agencia por el Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID) y de la CIA.

Un importante efecto de la Revolución fue la despoblación del campo de campesinos que fueron obligados a huir a los barrios de chabolas alrededor de las ciudades en una búsqueda desesperada de trabajo. No fue por accidente. Formaba parte de un plan para crear reservas de mano de obra barata para futuras manufacturas multinacionales de EE.UU., la ‘globalización’ de los últimos años.

Cuando terminó el autobombo alrededor de la Revolución Verde, los resultados fueron bastante diferentes de lo que se había prometido. Surgieron problemas por el uso indiscriminado de los nuevos pesticidas químicos, a menudo con serias consecuencias para la salud. Con el pasar del tiempo el monocultivo de nuevas variedades de semillas híbridas redujo la fertilidad del suelo y el rendimiento. Los primeros resultados fueron impresionantes; rendimientos dobles o incluso triples de algunos cultivos tales como el trigo y después el maíz en México. Pero eso pronto se desvaneció.

La Revolución Verde fue típicamente acompañada por grandes proyectos de irrigación que a menudo incluían préstamos del Banco Mundial para construir nuevas inmensas represas, y en la inundación de áreas previamente habitadas y de tierras fértiles al hacerlo. El súper-trigo también produjo mayores rendimientos saturando el suelo con inmensas cantidades de fertilizante por hectárea, y el fertilizante era producto de nitratos y de petróleo,
materias primas controladas por las Siete Hermanas, importantes compañías petroleras controladas por los Rockefeller.
También se utilizaron inmensas cantidades de herbicidas y pesticidas, creando mercados adicionales para los gigantes del petróleo y de la química. Como lo describió un analista, en efecto, la Revolución Verde fue sólo una revolución química.En ningún momento podrían las naciones en desarrollo pagar por las inmensas cantidades de fertilizantes químicos y pesticidas. Obtendrían los créditos por cortesía del Banco Mundial y préstamos especiales de Chase Bank y otros grandes bancos de Nueva York, respaldados por garantías del gobierno de EE.UU.

Aplicados en una gran cantidad de países en desarrollo, esos préstamos fueron recibidos sobre todo por grandes terratenientes. Para los pequeños campesinos la situación se desarrolló de otra manera. Los pequeños agricultores campesinos no podían permitirse los productos químicos y otros insumos modernos y tenían que pedir prestado dinero.

Varios programas gubernamentales trataron inicialmente de suministrar algunos préstamos a los agricultores para que pudieran adquirir semillas y fertilizantes. Los agricultores que no pudieron participar en este tipo de programa tuvieron que pedir prestado dinero del sector privado. Por las exorbitantes tasas de interés para préstamos informarles, numerosos agricultores pequeños ni siquiera obtuvieron los beneficios de los altos rendimientos iniciales. Después de la cosecha, tuvieron que vender la mayor parte, si no todos sus productos, para pagar préstamos e intereses. Llegaron a depender de prestamistas y comerciantes y a menudo perdieron sus tierras. Incluso con préstamos a condiciones favorables de agencias gubernamentales, la plantación de cultivos de subsistencia cedió ante la producción de cultivos comerciales. (5)

Desde decenios los mismos intereses, que incluyen a la Fundación Rockefeller que respaldó la Revolución Verde inicial, han trabajado para promover una segunda “Revolución Genética” como el presidente de la Fundación Rockefeller, Gordon Conway, la llamó hace varios años: la difusión de la agricultura industrial y de insumos comerciales incluyendo las semillas patentadas OGM.

Gates, Rockefeller y una Revolución Verde en África

Si se tiene presente el verdadero antecedente de la Revolución Verde de la Fundación Rockefeller en los años cincuenta, se hace especialmente extraño que esa misma Fundación Rockefeller junto con la Fundación Gates, que invierten millones de dólares para preservar cada semilla contra un posible escenario “del día del juicio final,” también estén invirtiendo millones en un proyecto llamado “Alianza por una Revolución Verde en África.”

AGRA, como se llama, es una vez más una alianza con la misma Fundación Rockefeller que creó la “Revolución Genética.” Una mirada al Consejo Directivo de AGRA lo confirma.

Incluye nada menos que al ex Secretario General de la ONU, Kofi Annan, como presidente. En su discurso de aceptación en un evento del Foro Económico Mundial en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en junio de 2007, Kofi Annan declaró: “Acepto este desafío con gratitud a la Fundación Rockefeller, a la Fundación Bill & Melinda Gates, y a todos los demás que apoyan nuestra campaña africana.”

El consejo de AGRA cuenta además con un sudafricano, Strive Masiyiwa, quien es un Fideicomisario de la Fundación Rockefeller. Incluye a Sylvia M. Mathews de la Fundación Bill & Melinda Gates; Mamphela Ramphele, ex directora gerente del Banco Mundial (2000 – 2006); Rajiv J. Shah de la Fundación Gates Foundation; Nadya K. Shmavonian de la Fundación Rockefeller; Roy Steiner de la Fundación Gates. Además, la Alianza para AGRA incluye a Gary Toenniessen, director gerente de la Fundación Rockefeller y a Akinwumi Adesina, director asociado, de la Fundación Rockefeller.

Para completar la rueda, los Programas para AGRA incluyen a Peter Matlon, director gerente de la Fundación Rockefeller; Joseph De Vries, director del Programa para Sistemas de Semillas de África y director asociado de la Fundación Rockefeller; Akinwumi Adesina, director asociado de la Fundación Rockefeller. Como la antigua Revolución Verde fracasada en India y México, la nueva Revolución Verde en África es evidentemente una importante prioridad de la Fundación Rockefeller.

Mientras hasta la fecha tratan de no llamar la atención, se considera que Monsanto y los principales gigantes del negocio de los OGM están en medio del uso de la AGRA de Kofi Annan para difundir sus semillas OGM patentadas por toda África bajo la engañosa etiqueta de ‘biotecnología,’ el nuevo eufemismo para semillas patentadas genéticamente modificadas. Hasta la fecha, Sudáfrica es el único país africano que permite la plantación legal de cultivos de OGM. En 2003 Burkina Faso autorizó pruebas con OGM. En 2005 Ghana, de Kofi Annan, preparó legislación de bioseguridad y responsables clave expresaron sus intenciones de continuar la investigación de cultivos OGM.

África es el próximo objetivo de la campaña del gobierno de EE.UU. por extender los OGM a todo el mundo. Sus ricos suelos la convierten en un candidato ideal. No sorprende que numerosos gobiernos africanos sospechen lo peor de los padrinos de los OGM ya que una multitud de proyectos de modificación genética y de bioseguridad han sido iniciados en África, con el objetivo de introducir los OGM en los sistemas agrícolas africanos. Estos incluyen patrocinios ofrecidos por el gobierno de EE.UU. para capacitar en EE.UU. a científicos africanos en ingeniería genética, proyectos de bioseguridad financiados por la Agencia de Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID) y el Banco Mundial; la investigación en OGM involucrando cultivos alimentarios indígenas africanos.


La Fundación Rockefeller ha estado trabajando durante años para promover, en gran parte infructuosamente, proyectos por introducir los OGM en los campos de África. Ha respaldado investigación que apoya la aplicabilidad del algodón OGM en las llanuras de Makhathini en Sudáfrica.

Monsanto, que tiene un punto de apoyo sólido en la industria semillera de Sudáfrica, tanto en OGM como en híbridas, ha concebido un ingenioso programa para minifundistas conocido como la Campaña de las ‘Semillas de la Esperanza,’ que está introduciendo un paquete ‘revolución verde’ a agricultores pobres en pequeña escala, seguido, por cierto, por semillas OGM patentadas de Monsanto. (6)

Syngenta AG de Suiza, uno de los “Cuatro Jinetes del día del juicio final OGM” está lanzando millones de dólares a una nueva instalación de invernaderos en Nairobi, para desarrollar maíz OGM resistente a los insectos. Syngenta también forma parte de CGIAR. (7)

Pasamos a Svalbard

¿Se trata simplemente de un descuido filosófico? ¿Qué lleva a las fundaciones Gates y Rockefeller a respaldar al mismo tiempo la proliferación en toda África de semillas Terminator patentadas y a punto de ser patentadas, un proceso que, como ha sucedido en todos los demás sitios en el planeta, destruye las variedades de semillas de plantas al introducir el agro negocio del monocultivo industrializado? Al mismo tiempo, invierten decenas de millones de dólares para preservar toda variedad de semillas conocida en una cámara del día del juicio final a prueba de bombas cerca del remoto Círculo Ártico ‘para que la diversidad de cultivos pueda ser conservada para el futuro’ para citar su comunicado oficial.

No es por accidente que las fundaciones Rockefeller y Gates se unan para impulsar una Revolución Verde al estilo OGM en África al mismo tiempo que financian silenciosamente la ‘cámara de semillas del Día del juicio final’ en Svalbard. Los gigantes del agro negocio están metidos hasta el cuello en el proyecto Svalbard.

Por cierto, toda la operación Svalbard y la gente involucrada recuerdan las peores imágenes catastróficas del éxito de ventas deMichael Crichton: “La Amenaza De Andromeda,” una película de suspenso de ciencia ficción en la que una enfermedad letal de origen extraterrestre causa una coagulación rápida y fatal de la sangre que amenaza a toda la especie humana.

En Svalbard, el depósito más seguro de semillas del mundo del futuro será guardado por los policías de la Revolución Verde OGM – las fundaciones Rockefeller y Gates, Syngenta, DuPont y CGIAR.

El proyecto Svalbard será operado por una organización llamada Fundación mundial por la diversidad de los cultivos (GCDT). ¿Quiénes son para poseer una responsabilidad tan impresionante sobre todas las variedades de semillas del planeta? La GCDT fue fundada por la FAO y Bioversity International (anteriormente el Instituto Internacional de Investigación Genética de Plantas), un vástago de la CGIAR.

La Fundación mundial por la diversidad de los cultivos (GCDT) está basada en Roma. Su consejo es presidido por Margaret Catley-Carlson, canadiense, quien también está en el consejo consultivo de Group Suez Lyonnaise des Eaux, una de las mayores compañías privadas de aguas del mundo. Catley-Carlson también fue presidente hasta 1998 del Population Council, basado en Nueva York, la organización de reducción de la población de John D. Rockefeller, establecida en 1952, para hacer progresar el programa de eugenesia de la familia Rockefeller bajo la cobertura de promover la “planificación familiar,” 
dispositivos de contracepción, esterilización y “control de la población” en los países en desarrollo.
Otros miembros del consejo de GCDT incluyen al antiguo ejecutivo del Bank of America y actualmente jefe de Animación de Hollywood DreamWorks, Lewis Coleman. Coleman es también jefe del consejo director de Northrup Grumman Corporation, uno de los principales contratistas del Pentágono en la industria militar de EE.UU.

Jorio Dauster (Brasil) es también presidente del consejo de Brasil Ecodiesel. Es ex embajador de Brasil en la Unión Europea, y negociador jefe de la deuda externa de Brasil para el Ministerio de Finanzas. Dauster también ha servido como presidente del Instituto Brasileño del Café y como coordinador del Proyecto por la Modernización del sistema de patentes de Brasil, que involucra la legalización de patentes sobre semillas genéticamente modificadas, algo que hasta hace poco estaba prohibido por las leyes brasileñas.

Cary Fowler es director ejecutivo de la Fundación. Fowler fue profesor y director de investigación en el Departamento de Estudios del Medioambiente Internacional y de Desarrollo en la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida. También fue consejero sénior del director general de Bioversity International. Allí representó a los Future Harvest Centres del CGIAR en negociaciones sobre el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. En los años noventa, dirigió el Instituto Internacional de Recursos Fitogenéticos (IPGRI), en la FAO. Redactó y supervisó las negociaciones del Plan de acción mundial para la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura de la FAO, adoptado por 150 países en 1996.

Es ex miembro del Consejo Nacional de Recursos Fitogenéticos de EE.UU. y del Consejo de Administración del Centro Internacional de Mejora del Maíz y del Trigo en México, otro proyecto de la Fundación Rockefeller y del CGIAR.

El miembro del consejo del GCDT, Dr. Mangala Rai de India, es secretario del Departamento de Investigación y Educación Agrícola de India (DARE), y director general del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR). También es miembro del consejo del Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI) de la Fundación Rockefeller, que promovió el primer experimento de importancia con OGM del mundo, el tan exageradamente promocionado ‘Arroz de oro’ que resultó ser un fracaso. Rai ha servido como miembro del consejo de CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y el Trigo), y miembro del Consejo Ejecutivo del CGIAR.

Los donantes o ángeles financistas de la Fundación Global de Diversidad de los Cultivos incluyen también, para utilizar las palabras clásicas de Humphrey Bogart en Casablanca: “a todos los sospechosos usuales.” Junto a las fundaciones Rockefeller y Gates, los donantes incluyen a los gigantes de los OGM DuPont-Pioneer Hi-Bred, Syngenta of Basle Switzerland, CGIAR y a la Agencia, favorable a los OGM, por la Ayuda al Desarrollo (USAID) enérgicamente promovida por el Departamento de Estado. Parece, por cierto, que tenemos a los zorros de las OGM y de la reducción de la población protegiendo al gallinero de la humanidad, el almacén de la diversidad global de semillas en Svalbard. (8)

¿Por qué Svalbard justo ahora?

Podemos legítimamente preguntar por qué Bill Gates y la Fundación Rockefeller junto con los principales genéticos del agro negocio de la modificación genética como DuPont y Syngenta, junto con el CGIAR, están construyendo la cámara de semillas del día del juicio final en el Ártico.

En primer lugar, ¿quién utiliza un banco de semillas semejante? Los cultivadores e investigadores de plantas son los principales utilizadores de bancos de genes. Los principales cultivadores de plantas de la actualidad son Monsanto, DuPont, Syngenta y Dow Chemical, los gigantes globales de las patentes de plantas OGM. Desde comienzos de 2007 Monsanto tiene derechos de patentes mundiales junto con el gobierno de EE.UU. para la planta así llamada “Terminator” o GURT (acrónimo inglés de Grupo de Tecnologías de Restricción de Uso).
Terminator es una siniestra tecnología mediante la cual una semilla comercial patentada se ‘suicida’ después de una cosecha. El control por las compañías semilleras privadas es total.
 Un tal control y poder sobre la cadena alimentaria nunca ha existido previamente en la historia de la humanidad.

Esta variedad Terminator astutamente modificada genéticamente obliga a los agricultores a volver cada año a Monsanto o a otros proveedores de semillas OGM para conseguir nuevas semillas para arroz, soya, maíz, trigo, cualquier cultivo que necesiten para alimentar a su población. Si fuera ampliamente introducida en todo el mundo, posiblemente podría convertir en una década o algo así a la mayor parte de los productores de alimentos del mundo en nuevos siervos feudales esclavizados por tres o cuatro compañías semilleras gigantes como Monsanto, DuPont o Dow Chemical.

Eso, desde luego, podría también abrir la puerta para que esas compañías privadas, tal vez bajo órdenes de su gobierno anfitrión, Washington, nieguen las semillas a uno u otro país en desarrollo cuya política se pueda volver contra la de Washington. Los que dicen: “No puede pasar aquí” harían bien en estudiar más de cerca lo que pasa actualmente en el mundo. La simple existencia de esa concentración de poder en tres o cuatro gigantes del agro negocio privado basados en EE.UU. es motivo suficiente para prohibir legalmente todos los cultivos OGM, incluso si sus ventajas en la cosecha fueran reales, lo que manifiestamente no es el caso.

No se puede decir que esas compañías privadas: Monsanto, DuPont, Dow Chemical tengan antecedentes inmaculados en términos de manejo de la vida humana. Desarrollaron y proliferaron invenciones como la dioxina, los PCB, el Agente Naranja. Encubrieron durante décadas evidencia obvia de consecuencias carcinogénicas u otras severas para la salud humana del uso de productos químicos tóxicos. Han enterrado informes científicos serios de que el herbicida más generalizado del mundo, glifosato, el ingrediente esencial en el herbicida Roundup de Monsanto vinculado a la compra de la mayoría de las semillas genéticamente modificadas de Monsanto, es tóxico cuando se escurre al agua potable. (9) Dinamarca prohibió el glifosato en 2003 cuando confirmó que ha contaminado el agua subterránea del país. (10)

La diversidad almacenada en bancos genéticos de semillas es la materia prima para el cultivo de plantas y para una gran parte de la investigación biológica básica. Varios cientos de miles de muestras son distribuidas cada año con esos propósitos. La FAO de la ONU enumera unos 1.400 bancos de semillas en todo el mundo, el mayor es el del gobierno de EE.UU. Otros grandes bancos son mantenidos por China, Rusia, Japón, India, Corea del Sur, Alemania y Canadá en orden de tamaño descendiente. Además, CGIAR opera una cadena de bancos de semillas en centros seleccionados en todo el mundo.

CGIAR, establecido en 1972 por la Fundación Rockefeller y la Fundación Ford para propagar su modelo del agro negocio de la Revolución Verde, controla la mayor parte de los bancos de semillas privados desde las Filipinas a Siria, a Kenia. En total esos bancos de semillas actuales tienen más de seis millones y medio de variedades de semillas, casi dos millones de las cuales son ‘diferentes.’ La cámara del día del juicio final de Svalbard tendrá capacidad para albergar cuatro millones y medio semillas diferentes.

¿Los OGM como arma de la guerra biológica?

Ahora llegamos al centro del peligro y al potencial para abusoinherentes en el proyecto Svalbard de Bill Gates y de la Fundación Rockefeller¿Puede el desarrollo de semillas patentadas para la mayoría de los principales cultivos de subsistencia del mundo como ser arroz, maíz, trigo, y granos alimenticios como la soya, ser utilizado en última instancia en una forma horrible de guerra biológica?

El objetivo explícito del
 lobby de la eugenesia financiado desde los años veinte por acaudaladas familias de la elite como losRockefeller, Carnegie, Harriman y otros, ha encarnado lo que llamaron ‘eugenesia negativa:’ acabar sistemáticamente con linajes indeseables. Margaret Sanger, una eugenicista diligente, fundadora de la Federación Internacional para la Planificación Familiar e íntima de la familia Rockefeller, creó en 1939 algo llamado el “Proyecto negro,” basado en Harlem, que, como confió en una carta a un amigo, todo lo que se proponía era, como dijera, ‘que queremos exterminar a la población negra.’ [11]

Una pequeña compañía de biotecnología de California, Epicyte, anunció en 2001 el desarrollo de maíz genéticamente modificado que contenía un espermicida que esterilizaba el semen de los hombres que lo comían. En esa época, Epicyte tenía un acuerdo de sociedad conjunta para propagar su tecnología con DuPont y Syngenta, dos de los patrocinadores de la cámara de Semillas del día del juicio final en Svalbard. Posteriormente, Epicyte fueadquirida por una compañía de biotecnología de Carolina del Norte. Fue sorprendente saber que Epicyte había desarrollado su maíz OGM espermicida con fondos de investigación del Departamento de Agricultura de EE.UU. [USDA], el mismo que, a pesar de la oposición mundial, siguió financiando el desarrollo de la tecnología Terminator, ahora en manos de Monsanto.

En los años noventa, la Organización Mundial de la Salud de la ONU lanzó una campaña para vacunar a millones de mujeres en Nicaragua, México y las Filipinas entre las edades de 15 y 45 años, supuestamente contra el tétano, una enfermedad que resulta de cosas como pisar un clavo oxidado. La vacuna no fue suministrada a hombres o muchachos, a pesar de que presumiblemente es tan probable que pisen sobre clavos oxidados como las mujeres.

Por esta curiosa anomalía, el Comité Pro Vida de México, una organización católica laica entró en sospechas e hizo que se realizaran pruebas con muestras de la vacuna. Los ensayos revelaron que la vacuna contra el tétano propagada por la OMS sólo para las mujeres de edad de procrear contenían Gonadotropina Coriónica o hCG, una hormona natural que cuando es combinada con un portador de anatoxina tetánica estimula anticuerpos que hacen que una mujer sea incapaz de sustentar un embarazo. No se informó a ninguna de las mujeres vacunadas.

Más adelante se supo que la Fundación Rockefeller junto con el Consejo de la Población de Rockefeller, el Banco Mundial (casa del CGIAR), y el Instituto Nacional de Salud de EE.UU. habían estado involucrados en un proyecto de 20 años de duración iniciado en 1972 para desarrollar la encubierta vacuna abortiva con un portador de tétano para la OMS. Además, el gobierno de Noruega, anfitrión de la cámara de Semillas del día del juicio final de Svalbard, donó 41 millones de dólares para desarrollar la vacuna abortiva especial contra el tétano. (12)

¿Será coincidencia que esas mismas organizaciones, desde Noruega, a la Fundación Rockefeller, al Banco Mundial, estén también involucrada
s con el proyecto del banco de semillas en Svalbard? Según el profesor Francis Boyle, quien redactó la Ley Antiterrorista de Armas Biológicas de 1989 promulgada por el Congreso de EE.UU.: “el Pentágono se prepara ahora para librar y ganar la guerra biológica” como parte de dos directivas de estrategia nacional de Bush adoptadas, señala, “sin conocimiento y estudio público” en 2002. Boyle agrega que sólo en 2001-2004 el gobierno federal de EE.UU. gastó 14.500 millones de dólares en trabajo civil relacionado con la guerra biológica, una suma asombrosa.

El biólogo de la Universidad Rutgers, Richard Ebright, estima que más de 300 instituciones científicas y unos 12.000 individuos en EE.UU. tienen actualmente acceso a patógenos adecuados para la guerra biológica. Hay 497 subsidios de los NIH (Institutos Nacionales de la Salud) de EE.UU. sólo para investigación de enfermedades infecciosas con potencial para la guerra biológica. Por cierto esto es justificado bajo la rúbrica de la defensa contra posibles ataques terroristas como tantas cosas en la actualidad.


Muchos de los dólares del gobierno de EE.UU. gastados en la investigación para la guerra biológica tienen que ver con laingeniería genética. El profesor de biología del MIT, Jonathan King, dice que “los crecientes programas de bioterror representan un importante peligro emergente para nuestra propia población.” King agrega: “mientras tales programas son siempre llamados defensivos, con armas biológicas, los programas defensivos y ofensivos se entrecruzan casi por completo.” (13)
El tiempo dirá si, Dios no lo quiera, el banco de semillas del día del juicio final de Svalvard de Bill Gates y la Fundación Rockefeller forma parte de otra Solución Final, involucrando la extinción del difunto, gran planeta Tierra. 

VIDEO : El MUNDO SEGUN MONSANTO





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F. William Engdahl, investigador asociado del Centro de Investigación sobre la Globalización (Centre for Research on Globalization (CRG)) es uno de los principales analistas del Nuevo Orden Mundial. Es autor de A Century of War: Anglo-American Oil Politics and the New World Order, publicado por Pluto Press Ltd. Su nuevo libro, Seeds of Destruction, The Hidden Agenda of Genetic Manipulation, estará disponible en Global Research muy pronto. Sus escritos pueden ser consultados en www.engdahl.oilgeopolitics.net y en Global Research.

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=7529

sábado, 29 de septiembre de 2012

EL CARTEL GLOBAL DE WINDSOR,CONTROL DE LOS ALIMENTOS, ENERGIA Y MINERALES A NIVEL MUNDIAL

El Cártel Global de Alimentos de los Windsor: Instrumento para el hambre del mundo.

De diez a doce grandes compañías, apoyadas por otras tres docenas de empresas menores, controlan el suministro de alimentos en el mundo. Sus integrantes controlan el cártel de alimentos Anglo-Holandés-Suizo, que se concentra alrededor de la Casa de los Windsor de Gran Bretaña.

13 de Noviembre de 2009 · Por Richard Freeman (EIR)
 

Dirigido por las seis grandes compañías cerealeras : Cargill, Continental, Louis Dreyfus, Bunge Born, André, y Archer Daniels Midlands / Töpfer.

El cártel de alimentos y materias primas dirigido por los Windsor tiene el control absoluto sobre los cereales y producción de granos del mundo, del trigo de la harina y la avena, de la cebada del maíz y del centeno. Pero también controla carne, la leche, los aceites de mesa y grasas, frutas, azúcar, y toda forma de especias, y sus medios de transporte.

Cada año decenas de millones de seres humanos mueren por la carencia de su comida diaria básica

Este es el resultado del trabajo del cártel conducido por los Windsor. Y, cuando el desmoronamiento financiero en curso haga perser su valor a los papeles financieros inflados por la especulación, la oligarquía se habrá puesto al resguardo, habrá aumentando su tenencia de alimentos y materias primas. Está preparada para aplicar un torniquete a las fuentes de producción y exportación de alimentos, no solamente en las naciones pobres, sino también en las naciones avanzadas del sector.

El uso de los alimentos como arma se remonta a por lo menos cuatro milenios atrás, en Babilonia. Roma imperial tomó esta iniciativa, igual que Venecia y varios sucesores venecianos, incluyendo al poderoso ducado de Borgoña con sede en Amberes, las compañías holandesa y británicas de Levante, las compañías de la India Oriental e India Occidental. Hoy, la guerra de los alimentos está firmemente controlada desde Londres, con ayuda de socios subordinados, en especial en Suiza y Ámsterdam.

Las compañías de alimentos contemporáneas fueron creadas sobre la base de este antiguo sistema de redes e infraestructura de redes de alimentos de Mesopotamia-Roma-Venecia y británicas armadas por ellas.
La oligarquía conducida por los Windsor se ha concentrado en un cártel único, integrador de materias primas, con tres divisiones — energía, materias primas y minerales, y alimento, recursos cada vez más escasos. 

El Cuadro 1 muestra esta situación. 

En la cúspide está la casa de Windsor y el club de las islas. Un poco más abajo dos de las principales posesiones de la casa de Windsor: el World Wide Fund for Nature, dirigida por el Dux de Londres, príncipe Philip, que conduce la organización mundial de los conflictos y terrorismos étnicos, tal como el movimiento afganí creado por los británicos; y Hollinger Corp de la inteligencia británica de Conrad Black.




Las empresas se clasifican dentro en grupos dentro del cártel. Mientras presentan la ficción legal de distintas organizaciones corporativas, en realidad es una asociación interconectada, con un propósito común y múltiples oficinas con directores superpuestos.
La oligarquía centrada en los Windsor controla estos cárteles, y son los instrumentos de poder acumulados durante siglos, por la oligarquía, para destruir soberanía de las naciones.



El control funciona de la siguiente manera:

La oligarquía ha planificado cuatro regiones para que sean las principales exportadoras de casi todo tipo de alimentos; históricamente tiene el control desde arriba de la cadena de alimentos en estas regiones.
Éstas cuatro regiones son: los Estados Unidos; la Unión Europea, en especial, Francia y Alemania; las naciones del Commonwealth británico de Australia, Canadá, República Surafricana, y Nueva Zelandia; y Argentina y Brasil en Ibero-América.
Con el trascurso de los siglos, la oligarquía ha tomado el control de los mercados de estas regiones; de esta manera controla el suministro de alimentos en todo el mundo. Estas cuatro regiones tienen una población no mayor a 900 millones de personas, o sea, el 15% de la población mundial. El resto del mundo, el 85% de la población — 4.7 mil millones de personas — se ha vuelto dependiente de las exportaciones de alimentos de esas regiones.
El control del cártel británico sobre los alimentos se intensificó después de la Segunda Guerra Mundial. Regiones tales como EE.UU. fueron sido consideradas como partes importantes en las cuales debía aumentarse el control, para mantener el dominio mundial del cártel, especialmente alrededor de la mitad del siglo XX en que Minneapolis, bajo el control de las familias Pillsbury y Peavey, sustituyó a Hungría como molino principal de cereales del mundo.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, la cantidad de cereales que cruzó las fronteras, u océanos, excedió muy pocas veces las 30 millones de toneladas al año. La participación de EE.UU. en esa cantidad, era generalmente menos de10 millones de toneladas. Esta era una cantidad importante, pero pequeña comparada con los niveles del comercio que siguieron. La Segunda Guerra Mundial devastó el planetaa, originando un hambre generalizada especialmente en Europa y lo que es hoy el tercer mundo. Bajo la presión de programas americanos tales como “alimentos para la paz”, del PL 480, el comercio mundial de cereales subió a 160 millones de toneladas alrededor de 1979. Hoy es de 215 millones de toneladas por año. Además, se negocian cada año diez millones de toneladas de otros comestibles, como carne y productos lácteos.
Es propio de los países que poseen cereales, carne, leche y otros productos exportar sus excedentes. Pero a las cuatro regiones de exportación del cártel les fue proporcionado el predominio de un modo tan cruel, que gran parte del resto de la humanidad fue, de hecho, condenada a la postergación. La oligarquía negó a estas naciones semillas, fertilizante, control del agua, electricidad, transporte de ferrocarril, es decir, todos los bienes de capital e infraestructura necesarios para transformarlos en productores autosuficientes de sus alimentos. Estas naciones fueron reducidas al estado de esclavitud: O importan de las regiones de exportación del cártel, o mueren de hambre.

Mientras tanto, el cártel de alimentos Anglo-Holandés-Suizo redujo las zonas de exportación, que supuestamente gozan del status de favorecidas, también a un status de servidumbre. Durante las dos décadas pasadas han hecho desaparecer millones de granjeros en Estados Unidos, Europa, Canadá, Australia, y Argentina.

Por ejemplo, en 1982, en Estados Unidos todavía había 600.000 criadores independientes de cerdos. Hoy, ese número es menor a 225.000. Las compañías del cártel de alimentos han concentrado la producción de cerdos en sus propias manos. Pagaron a los granjeros un precio muy por debajo de la de paridad, i.e., (un precio que cubre los costos de producción agrícola más un beneficio justo para la inversión en la futura producción ).
En 1983, Robert Bergland, Ministro de Agricultura del presidente Jimmy Carter desde en 1976 a 1980, manifestó a un periodista con relación a Cargill, la compañía cerealera más grande del mundo: la “opinión de Cargill es… [que] ven generalmente a los Estados Unidos como colonia de cereales .” continuó Bergland, “cuando [en 1979] los rusos invadieron Afganistán, Carter preguntó cuánto cereal habían comprado los rusos [a los Estados Unidos ]… no pudimos decirle porque no lo sabíamos.”
Solo Cargill y otras compañías del cártel de los cereales lo sabían. En 1976, cuando Cargill, Continental, y otras compañías del cártel de los granos efectuaron una venta record de 12.4 millones de toneladas de cereal americano y canadiense a los rusos ( lo que originó una escasez de cereal en Estados Unidos ), la administración del presidente Gerald Ford tuvo conocimiento de esas ventas solamente después de haber sido hechas. El cereal pudo haber sido consumido por los mismos americanos, pero el cártel Anglo-Holandés-Suizo dispuso como le convenía a él.
Este artículo documentará, por primera vez, el grado de concentración y control con que el cártel de materias primas centralizado por los británicos maneja el excedente del comercio internacional y local de alimentos. Verá el cártel de alimentos y el control internacional y nacional de granos, de leche, de aceites de mesa y de grasas, y carne. El artículo que sigue aporta un perfil más detallado, con nombres y direcciones, de los que dirigen el cártel que dominan el control de lo recursos alimentarios del mundo


Concentración del alimento en cuatro grupos


Cereales y sus subproductos, leche y productos lácteos, aceites de mesa y grasas, y carne proporcionan la mayor parte de los productos que aportan calorías, proteínas y vitaminas, que mantienen viva la especie humana. Los cereales y los productos de los granos pueden consumirse como forraje (especialmente maíz y avena), o directamente para consumo del ser humano, a veces en grano (el caso de arroz o cebada), o frecuentemente en forma molida, por ejemplo pan y galletas.
Las “Seis Grandes” principales compañías del cártel de los cereales son: Cargill, Continental, Louis Dreyfus, Bunge Born, André Lausana, Archer Daniels Midlands / Töpfer
Las primeras cinco compañías son dominadas y operadas por familias multimillonarias. No publican ningún informe anual de información pública. Son más reservados que cualquier compañía petrolera, banco, o servicio de inteligencia. Solo dos de estas compañías, Cargill y Continental, controlan del 45 al 50% del comercio de los cereales del mundo.
Vamos a ver el control del cártel de alimentos sobre cada uno de los cuatro grupos básicos de la alimentación.


Granos:


Granos, o cereales como se los llama a menudo, son trigo; granos gruesos, incluyendo maíz, cebada, avena, centeno y arroz. El control del cártel Anglo-Holandés-Suizo sobre las exportaciones de trigo se puede apreciar en Figura 2. Para la campaña de producción 1994-95, las cuatro regiones de exportación de alimento del cártel produjeron y negociaron el 88% de las exportaciones del trigo del mundo: o sean, 97.2 millones métricos toneladas.




Pero, las cuatro regiones de exportación del cártel de los alimentos, mientras representan el 88% de las exportaciones de trigo mundial, sólo producen el 39% del trigo de todo el mundo: 522.4 millones de toneladas métricas en la campaña de producción 1994/95 (véase el cuadro 2). Es decir, su participación en las exportaciones del trigo del mundo fue mayor que su participación en la producción mundial del trigo. Esto destaca el hecho que el cártel acumuló cuatro regiones lo que causa la estrangulación del suministro de alimentos del mundo, aunque estas regiones, colectivamente, no son los productores más grandes.

Para la campaña de producción 1994/95, El Cuadro 3 muestra los porcentajes del control de las cuatro regiones de exportación del cártel de alimentos de las exportaciones de los principales granos gruesos. Controlan el 95% de las exportaciones anuales del mundo del maíz: 69.9 millones de toneladas métricas; el 76% de exportaciones de cebada del mundo: 14.8 millones de toneladas métricas; y el 97% de exportaciones de harina del mundo: 6 millones de toneladas métricas.



Dentro de las exportaciones de estas regiones, las seis compañías principales del cártel del grano, han acumulado históricamente el dominio total de los mercados externos de cereales. Mientras que las regiones de exportación del cártel controlan del 76 al 97% del comercio del grano del mundo, (dependiendo del grano), las seis compañías del cártel de los cereales también controlan las exportaciones de estas cuatro regiones.
Por ejemplo, en la campaña de producción 1994/95, los Estados Unidos exportaron 102 de las 215 millones de toneladas métricas del mundo de las exportaciones de grano; casi la mitad del total. Se estimó el 33% de exportaciones del trigo del mundo, el 83% de exportaciones del maíz del mundo, y el 89% de las exportaciones de la harina, convirtiéndose en el exportador principal en cada uno de estos tres mercados.
Ahora, consideremos el control de las principales empresas de exportación de cereales del mercado de granos de EE.UU. Con EE.UU auto controlando casi la mitad de todas las exportaciones de grano del mundo. 

El Cuadro 4 demuestra que las Seis Compañías del Cártel de Granos negocian, poseen y controlan el 95% de las exportaciones del trigo de EE.UU., el 95% de sus exportaciones de maíz, el 90% de sus exportaciones de avena, y el 80% de sus exportaciones de harina. Algunas compañías más pequeñas, casi todas dentro de la órbita del cártel de los granos, controlan la cuota de mercado restante. El control de las empresas cerealeras sobre el mercado americano de grano es absoluto.



Las Seis Grandes compañías de granos también controlan 60-70% de las exportaciones de los cereales de Francia. Francia es el exportador más grande de granos de Europa ( la región de exportación del grano que ocupa el segundo lugar en el mundo); exporta mayor cantidad de granos que la las tres naciones que le siguen, en orden de importancia.

El Cuadro 5 muestra que las Seis Grandes compañías, junto con algunas empresas afiliadas de Argentina tales como Nidera y ACA, controlan 67.el 8%, o sea, dos tercios, de las exportaciones de cereales de Argentina. Argentina es el cuarto país exportador de granos en el mundo.



Canadá y Australia sumadas ocupan la tercera región de exportación de grano del mundo, después de América y de Europa. Aunque tienen un su propio bloque interno importante con una limitada la influencia política de los granjeros, ambas son naciones que forman parte de Commonwealth británico, y están bajo el control de la reina Elizabeth II.

En suma, el cártel de alimentos Anglo-Holandés-Suizo domina del 80 al 90% del comercio de cereales del mundo. 

Sin embargo, de hecho el control es mucho mayor que la suma de sus partes: Las Seis Grandes compañías cerealeras se organizan como un cártel; fija el precio de los granos hacia arriba y hacia abajo en cualquier nación exportadora grande o chica.
Cargill, Continental, Louis Dreyfus y otras, al poseer las flotas de naves del mundo, y haber establecido desde hace mucho tiempo operaciones de ventas, mercados financieros, e intercambios de negocios de materias primas, (tales como Baltic Mercantile and Shipping Exchange radicada en Londres) en qué se negocia el grano, logran que su control sea completo.
Ninguna otra fuerza en el mundo, incluyendo a los gobiernos, tiene una organización como la del cártel, y por lo tanto, el poder de Londres en esta área se mantiene indiscutida.


Leche y Productos lácteos:


Los grandes exportadores de leche y productos lácteos son tres de las cuatro regiones básicas de exportación del cártel: los Estados Unidos; la Unión Europea y Suiza (que no es un miembro del EU); y los países de la Commonwealth británica, Nueva Zelandia, en particular y Australia.
En 1994, el control del cártel de la leche y los productos lácteos era asombroso. El Cuadro 6 muestra que las zonas de exportación del cártel de alimentos controlaban el 89% de las exportaciones mundiales de toda la leche en polvo, de 1.08 mil millones de toneladas métricas; el 94% del comercio mundial de exportación: 653 millones de toneladas métricas de mantequilla; y el 86% del comercio mundial de exportación: 1.11 mil millones toneladas métricas de queso. También controlaba una enorme porción de exportación de leche condensada.




El caso de la leche en polvo entera ejemplifica el proceso del control del cártel. La leche no se exporta generalmente líquida, salvo algún excedente a lugares cercanos a las fronteras; se exporta generalmente como leche en polvo entera o leche en polvo descremada, o como leche condensada. Cuando se exporta como leche en polvo entera, es reconstituido después de la entrega, agregándole generalmente 10 porciones de agua a 1 porción de polvo de leche entera. De la exportación mundial de 1.08 mil millones de toneladas métricas de leche en polvo entera en 1994, que se elaboraba en el mundo, el cártel importó 885 millones de toneladas métricas, o sea, el 82% del total
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Nestlé Corp., S.A., radicada en Vevey y Cham (cerca de Ginebra), Suiza, y Borden, Inc., radicada en Columbus, Ohio, son los dos exportadores más grandes de leche en polvo entera del mundo. Fundada en 1867, Nestlé creció considerablemente en 1905, cuando se fusionó con la empresa anglo-suiza Condensed Milk Company, también de Suiza. Nestlé S.A. es una demostración del alcance mundial del cártel de alimentos: Es la comercializadora número-uno del mundo de leche en polvo entera y leche condensada; la vendedora número-uno de chocolate, de productos de confitería, y agua mineral ( es dueña de Perrier); y es la empresa de café número tres, en EE.UU.
Los productos de Nestlé incluyen chocolate y caramelos; jugo de frutas Libby; leche condensada Cranation; espagueti Buitoni; puré de tomate Contadina; café Hills Brothers y Nescafé; alimentos congelados de restaurantes Stouffers. ( también es dueña del 26% de la compañía cosmética más grande del mundo, L’Oreal.). Considerando todo esto resulta ser la compañía más grande de alimentos en el mundo. En 1994, había 13 países en los cuales Nestlé tenía ventas de 1 mil millones francos suizos o más, incluyendo todas las naciones avanzadas en ese sector de producción. Sus ventas totales en 1994 fueron 56.9 mil millones de Francos suizos, o sean, u$s 45.5 mil millones. En 1994 sus beneficios fueron de $4.8 mil millones, mas que las otras seis compañías que le siguen.
El presidente de Nestlé Helmut Maucher integra la dirección de J.P. Morgan, el banco más importantes de la inteligencia británica en los Estados Unidos. Su junta directiva funciona como retiro “familiar” para los banqueros centrales del mundo: Fritz Leutwiller, ex presidente del Bank for Internacional Settlements, el banco central de los bancos centrales, forma parte del directorio de Nestlé, como Paul Volcker, que, como presidente de la U.S. Federal Reserve en 1979 y a comienzos de los años 80, impuso la economía mundial que fue conocida como “desintegración controlada.”
Borden ocupa el segundo lugar entre los mayores productores de leche en polvo, con su división de leche en polvo KLIM. Es también uno de los productores de leche condensada más grandes del mundo, con su leche condensada azucarada Eagle Brand. En 1995, Borden fue comprada bajo presión por Kohlberg Kravis Roberts (KKR), dirigida por Henry Kravis, que fue co-presidente del comité de finanzas en la Campaña presidencial 1992 de George Bush. Como resultado de la fusión en 1988 de R.J. Reynolds y Nabisco, KKR ahora es dueño del 33%, y controla con eficacia, RJR Nabisco, que produce nueve de las diez marcas de las fábrica más importantes de galletitas vendidas en EEUU. KKR también posee una parte de Beatrice Foods, un consorcio que transforma a KKR en una de las cinco compañías de alimentos más grandes del mundo.
Para completar el cuadro del control mundial de la leche en polvo entera está Unilever, gran protagonista dentro de esta área, y el primer productor mundial de helado y margarina. Constituye el caso típico del control normal de la oligarquía Anglo-Holandesa sobre las materias primas, Unilever es el resultado de una fusión realizada en 1930 entre firmas británicas y holandesas. Tiene su gobierno en Londres y Ámsterdam.
En el directorio de Unilever está Lord Wright of Richmond, GCMG. Desde 1986 a 1991, fue jefe del servicio diplomático de Gran Bretaña y también subsecretario permanente de estado en la British Foreign Office y de la Commonwealth. Lord Wright es también director del Barclay’s Bank, que es el mayor proveedor de fondos World Wide Fund for Nature, del príncipe Philip.
Unilever es un ejemplo de cómo las diversas entidades corporativas funcionan como parte de una organización interconectada. El presidente anterior de Unilever, M.F. Van den Moven, ahora forma parte del directorio del otro gigante Anglo-Holandés: Royal Dutch Shell Petroleum, el vendedor más grande de petróleo del mundo con un poder que controla el cártel de la energía.


Carne:

Las cuatro regiones de recursos importantes del cártel de exportación (Estados Unidos; Unión Europea; Países de la Commonwealth británica de Nueva Zelandia, Australia, y Canadá; y las naciones Ibero-Americanas, Argentina y Brasil) ejercen un poder enorme sobre las exportaciones de carne. También, el bloque chino integrado por China, Taiwán, y Hongkong ( ésta última un re-exportador ) es importante en exportaciones de cerdo y aves de corral.



El Cuadro 7 muestra que en 1994, las regiones básicas de exportación de alimentos del cártel controlaban el 85% de la exportación mundial: de 4.95 millones de toneladas métricas de res / ternera; si se agrega el mercado chino, estas regiones controlaban el 92% del comercio de la exportación mundial: 2.1 millones de toneladas de cerdo, y el 93% del comercio de la exportación mundial, de 5.84 millones de toneladas métricas de aves de corral. La exportación de cerdo y de aves de corral en China y Taiwán está cada vez más manejada por el cártel de alimentos.
Las cuatro compañías más grandes del cártel de exportación de carne vacuna son Cargill, Archer Daniels Midlands / Töpfer, ConAgra/Peavey, y Iowa Beef Processors, ahora llamado IBP.
La ciudad de Dakota, donde está radicada IBP Nebraska es el ejemplo de cómo la oligarquía usa sus sucesores corporativos. Controlada hace tiempo por la Occidental Petroleum Co. de Armand Hammer, el 13% de las acciones de IBP hoy son propiedad de FMR Corp., la compañía holding de Fidelity Investments, la familia más grande de fondos mutuales de los Estados Unidos, que está manejada por las familias oligárquicas de los brahmanes de Boston.
Se entrecruza el FMR con otros integrantes del cártel de Windsor. En un es un gran empresario de las compañías del cártel de materias primas; posee una participación de más del 5% de la explotación minera de Homestake, Coeur D’Alene Mines, y Santa Fe Pacific Gold Corp., las tres compañías más grandes de explotación minera del oro del mundo.
Con IBP, el cártel de alimentos interviene en las elecciones presidenciales de EEUU, dando fuerte apoyo a la campaña presidencial del Senador “empresa libre” Phil Gramm (R-Tex.). En la junta directiva de IBP está Alec Courtalis, magnate de las propiedades inmobiliarias de Florida que fue co-presidente nacional de la campaña financiera de Bush-Quayle en 1992, y es actualmente presidente de la Armand Hammer United World College y presidente del comité de finanzas de Gramm para la campaña del presidente. Además, la esposa de Gramm, Wendy Gramm, es miembro del Consejo de IBP. Desde 1988 a 1993, Wendy Gramm presidió la Commodity Futures Trading Commission, durante ese período CFTC instrumentó su explosivo crecimiento con mecanismos provenientes de la especulación

Aceites de mesa y grasas:

Estados Unidos, la Unión Europea, Argentina y Brasil dominan profundamente el mercado de exportación de soja y sus subproductos, fuente básica de aceites de mesa y grasas. El Cuadro 8 documenta como las zonas que tienen recursos para la exportación de alimento del cártel, son los dueños de el 90% del comercio internacional de la soja: de 32.1 millones de toneladas métricas por año; el 90% de comercio internacional en comida de soja, el 31.1 millón de toneladas métricas; y con La India, miembro de la Commonwealth británica, el 92% de los 31.1 millones de toneladas métricas de las exportaciones de comida derivada de la soja.



Según fuentes del Departament of Agricultura de EE:UU, así como de la industria privada, esas mismas seis compañías que controlan el comercio internacional de granos controlan, también el comercio internacional de soja y subproductos. La compañía incorporada como miembro del cártel, que tiene influencia en el comercio de soja, y que es más pequeña que las seis compañías que predominan, es S.I. Joseph Co. de Minneapolis, Minnesota. Burton Joseph, presidente de esta compañía, es un ex presidente nacional y miembro principal de la liga Anti-Difamación de B’nai B’rith. Es enemigo de hace mucho tiempo de Lyndon La Rouche.


Alimento y semilla:


El cártel también controla alimentos para animales y semilla para plantar. British Petroleum, con su división de nutrición, es el productor más grande de alimentos de Europa. Al comprar Purina Mills de Ralston Purina Company, British-Petroleum, una de las principales compañías de energía de la casa de Windsor, se ha convertido ahora, en la segunda productora de alimentos de EEUU. Cargill, el exportador más grande de cereales del mundo, con su división Nutrena Feed, es también el productor más grande de forraje y semilla híbrida del mundo, mientras que Continental Grain, con su división Wayne Feed, es uno de los productores más grandes de alimentación y tiene un poder importante en la producción de semillas híbridas.


Mercados interiores


El cártel actúa con mano de hierro sobre las economías agrícolas locales de las naciones, especialmente las que están ubicadas en las cuatro regiones que originan las exportaciones del cártel de alimentos. Esto se ejercita con las industrias en desarrollo:
Si se controlan las industrias en desarrollo, se controla el comercio nacional.
A excepción de uso del forraje, el maíz, el trigo, y la soja no se pueden comer en su forma natural sin refinarse (excepto el maíz dulce, que es comido por los seres humanos, pero representa un porcentaje muy pequeño de la cosecha anual del maíz). El maíz y la soja (que es una legumbre), deben ser procesados. La carne también, el animal debe ser matado y faenado, antes de ser puesta en condiciones para el consumo humano.
Aquí es donde entran en juego las industrias de procesamiento – que muelen, en el caso de granos y la soja, y las industrias de faenado / envase, en el caso de carne.
Tomando a EE.UU. como prueba, para generalizar el caso, puede constatarse el dominio del cártel.



Por ejemplo, las figuras 9. 10, 11, y 12, muestran que las compañías principales de cereales de la oligarquía del cártel de alimentos controla el 71% de la harina molida de EE.UU.; el 57% del maíz molido en seco de EE.UU.; el 74% de molienda húmeda del maíz de EE.UU.; y el 76% de la trituración de soja de EE.UU. ( Al molerse en seco maíz se convierte en harina de maíz, galletas, avenas, etc. En la molienda húmeda del maíz, se convierte en edulcorante, almidón, alcohol, etanol, etc. ( De la cosecha del maíz de EE.UU. que consiste en 7.4 millones de celemines, 5.6 millón de celemines serán consumidos como forraje; 1.5 millones de celemines serán molidos mojados; y 0.3 millones de celemines serán molidos secos.)



Los Cuadros 13, 14. y 15 confirman que las compañías más grandes de carne del cártel de alimentos (IBP, ConAgra, Cargill, y dos compañías más pequeñas) controlan el 72% del faenado /envase de carne de vaca de EEUU; el 45% del cerdo; y el 70% de las ovejas. La industria del empaque de la carne demuestra el control acelerado en el cual el cártel está construyendo su concentración en éstas industrias. En 1979, los cuatro embaladores más importantes controlaban el 41% de la industria. Hoy, controlan el 72%.
Finalmente, como demuestra la Figura 16, cuatro de las seis compañías principales del cártel de los cereales poseen el 24% del almacenamiento en elevadores de granos de los EEUU. Sin embargo, esta figura es engañosa. Muchos de los elevadores de granos en EE.UU. están en zonas locales, donde hay un importante grado de propiedad individual o cooperativa. Cuando se poseen los elevadores locales de granos, el porcentaje de propiedad del cártel del grano es más alta. Y en los puertos, donde se embarcan los cereales, esas mismas cuatro compañías del cártel de los cereales poseen el 59% de todas las instalaciones americanas de elevadores de granos.
Un granjero debe vender su grano a un elevador de granos, o, excepcionalmente él puede transportarlo a un molinero de granos. En todos los casos debe vender su producción a una compañía que integra el cártel de los cereales. Mediante este proceso, el cártel cerealero, fija el precio al granjero en el nivel más bajo posible.


El aparato de control




El uso del control de los alimentos como arma es una práctica antigua. La casa de Windsor heredó ciertos itinerarios e infraestructuras. Esa práctica ya se conocía en la antigua Babilonia / Mesopotamia hace 4.000 años. En Grecia, los cultos a Apolo, Demeter y Rea-Cibeles realizaron a menudo el envío de los cereales y de otros alimentos, a través de los templos. En Roma imperial, el control de los granos se convirtió en la base del imperio. Roma era el centro. Las colonias periféricas conquistadas en Galia, Bretaña, España, Sicilia, Egipto, África del norte, y el Litoral mediterráneo tuvieron que enviar los granos a las familias nobles romanas, como impuestos y tributos. El impuesto a los granos era a menudo mayor que lo que la tierra podía producir y las áreas de África del norte, por ejemplo, fueron convertidas en cacharros llenos de polvo.
La malvada ciudad-estado de Venecia tomó el control de las rutas de los cereales, sobretodo después de la cuarta Cruzada (1202-04). Las rutas principales de comercio del siglo trece siglo veneciano tenían su final al Este en Constantinopla, los puertos del Oltremare (ultramar) – que eran tierras de los estados cruzados- y Alejandría, Egipto. Las mercancías de estos puertos fueron enviadas a Venecia, y allí hacían su camino por el valle del Po y los mercados de Lombardía, o recorrían los pasos de los Alpes hacia Rhône y Francia. Accidentalmente, el comercio veneciano se extendió al imperio mongol en el este.
En el sigo quince, aunque Venecia seguía siendo un imperio mercantil importante, había cedido una parte de su comercio de granos y otros productos al poderoso ducado de Borgoña, cuyo cuartel general estaba en Amberes. Este imperio, abarcaba partes de Francia y se extendía desde Ámsterdam y Bélgica a muchas partes de la Suiza actual. En esta ruta Veneciano-Lombardo-Burgundio, fueron fundadas las principales empresas del cártel del alimento del grano, o heredaron una parte substancial de sus operaciones.
En los siglos dieciocho y diecinueve, las compañías Levant Co. británica y la East India Co. habían absorbido muchas de estas operaciones venecianas. En el siglo diecinueve, el Baltic Mercantile and Shipping Exchange radicado en Londres llegó a ser la herramienta mundial más importante para importar y exportar cereales.
Las cinco empresas privadas de granos se fueron formando a partir de una ruta secular de los cereales desde Mesopotamia-Venecia-Borgoña-Suiza-Ámsterdam, y hoy se extiende alrededor de todo el mundo.
Las cinco grandes empresas son Cargill, Continental, Louis Dreyfus, Bunge y Born y André.
La Continental Grain Company es dirigida por el multimillonario Michel Fribourg y su hijo Paul. Simón Fribourg. Esta compañía nació en 1813 en Arlon, Bélgica. Luego se trasladó a Amberes, y luego, en los años 20, a París y a Londres. Hoy, tiene una oficina en Nueva York, y forma parte de una fuerte cadena suizo-francesa.
En 1852, Léopold Louis Dreyfus, quien nació en Sierentz, Francia, estableció operaciones de comercio de trigo en Basilea, Suiza. En este siglo, excepto durante la Segunda Guerra Mundial, Louis Dreyfus estableció su casa central en París (parte de la vieja ruta de Lombardía-Borgoña).
Bunge y Born fue fundada por la familia Bunge de Ámsterdam en 1752. La compañía se mudó transitoriamente a Amberes. ( La dirección técnica está establecida hoy, en São Paulo, Brasil y las Antillas holandesas).
La André Company fue fundada por Georges André en Nyon, Suiza, y su casa central está radicada hoy en Lausana, Suiza.
Cargill Company, la compañía de granos más grande del mundo, tiene su sede en el suburbio Minnetonka de Minneapolis, Minnesota. Fue fundada por el escocés William Cargill, en Conover, Iowa en 1865, y ha estado funcionado, desde los años 20, dirigida por la multimillonaria familia MacMillan. Pero el verdadero nexo de Cargill está en Ginebra, Suiza, donde el miembro de negocios internacionales de Cargill, Tradax, Inc., estableció la casa central, estando radicada allí desde 1956 ( Técno Tradax es una compañía registrada en Panamá). Tradax tiene filiales en todo el mundo, incluyendo Argentina, Alemania, y Japón.
Es la fuente principal para los negocios internacionales de Cargill; Cargill tiene mucho dinero invertido en ellos, y tiene una participación muy importante en las operaciones de Tradax. Tradax también tiene una participación en la propiedad de la banca suiza Lombard Odier Bank, y el Pictet Bank, un viejo y muy sucio banco privado suizo, posee una participación en el Tradax. La fuente principal de financiación de Tradax es el Crédit Suisse de Ginebra, que es uno de los más grandes lavadores de dinero del mundo.
Archer Daniels Midlands compró Töpfer de Hamburgo, compañía cerealera radicada en Alemania, con creciente presencia de ADM en el comercio del grano del mundo. El comercio de Töpfer se sitúa dentro de las viejas rutas de Venecia-Suiza-Ámsterdam-Paris, y en esa ruta tiene amplias sociedades de negocios con la joya de la corona británica, el Rothschild Bank.


Inteligencia secreta

La manera en que funcionan las compañías del cártel de los cereales es estrictamente reservada. Todas excepto ADM-Töpfer son compañías privadas, y aliadas de Bush. El ex empleado de Cargill, Dwayne Andreas maneja ADM como propiedad personal.
Después de leer este artículo, se puede tener un perfil estratégico de cada una de las compañías principales del cártel de los alimentos, pero hay que destacar aquí algunos puntos críticos acerca de cómo operan. Muchas de sus operaciones se cubren de misterio, porque dan poca información al público. Algunas personas que han intentado escribir algún libro acerca de las empresas cerealeras ha esperado años sin conseguir una sola entrevista de cualesquiera de las familias dominantes de las compañías de granos. A diferencia de muchas compañías americanas, donde la familia del fundador quedó fuera de escena desde hace mucho tiempo, por ejemplo en el caso de Morgan Bank o de Chrysler Corp., las compañías del cártel de los granos están dirigidas por las mismas familias que las han dirigido por siglos.
Las familias inter-casadas MacMillan y Cargill operan Cargill; la familia Fribourg opera Continental; la familia de Louis Dreyfus opera Louis Dreyfus; la familia André opera André; y las familias Hirsch y Bunge operan Bunge y Born.
Sin embargo, lo poco que se ha seleccionado es muy revelador. En 1979, Dan Morgan escribió “Comerciantes de granos”, sobre el comercio de los grano en el mundo. Divulgó que el miembro de Cargill que negocia en Ginebra, Tradax, por ejemplo, funciona no solamente para ventas de grano sino para eludir impuestos en los Estados Unidos y otros países, pero ellos confunden a cualquier persona que intente seguir las maniobras con cereales de Cargill. En su libro, Morgan divulgó:
“Cuando Cargill vende una carga de maíz a un fabricante holandés de forraje, el grano se envía río abajo desde Mississippi, se pone a bordo de un buque en Baton Rouge y se envía a Rotterdam. En los papeles, sin embargo… su ruta es más compleja. Cargill primero vende el maíz a Tradax Internacional en Panamá, que ‘emplea’ a Tradax / Ginebra como su agente; Tradax / Ginebra entonces puede arreglar la venta a un molinero holandés con su subsidiaria, Tardas / Holanda; todos los beneficios se reservan para Tradax / Panamá, que es un paraíso impositivo, y Tradax / Ginebra figura ganando solamente una ‘ comisión de gerencia ‘ por intermediar en la tansación entre Tradax / Panamá y Tradax / Holanda.”
Mientras evade impuestos e inspecciones, Cargill también utiliza su red para mover grandes envíos de mercancías a cualquier punto del globo, comunicándolo en una fracción de segundo. Tiene un servicio de inteligencia interno que iguala al de la CIA: Utiliza satélites de comunicación global, satélites sensores de clima, una base de datos que utiliza 7.000 fuentes primarias de inteligencia, varios cientos de oficinas zonales etc…
Cargill tiene las características de todas las compañías de granos, y un breve examen de ella da un panorama interno de todas las otras. Cargill, que logró $51 mil millones en ventas en 1994, tiene una posición dominante en muchos aspectos del comercio de alimentos del mundo. Es el primer exportador de granos del mundo y de Estados Unidos, y tiene una cuota de mercado del 25 al 30% en varios rubros. Es el primer comerciante de algodón del mundo; el dueño de elevadores de grano (340) número uno de EE.UU.; el primer fabricante de maíz de EE.UU., de forraje de alto valor proteico (a través de los molinos subsidiarios de Nutrena); el segundo molinero de maíz húmedo y triturador de soja de EE.UU.; el segundo exportador de granos de Argentina (10% del mercado); el tercer molinero de harina de EE.UU. (18% del mercado): empacador de carne de EE.UU. (18% del mercado); empacador de cerdos de EE.UU., y comerciante de forraje de EE.UU.; tercer exportador francés de granos (15 al 18% del mercado); y sexto productor de pavos de EE.UU.
También tiene una flota de 420 lanchas remolcadas, 11 remolcadores, 2 buques enormes que navegan los Grandes Lagos, 12 naves de alta mar, 2.000 vagones tolva de ferrocarril, y 2.000 vagones cisterna.
Cargill ha podido colocar a sus agentes en puestos claves en todo el mundo. Daniel Amstutz, un hombre de 25 años en Cargill, fue Subsecretario de agricultura para Asuntos Internacionales y programas de esa materia de EE.UU, en 1983-87. Desde ese puesto decidió sobre la política de exportación de granos de EE.UU. Mas adelante, se convirtió en líder de la. comisión comercial de EE.UU. en el acuerdo general sobre negociaciones de tarifas y comercio (GATT) iniciando el comercio agrícola.
Mientras tanto, el jefe de Bunge y Born, Néstor Rapanelli, se convirtió en ministro de la economía de Argentina a los pocos días de que Carlos Menem fuera presidente de ese país en 1989. Rapanelli comenzó el cambio por el que la Argentina pasó de la “intervención del Estado a una economía conducida por el ‘mercado.”
Hoy, Cargill es propiedad privada de la familia MacMillan que maneja esa compañía. La riqueza colectiva de la familia MacMillan, es de $5.1 mil millones, según Forbes, el 17 de julio de 1994 es más grande que la de la familia más conocida de Mellon. Los MacMillan han estado siempre al servicio de los británicos. John Hugh MacMillan, presidente de Cargill a partir de 1936 hasta 1957, y luego presidente, de 1957 a 1960, tiene el título del “caballero comandante hereditario de Justicia de la Soberana Orden de San Juan (caballeros de Malta), ” una de las órdenes británicas más importantes de la corona.

La Marcha al Este

El cártel de los alimentos continúa consolidando su control mundial en vista a la próxima desintegración financiera. En los últimos cuatro años, el cártel de alimentos ha comprado muchas plantas de molinos y procesos de panificación en la ex Unión Soviética y en el bloque del este, poniendo a estas naciones bajo un estricto control de alimentos. Recientemente, IBP se desplazó a la carne mexicana barata haciendo dumping allí, para arruinar a los productores de carne de vacuna. El departamento de agricultura de Clinton lo puso bajo investigación.
El cártel de los alimentos también ha concentrado su control, en las industrias de distribución de alimentos, a través de cosechadoras tales como Philip Morris, Grand Metropolitan-Pillsbury y KKR-RJR-Nabisco-Borden. En el caso de Philip Morris, que es dueña de Kraft Foods, General Foods (cereales de tronco), Miller Brewing Company, y propietaria de otras marcas.10¢ de cada u$s 1 que un americano gasta en artículos de alimentación está destinado a comprar algún producto de Philip Morris.
El poder del cártel de alimentos debe ser destruido. Este año, en el Departamento de Justicia, la división anti Trust lanzó una investigación sobre la fijación de los precios en el caso de la fructosa y la lisina de maíz, por parte de Archer Daniels Midlands y algunas de las otras compañías del cártel de los alimentos. Este caso, si fuera llevado a juicio, podría proporcionar información y una ayuda valiosas para la explicación y posiblemente parar frenar, de una manera limitada, algunas de las prácticas de ADM.
Pero el cártel Anglo-Holandés-Suizo está apostando a objetivos altos, la capacidad de obligar a los productores de materias primas, y sobre todo, de comida, a dar vuelta atrás al reloj de la historia, y reducir a la humanidad de los 5.6 mil millones de personas que hay actualmente a algunos cientos de millones de almas semi-analfabetas que están al borde de una existencia desvalida.
Esta agresión no puede ser combatida tímidamente. La verdad completa sobre el cártel de los alimentos debe ser conocida.

viernes, 7 de septiembre de 2012

A LA JOVEN MILITANCIA "PERONISTA".

A LA JOVEN MILITANCIA "PERONISTA"


Por Gabriel Fossa Robecchi























Lamentablemente la generación de chicos, y no tan chicos esperanzados con el "modelo de saqueo", que militan con entusiasmo, fervor , en donde son manejados por unos sátrapas, delincuentes, resentidos, perdedores, y asesinos, donde quieren tomar revancha de su traición a la patria en los 70,son los mismos que en pleno Gobierno Constitucional del General Perón, que ganó con los votos del PUEBLO, hicieron atentados en plena democracia, les hacen creer a los jóvenes y no tan jóvenes que están en plena revolución nacional, mezclandole Perón, con el Che, Fidel, Mao Tse Tun, y Chirolita.


Mezclando las 5 Cerealeras anglosajonas, Monsanto, Barrick, Megaminería a cielo abierto con cianuro, el Juego, y la droga, como algo totalmente natural de la revolución Nac & Pop.
En donde le preguntas... que tiene que ver Mao con Perón..? y te dicen Mao si hubiera estado en la Argentina seria peronista.

Bueno de eso estoy hablando... del vacío cultural y filosófico, que tiene esta generación, que lamentablemente no pude pensar o razonar.
Mao si hubiera vivido en la Argentina hubiera hecho lo mismo que en China, pero con menos habitantes.

Porque su doctrina Marxista del colectivismo, y resentimiento a la tradición de su cultura milenaria, lo hubiera aplicado acá contra la Hispanoamérica Cristiana, matando a toda persona que siga la cultura y tradición, como hizo en China asesinando a más 60 Millones de compatriotas.

Esto se demuestra cabalmente, que Perón no tiene absolutamente nada que ver con Mao.
Si hablamos del Gran Fidel, bue. Eso es más grave todavía, porque Cuba, sí intervino en pleno gobierno peronista con Perón en el gobierno, la Isla fue portaaviones de la guerrilla marxista, implantada en la África Blanca, que es Hispanoamérica.
En donde el Gran Fidel le pagó a Perón, con contrabando de armas, asesinatos, guerrilla, guerra de baja intensidad, etc.

Perón rompe con el bloqueo yanqui a la isla, enviando, camiones, autos, cereales, tractores, etc. Fidel, le pagó al gobierno de Perón y la Patria Argentina, con subversión marxista, entrenamiento de guerrilleros argentinos y no argentinos, logística etc, que era permitido por los centros de Poder.
Porque ese mismo poder sabía perfectamente que Cuba, era lugar de entrenamiento contra las repúblicas Americanas de habla Hispana, y que casualidad que en México, no pudo entrar... por qué? Porque es limítrofe con EEUU; Queda claro. ?

Este era un plan de subversión total a Hispanoamérica, para no lograr su autodeterminación política y económica, sobre estos centros de poder mundial.
Utilizaron muy bien el marxismo, para combatir todo tipo de revolución nacional,
El marxismo es la herramienta suprema del capitalismo liberal saqueador, en donde justamente da pie para que haya represión y control a los países que quieren ser soberanos.
El gordo J.W.Cooke le decía a Perón que la revolución pasaba por la Habana, y que el general tenía que ir para allá cuando estaba en España.

Perón sabia perfectamente cual era las intenciones de John Cooke, de utilizar la figura del mismo Perón, para hacer una contra revolución dentro del peronismo, llevándolo al callejón sin salida con el Marxismo colectivista, en donde llevaría a la destrucción total de las instituciones que creo el Peronismo.

Tercera posición ,Justicia social y burguesía nacional poderosa, clase media, Hispanoamericanista, Continental, Autárquico, Soberano, Productivismo, con iniciativa privada, sindicatos, y tener una doctrina profundamente cristiana.
Me extraña que JWC, haciéndose pasar por lacayo de Perón, en todo ese tiempo, haya creído engañar al General, que dio a la Argentina, y el Mundo una Doctrina Nacional y Cristiana, en donde el Justicialismo, era el centro de las dos fuerzas antagónicas (Liberalismo Capitalista y Marxismo colectivista)y a la vez, sinérgicas para el dominio, o control de las masas, utilizando la dialéctica hegeliana.

Volviendo a lo anterior, es muy violento ver a los asesinos, secuestradores, estafadores, cipayos, que fueron financiados por los centros de poder, y servicios de potencias extranjeras, junto con los fracasados de los 70, que están manipulando a está nueva generación, implantando el odio, resentimiento, con un neo Marxismo Progre, sin filosofía, sin sustento en las raíces del pueblo Argentino, sin utilizar la empatía del pueblo, con su cultura y tradiciones.

Estos grandes transformadores, piensan que son de vanguardia, y de querer cambiar 500 años de Hispanoamericanismo en este continente.
El trabajador Argentino es Profundamente Nacionalista y Cristiano, por eso es PERONISTA, porque se lleva en su ADN, nuestra tradición hispánica, católica y Románica.
Estos mercenarios y ladrones están equivocados, en pensar que van a lograr su cometido, de ser los paladines de la justicia y el reparto de la riqueza, ya los conocemos muy bien, son delincuentes comunes, queriéndose pasar por revolucionarios con tarjeta dorada, con dineros del pueblo Argentino.

El peronismo, tendrá su renovación, sin estos delincuentes, disfrazados de Peronistas.
Por: Gabriel Fossa Robecchi




Entrevista, Especial  en TLV1